Ya volvió Lalo

EDUARDODespués de la oportuna huida, está de regreso Lalo Rosales. Viene por su gusto, no es cierto que sea “víctima de la política anti emigrantes cafés, de los malvados republicanos gringos”. Tampoco es cierto que venga a ver cómo van las obras del “Teatro de la Ciudad”, antes Cine Variedades en donde ensartó a Paco. Se viene porque se le acabó la beca y allá está muy competido lo de la jardinería, desde que Fox abrió su bocota.

Pero además, aquí está la minita de la política, con más posibilidades de rendimiento hablando inglés. Y Lalo, según se dice, sigue teniendo en propiedad el PAN- Jalisco, pero además el futuro: a los traidores del PAN que saltaron a lo que llaman “alfarismo”: es decir a los “arbueyes”, a los próximos “granieres” de Jalisco: la parejita Taylor-Emilio, al “Jomama”, a los cementeros Abraham mas sus mochilas, a Monraz rico y Monraz enriqueciéndose, a otros tantos que fueron escándalo por sus excesos y hoy viven urgidos de protección, disimulo e impunidad.

Eso significa que Lalo Rosales no pondrá en la canasta del PAN todos los huevos. Con lo aprendido aquí y refinado allá, es lógico pensar que buscará integrar el grupo codicioso para irse acomodando en todos los partidos, como es el nuevo negocio de la política, donde todos le quieren competir al supremo gobierno.

Por lo pronto, sacará del PAN a cuantos pueda acomodar con los “no políticos” de Enrique Alfaro. Eso, porque a muchos panistas les urge comprar protección, no vaya a ser que les toque servir de ejemplo en esta oleada nacional contra los poderes fácticos y la corrupción de ex gobernadores, donde Emilio González y Taylor están que ni mandados hacer para servir de escarmiento a los voraces saqueadores.

Los del PAN temen que si Emilio es el siguiente “Granier”, pero ¡a lo bestia!, no quiera irse solo a donde lo van a guardar y empiece a embarrar segundones, como ya lo hizo con Rodolfo Ocampo, hoy respondiendo por las suyas, por unas de Emilio y por unas de Rosales. No por nada, la tonadilla más popular entre panistas es ahora aquella de que su madre “se los decía: no te fíes de nadie que el mas cercano te hará traición”.

Y como Lalo no da señas de venir a utilizar todo su inglés académico en salvar a Rodolfo, están más que puestos en buscarle a como dé lugar, seguir en la impunidad de la política, para como dicen: “Salvar como Tatengo, lo que tengo… y si se puede agarrar más”. Que esas son las reales y actuales convicciones humanísticas del “bien ca…mión” que suple al bien común en el PAN de Jalisco.

Total que ya volvió Lalo Rosales, si es que alguna vez se fue. La pregunta tonta es si Lalo todavía es del PAN; la inteligente es si el PAN de Jalisco es de Lalo… o lo comparte con alguien más.