Fenómenos totales

MALECÓNHace tiempo hablaba de la necesidad de abordar los problemas desde un punto de vista interdisciplinario con el afán de obtener una visión más amplia sobre el fenómeno turístico y su directa correlación con el tejido social, el espacio político y el empresarial.

Ante el clamor de muchos sobre la baja afluencia de turismo o de la cada vez más intensa oleada de paseantes con recursos limitados, cuyo gasto promedio es muy bajo, se me ocurre volver a reflexionar sobre otras formas de abordar la problemática de una manera general, global, sistémica.

Recordé mis tiempos de estudiante de maestría en Desarrollo Sustentable y Turismo, donde tocamos la Teoría General de Sistemas (TGS) que se bien su origen se remonta al campo de la biología, hoy día tiene una gran aceptación en las ciencias sociales. La TGS es un esfuerzo de estudio interdisciplinario que trata de encontrar las propiedades comunes de las entidades que forman los sistemas.

Surge como lo sugiere wikipedia de la necesidad de comprender sistemas reales y concretos generalmente complejos y únicos que comparten la misma historia.

La idea es encontrar las propiedades comunes entre los sistemas concretos, reglas de valor general aplicables a cualquier sistema y en cualquier nivel de la realidad.

La teoría General de Sistemas, plantea paradigmas diferentes de los de la ciencia clásica. Observa totalidades, fenómenos, causalidades circulares y parte del principio de que el problema debe ser resuelto por la autoridad normativa, política o económica más próxima al problema.

Para entender porqué los tiempos compartidos actúan de una manera X, los todo incluidos Y, el sistema de transporte de una manera h, el turista de una manera i, los hoteles de plan europeo j y los restaurantes de una manera k, podrían buscarse puntos de coincidencia y a partir de modelos informáticos y matemáticos potenciar otras formas de comunicación entre los subsistemas y aproximar maneras de ir construyendo mejores puntos de intercomunicación entre los mismos.

Los modelos matemáticos podrían ayudar a que cada sector  visualice otras opciones incluso para obtener mayores utilidades sin que se perjudiquen sus intereses particulares ni los de la ciudad.

Siempre me he preguntado si el tener módulos en el aeropuerto que engañan al turista realmente incrementa la venta del tiempo compartido, si los hoteles todo incluido tienen buenas utilidades con tarifas tan bajas que sólo invitan a proseguir una guerra sin cuartel bajando precios, si los transportistas ganan dinero teniendo una competencia tan desaforada entre ellos mismos con filas de un camión detrás del otro peleando por unos cuantos pasajeros, si los negocios pueden mantener sus puertas abiertas con rentas altas y público con bajo nivel socioeconómico.

Si los políticos accederán a nuevos puestos con resultados tan pobres y si los inversionistas desean arriesgar su dinero en una comunidad que ha ido a la baja sin planes concretos para revertir su desafortunada inercia decadente.

Considero que los diversos estudios realizados para diagnosticar la realidad y proponer soluciones, no contemplan el aspecto matemático.

No estaría de más echarle un ojo a despachos matemáticos que se dediquen a realizar este tipo de análisis para que nos presenten modelos de operatividad más funcionales y ejemplifiquen cómo podría ser la otra realidad: ya sea continuando con la inercia o revitalizando a Vallarta.

¿Y usted cómo la ve?