Donde manda Peña, no gobiernan “Terrones”

ENRIQUEDoble palo a Beltrones: pierde la CNOP y pierde Baja California. Antes de un año, hasta dentro del PRI saben quién manda.

¿Vuelve el presidencialismo fuerte? Con toda la fuerza del: “Volver, volver, volver…” de la canción. Vuelven presidencialismo y centralismo. Así. ¿Y qué?

Vuelven a oficializarse, porque de hecho jamás se habían ido. ¿O en algún momento Calderón tuvo dificultad para poner a sus muchachitos de presidentes nacionales del PAN?

Vuelta al presidencialismo fuerte y al neo centralismo por la necesidad de un gobierno poderoso, para sacar adelante las transformaciones que son mucho más allá que el Tratado de Libre Comercio o que la alternancia. Las reformas en las que están ahora son más gruesas. Y una vez metidos, ni modo que le echen reversa sin empezar a padecer las consecuencias.

Además, motivos y pretextos hay de sobra, para volver al “señor presidencialismo” y a combatir los cacicazgos estatales o municipales. Vicente Fox -ahora en su modalidad de marihuanero- sigue dando argumentos para desacreditar su estilo de no gobernar y de entregarle el poder a Martha y a quien fuera; ese estilo es de gente fuera de realidad y razón. En cuanto a los dominios regionales, estatales o municipales, lo de los endeudamientos salvajes de estados y municipios, así hayan sido causados por la “histórica crisis global” dan pretexto ideal para tres medidas: 1. Peña Nieto entra al rescate; 2. Se inventa el “Fobaproa” de los gobiernos estatales y ayuntamientos; si ya pagamos por los banqueros y deudores malas pagas ¿qué mas que le sumemos lo de gobernantes hipócritas y corruptos? 3. Se les recogen las facultades que “se les habían dado”, a “los del interior” por abusivos, desorganizados, muertos de hambre y ladrones, a reserva de investigar.

Como se llevaron los claveles, ahora hasta una florecilla del campo tendrán que pedirla al poderosísimo “centro” y su durísima burocracia.

Cristina Díaz es la nueva dirigente nacional de la CNOP. Del Estado de México, peñista como el actual presidente nacional de todo el PRI. Como peñista es el presidente del Partido Verde y son -pero por adopción mas reciente- los presidentes de los demás partidos, como el del PAN, cuya máxima ilusión confesada es retirarse siendo como Greta Garbo, pero con bigote y barba de candado, algo bastante ilustrativo del nivel intelectual y político que arrastra ese partido.

Es decir: las aguas políticas reconocen sus caminitos y vuelven y vuelven como la terca realidad.

Como explicara Don Fusto: “Semos presidencialistas y centralistas; se cumple, pero no se dice”.

Lo que sigue es lo de don Jesús Reyes Heroles -Reyes Heroles Jesús, que hablaba así, así que hablaba- cuando exclamaba: “El poder no se comparte”. Ah que don Jesús Reyes Heroles -Reyes Heroles Jesús-, menos mal que era el máximo teórico de la democracia mexicana y el ferviente partidario de Montesquieu con su división de poderes. “El poder no se comparte”. ¡Ya vas, Maquiavelo! Y aunque choque a las creencias republicanas y demócratas, en las borracheras del poder y las crudas de la realidad mexicana, es la primera frase que se les ocurre, después de la protocolaria mentada de madre. ¡El poder no se comparte… aquí nada mas mis chicharrones truenan… y háganle como quieran! Que la urgencia de las reformas explicaría eso y más.

¿Y lo de democratizar al PRI? ¿Y las promesas que arrancaron, precisamente en la CNOP, en aquellas reuniones en Querétaro, cerca del Cerro de las Campanas?  Eso, eso, tema de otro sexenio.