¿Se avecina el ocaso de una hegemonía en el PRI?

RAFAELHola valedores. Un ¿nuevo PRI?, seguramente en Puerto Vallarta tardarán un poco más en convencer a la ciudadanía de lo que se pregona en los discursos es axiomático, ya que pareciera que la “jettatura” aún sigue con vida. Como para preguntarse, ¿Cuál cambio, si todo sigue igual como cuando se perdió la presidencia municipal?

Renato Leduc, le dio letra a una soberbia canción que se refería a que el destino nos depara situaciones que prorrumpen al paso de los años y que es ineludible e inevitable reconocer: “sabia virtud de conocer el tiempo”, o sea, llega un momento en la vida de todos, que los escenarios se modifican y que debemos tener la atingencia de distinguir. Unas veces por la edad, otra por el rechazo o indiferencia de aquellos que nos rodean o incluso porque las posturas políticas que nos cobijaron perdieron vigencia.

Durante muchos  años -dicen que desde los años 80s, despuntaron dos personajes- muy buenos “grillos”-, que se aliaron para tener el control en el PRI y porque no, en otros sectores de la población. Sin duda, y habrá que reconocérseles que hicieron su trabajo, pero al paso del tiempo las condiciones políticas, vamos del estado y del municipio han cambiado sustancialmente.

¿Quién les dirá a los “rafaeles” que su tiempo de ejercer el mando en las decisiones políticas del puerto ya terminaron? Con los vientos frescos que se avecinan, las posturas absolutistas están viéndose rebasadas por líderes que privilegian las inclusiones en los proyectos y que difícilmente aceptarán que continúe el “estatus quo” predominó durante muchos años, sujetando a criterios casi unipersonales la vida política, vamos, social de Puerto Vallarta.

Tanto Rafael Yerena como Rafael González Pimienta, dos sobresalientes personajes con proyección estatal y nacional deben de reconocer que ya cumplieron un ciclo de dominio o influencias donde su imposición campeó con tal rigor que muchos priistas se vieron obligados a retirarse de su partido antes de subordinarse a decisiones que si bien en algunas ocasiones fueron acertadas, también dejaron profundas heridas que requieren diligencias de proximidad o de reencuentros para que se retornen a un partido que se manejó como membrecía de una reducidísima cofradía, -dos-, donde solo “tronaban sus chicharrones”.

A ver, dígannos. ¿Ustedes creen, en confianza claro, que los oficios que pudieran desplegar, -si es que acaso les importe- Yerena y González Pimienta tendrán efectos positivos con muchos de los que prefirieron emigrar del PRI? Max Lomelí, Sergio Arat, Luis Fernando Famanía, su hermano Humberto, Heriberto Sánchez, sin dejar de mencionar a otros que se nos adelantaron pero que antes optaron por retirarse cuando  rehusaron la dependencia y pleitesía a los “dueños feudales”, como Aurelio Rodríguez, Napoleón Macedo y Chema Ibarría, que al igual que los que se refugian en otras expresiones políticas solo tienen comentarios adversos para los “rafaeles”, que siempre han condicionado a su arbitrio las dinámicas internas priistas.

La alternancia política llegó para quedarse en el puerto y si el PRI quiere retener la presidencia municipal habrá que impulsar acuerdos políticos incluyentes pero no basados en subordinaciones o dependencias que ya forman parte de un pasado que se reflejó en una costosa derrota en el proceso electoral pasado.

La verdad, somos convencidos que a Puerto Vallarta le esperan mejores tiempos y que a pesar de la pobre clase gobernante que ha administrado el municipio, se observa una generación que pareciera ha aprendido de los errores de liderazgos que descuidando los intereses comunitarios han pervertido sus iniciales promesas presionados por provechos de facciones o grupos. Nadie puede rebatirnos  que han fracasado estrepitosamente en la conducción de un municipio cuyos habitantes son gentes nobles y de trabajo y que aún esperanzados esperan que algún políticos, nuevas caras de políticos propicien condiciones para que mejoren las condiciones de vida y hagan resurgir, cual el ave Fénix, al Puerto Vallarta que se merecen.

NOTITAS DE BOTEPRONTO

—Bien dice el dicho, “genio y figura hasta la sepultura”, ¿lo dudan? Pregúntele a Vicente Fox de que calidad es la “yerba” que fuma. Caramba, eso de pronunciarse por la libre comercialización de esta droga no tiene “emes”. El tipo anticipaba las reacciones que derivarían de sus declaraciones. ¿Porque lo hizo? Fox, no da un “paso sin huarache”.

—Y hablando de “refranes”, ese que dice que “para conocer a una persona, dale poder” y sí, se observa con el alcalde Ramón Demetrio Guerrero. Sería prudente, aconsejable, que alguien cercano, -a quien le ponga atención-, le recrimine la falta de humildad que muestra con la gente. Su chamba es corta, que digo, cortísima y le costará trabajo acercarse nuevamente con la población. Que no se manche, bueno eso me lo comentó el dilecto y certero del “masiosare”.

— ¿Será cierto que Rafael González Pimienta, papá y Salvador González, hijo, adquirieron vivienda en la Joya en San Diego, California?

—Magnífico, aplaudible que el gobierno de la ciudad remoce la avenida principal del puerto. “Hartas plantas” -tal vez demasiadas-, pero el problema viene con el mantenimiento de estos vergeles. Bueno, hemos visto que otras administraciones también han hecho similares trabajos, pero después, caramba, después se convierten en unos feos páramos que sirvieron solo para una inversión con algún beneficiario.

—¿Quién se quedaría con la “feria” que se movió alrededor de los casi 115 permisos de taxis foráneos que se cotizaron entre los 60 y 80 mil pesos por unidad. Los “aventados” compradores, quedaron a deber hasta los automóviles que compraron para prestar el servicio y es tiempo que no operan. Les digo, hay mucha molestia en contra de Yerena  y Carlos Everardo Robles.

—Oigan, ya se habla de muchos “panistas” que pudieran adherirse al proyecto de Enrique Alfaro, con decirles que hasta se asegura que el ex presidente del CDE, Eduardo Rosales decida cambiar de color de camiseta. Pobre partido, pero sobre todo, que daño le hizo el ex “gober”, Emilio González con sus excentridades.

—Ah y un consejo, -ahí han de perdonar al “escribidor” por metiche. En PV, a pesar de Jesus Ruíz Higuera y demás “personajes de prosapia” que lo acompañan, tiene un “voto duro”, pero además simpatizantes que pueden poner en apuros al PRI y al M.C.

Nos vamos. Sonrían y sean felices.