Políticas inconciliables

CENTROEn seguimiento a la serie de artículos publicados hace cinco o más años, ofrecemos el siguiente que se publicó el 10 de julio de 2007, como remembranza de los problemas que afrontábamos entonces… y ahora mismo.

[blockquote style=”style-1″ icon=”none”]El escaso adelanto que hemos hecho en reuniones y un continuo discurrir los unos con los otros, es, a mi modo de ver, una triste prueba de la imperfección del entendimiento humano.

Benjamín Franklin.

[/blockquote]

EL PROBLEMA ANCESTRAL

El clima que emana del nuevo gobierno municipal promete nubarrones de continuismo y derrota los atisbos de esperanza que muchos creímos  encontrar. En lugar de corregir entuertos del gobierno anterior parece descansar en ellos para construir su propio sino.

La recuperación del icono del destino; su centro histórico, se ha convertido en  una “Opera bouffe” por el manoseo inmoral de que es víctima el problema de recuperar lo que cada día es menos recuperable.

Cuantiosos recursos y muchos años de trabajo;  numerosos foros, estudios, diagnósticos, planes, programas y recomendaciones se han ido a la basura para tratar de sustituirlos con Mesas de Trabajo con una etiqueta del gobierno del Estado.

Los añejos problemas ahí siguen y todo indica que ahí seguirán: el desacato a la ley; el abuso descarado, el caos vial, la impunidad del transporte público y el deterioro insostenible de la imagen urbana.

DÉJÁ VU, la historia se repite; cuando en las reuniones del CONSEJO CONSULTIVO DE TURISMO, durante la administración anterior (la de Gustavo González Villaseñor), con las autoridades presentes se hablaba del rescate del centro,  afuera se abrían nuevos negocios de bebidas para llevar, se daba licencia a más ambulantes, se erigían nuevos anuncios prohibidos y se comercializaba con la vía pública.

Mientras la Mesa de Trabajo de la Gran Alianza por Puerto Vallarta se reúne en sesudas sesiones (nos avisan que ya van 16) las apariencias; es decir, lo que se ve, juega en contra de lo que se pretende rescatar. Para muestra un botón: una construcción en la esquina de Mina y Juárez, con toda apariencia de un edificio comercial, no tiene estacionamiento. ¿Es ésta la forma en que el gobierno municipal avala los trabajos  de la Mesa del Centro Histórico? Conceder permisos de construcción que van en contra de lo que debiera ser el propósito del grupo colegiado. (La citada construcción, además, se ha extendido en el tiempo, sin menoscabo de los reglamentos respectivos)

Cada vez vemos más comercios populares cuyos clientes habitan en las colonias de la periferia y necesitan transporte urbano económico para desplazarse. ¿Es así como se sacarán de las calles del centro a los inmundos camiones urbanos?

La proliferación de tiendas populares que desplazaron a los comercios para el turismo, se logró porque el Plan Parcial de Desarrollo Urbano lo permite. ¿Sí las autoridades anteriores pudieron cambiar el uso del suelo en la zona hotelera norte, porqué no lo hicieron para el centro histórico? La respuesta se la dejamos al lector.

Cualquier persona con un poco de cerebro y sentido común podría asegurar que lo que le falta a nuestra ciudad es espacio. Vivimos constreñidos en el cerro y el mar y por lo tanto hay sólo tres vías que cruzan de sur a norte. El espacio público es pues lo más preciado que tenemos, por escaso. Sin embargo la autoridad, en seguimiento a un pésimo ejemplo de la administración anterior, comercializa el espacio público en todas las calles de la zona, al mejor postor. (Las administraciones Panistas siempre se opusieron a rentar la vía pública)

Con los taxistas ocupando casi el 60.0 por ciento del espacio público disponible y el resto comercializado por el ayuntamiento, ¿Qué le ofrecemos el turismo nacional que prefiere viajar en automóvil? Le ofrecemos un eficaz servicio de grúas y una visita a la folklórica delegación de Las Juntas incluido un tour obligado al corralón a donde tiene que ir a recuperar su automóvil.

Con este y otros tipo de acciones se afecta al comercio establecido en la zona que depende de los turistas que se alojan en los hoteles del norte y del sur para vivir. ¿El rescate del centro histórico, no comprende su recuperación económica a través de negocios prósperos?

