Paco…

Dirigentes mitoteros

y turistas galleteros.

Me llegó esta reflexión

dando vuelta a una tortilla:

a veces se enseña el cobre

porque el oro ya no brilla.

Cuando era obligatorio

ser Canirac o Canaco,

la voz de sus dirigentes

tenía un gran peso polaco.

Aunque ya no son lo mismo,

les quedó el protagonismo.

Ahora que es voluntario

el ser afiliado a un gremio,

solo se arriman aquellos

que andan en el apremio.

Sus líderes, cuando mucho,

dan al pesebre patadas

haciendo declaraciones

harto desafortunadas.

No lo inventé,

no lo inventé, lo leí.

Me dio tristeza,

pero también me reí.