Frena fallo contra Supervía esposa de su constructor

Dilación permitió a José María Riobóo, marido de la magistrada Yasmín Esquivel Mossa, participar en las obras Juicio de nulidad lleva atorado año y medio en el Tribunal de lo Contencioso, presidido por la funcionaria

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1773a0f8-5f68-4097-aadd-85be350900c2Como presidenta del Tribunal de lo Contencioso Administrativo del Distrito Federal (TCADF), Yazmín Esquivel Mossa frenó un juicio de nulidad contra la construcción de la Supervía Poniente, obra en la que su esposo, el proyectista de los segundos pisos en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, José María Riobóo, participó.

Durante año y medio, el juicio interpuesto, en agosto de 2011, por vecinos afectados por la construcción de la vialidad, quedó detenido y a la fecha, no se ha dictado sentencia, pero la obra ya está terminada y en operación.

En la demanda, el Frente Amplio contra la Supervía acusó a la Dirección General de Regulación Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y a0l consorcio Controladora Vía Rápida Poetas por no haber realizado una consulta pública previa a la construcción de la autopista, como lo marca la Ley del Medio Ambiente del Distrito Federal, que en su artículo 50 dice: “La autoridad competente deberá llevar a cabo una consulta pública, conforme a las bases de la Ley de Participación Ciudadana y al Reglamento de la presente ley. Dicha consulta tendrá que realizarse a costa del interesado que haya presentado la manifestación a la que se refiere el artículo 47 de esta ley, con independencia del pago de la publicación a la que se refiere el siguiente artículo”.

En diciembre de 2011 la Primera Sala del Tribunal de lo Contencioso resolvió a favor de los demandantes, y declaró la nulidad de la resolución administrativa que autorizaba ambientalmente el proyecto, pero la obra siguió.

Un mes después la administración del entonces jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, y el consorcio Controladora Vía Rápida Poetas, apelaron la sentencia, alegando que se trataba de una obra de interés público.

El caso fue turnado entonces a la Sala Superior del TCADF, la cual preside Yazmín Esquivel Mossa, esposa de Riobóo, propietario de Grupo Riobóo, quien durante la administración de Andrés Manuel López Obrador como jefe de Gobierno (2000-2005), se convirtió en proyectista de cabecera de esa gestión al recibir los contratos para la construcción de los segundos pisos en Periférico.

Esquivel Mossa mantuvo en suspenso la definición del juicio, y en julio de 2012, el Gobierno del Distrito Federal autorizó la extensión de dos kilómetros a la Supervía, para edificar la conexión elevada que une la Avenida Luis Cabrera con el Periférico Norte. El tramo fue entregado a Grupo Riobóo.

El juicio se mantuvo literalmente congelado y fue hasta agosto del 2012, dos meses antes de que se abriera el primer tramo de la Supervía, cuando Esquivel Mossa, expresó que analizaba excusarse de la resolución del asunto porque su esposo, José María Riobóo Martín participaba en la construcción.

En octubre de ese año se abrió el primer tramo de la Supervía, que va de Santa Fe a las Águilas, y paulatinamente se fueron poniendo en operación los demás tramos de la vialidad hasta que a principios de junio de 2013 quedó totalmente abierta a la circulación.