¿De veras cree la Mesa del Centro Histórico que pintando fachadas impulsará la perdida popularidad de la zona? El curso de las acciones no cuadra con la postura de los problemas. ¿Por qué no se han jerarquizado los problemas y se intenta resolverlos comenzando con los más graves y urgentes, como lo es la proliferación de autobuses sobre cargando las calles del centro?

Si se pretende la participación de la ciudadanía en el costo monetario para recuperar el centro ¿Cómo se le garantizará al contribuyente que el problema principal será solucionado a corto plazo?

EL RESCATE DEL CENTRO ES UN ASUNTO DE VOLUNTAD POLÍTICA

Se ha dicho con insistencia que la solución para “rescatar” el centro es una cuestión de voluntad política, no es un asunto de dinero, por lo tanto los millones de pesos que supuestamente se inyectarán a la zona para mejorar su fachada, de poco o nada servirá si no se soluciona primero el problema número uno: el caos vial.

Otra parte importante de la solución radica en la aplicación de la Ley (Reglamentos). Un asunto peliagudo que ninguna “administración” ha querido tomar por los cuernos, ya sea por intereses particulares o por conveniencias políticas

¿Por qué permitir lo prohibido? Los horrorosos anuncios sobre la azotea de algunos bares de la avenida Díaz Ordaz y la proliferación de anuncios en idioma ajeno al nuestro. ¿Alguien ha observado los anuncios desde que se acerca al centro, al comienzo del malecón?: Mc Donalds, O´Brians, No Name Boutique, Hard Rock Café, Bubba Gump, Zoo, Pacific Jewlers, Hooters, etc. Sólo La Chata y Las Palomas nos salvan con gallardía y recuerdan a los visitantes  que están en México.

 Harían bien nuestros próceres en visitar alguna de las siguientes ciudades: Mazatlán, Colima, Querétaro, Zacatecas, Morelia, San Luís Potosí, Guanajuato, San Miguel Allende, tan siquiera para copiar algunas cosas. Aunque no les caería mal visitar ciudades como Cochimbo y Valparaíso en Chile o Punta del Este en Uruguay. Europa, ni hablar, ya la administración anterior se paseo por Barcelona y anexas y no aprendió nada. (Lo más probable es que no se hayan dado cuenta que estuvieron parados sobre el “Tiradero municipal de la ciudad” convertido ahora en un gran parque recreativo y cultural).

Las autoridades alegan no conceder ningún nuevo permiso para “Giros negros”, pero estos surgen como hongos al comienzo de las lluvias, para muestra hay uno nuevo y grande (de tamaño) en el primer piso de la esquina de Juárez y Mina. Cuando se les cuestiona responden que son permisos anteriores, lo cual es de cualquier manera censurable. El Centro histórico sigue convertido en un Gran Bazar Barato, de día y una gran Cantina Abierta, de noche. ¿Lo habrán considerado los miembros de la Mesa del Centro Histórico y los socios de la Gran Alianza por Vallarta?

Asimismo, el turismo que llega a Puerto Vallarta y visita la zona del centro, se preguntará como es que en esta ciudad no existe señalamiento turístico. Es tal vez la única ciudad, destino turístico, en México que adolece de esta atención al visitante.

Aún en pequeñas poblaciones del interior del Estado como Teuchitlán, Tequila, Mascota, Mazamitla y Tapalpa, (Poblaciones algunas, que han recibido el beneficio de ser “Pueblos Mágicos) existe información turística en forma de anuncios en calles, plazas, quioscos y lugares de reunión.

Qué otras ciudades ofrezcan facilidades al turismo, no sólo en cuestiones de transito, sino en  problemas potenciales, no impresiona a nuestras autoridades municipales. En la ciudad de Querétaro, por ejemplo, una agencia del Ministerio Público Móvil se estaciona en un lugar visible del centro histórico para ayudar a resolver problemas de abusos de comerciantes (ambulantes), cobros en restaurantes o infracciones de tránsito.

Abundan las ciudades turísticas limpias del implacable comercio callejero; lo logró Morelia, lo hizo Querétaro, no existe en San Luís Potosí, ni en Zacatecas, ni en la zona hotelera de Cancún. ¿Por qué en Puerto Vallarta?

Cuestiones para reflexionar…

 [spacer style=”4″ icon=”9998″]

El autor es analista turístico, presidente de la Asociación Mexicana de Expresidentes Empresariales de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas A.C., expresidente de Canirac, ex director de hoteles Camino Real, miembro de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del estado de Jalisco, A.C.