Familia, lo más sublime

2659_75554812666_2305816_nEn algunas colaboraciones periodísticas he manifestado, que en el mare mágnum de nuestra existencia, el ejercer el arte de vivir, nos mantiene activos y potentes con una capacidad que nos permite apreciar de una mejor forma todo los que nos rodea, conservando siempre la alegría y un nuevo espíritu como los poetas y los niños. Fue así después de hacer un somero análisis de mi persona, en lo concerniente a mi desarrollo político, económico y social me decidí una vez más, por participar en la Fundación Isidro Fabela y la Coalición Latina como presidente ejecutivo, porque deseo seguir sirviendo a mi comunidad con toda mi fortaleza y entusiasmo, he tratado de trabajar a través de los años con lealtad inquebrantable en lo que se me encomiende. A Dios gracias cuento con el respaldo de mi familia, mi extraordinaria esposa Mary Elena, mi admirable hija Maryta, y amigos verdaderos; el compromiso de unidad prevalece por estar bien integrados, ya que siempre la comunicación es primordial.

Es por eso que siempre cuando se cuenta con una familia, en donde existe el amor y la comprensión, será más fácil el camino de la vida por la existencia de una fuerza dentro del ser humano que nos hace equilibrar nuestras emociones. Hoy en día ante las circunstancias actuales en donde se sufre por la inseguridad física y económica, esto se traduce a un problema social que esta creciendo llevándonos a una incertidumbre que nos dará una serie de desequilibrios que pueden incidir fuertemente en la vida de todos los mexicanos. Urgen fuertes compromisos en donde los padres de familia eduquen a los hijos desde el seno familiar, siempre practicando con el ejemplo, en donde exista una disciplina que haga que la educación y cultura tenga un papel preponderante para la consecución de metas más reales en cuanto al aumento de productividad de las personas.

Quisiera comentar a cerca de un gran evento que se llevo a cabo en años pasados, y que nos dejo muchas reflexiones; el Sexto encuentro Mundial de las familias católicas, realizado en México D.F., la cual fue organizado con antelación, después de años de esfuerzos se vieron coronados con la presencia de miles de personas, provenientes de más de 90 países y de todos los rincones de nuestra Nación, con extraordinaria participación, dándose el intercambio de experiencias significativas que seguramente servirán de base para lograr un mundo mejor, iniciando desde la misma sociedad familiar. Es muy importante como dice la Doctora Di Pietro que los padres deben también estar conscientes de que el deber de educar moralmente a los hijos es “inalienable” y no puede ser “ni totalmente delegado a otros ni usurpado por otros.” Es necesario educar la efectividad al mismo tiempo que el sentimiento moral o lo que es lo mismo la “educación para la libertad”.

En dicho evento participó el Pbro. Gianfranco Grieco, jefe de la oficina del Consejo Pontificio para la familia y por ser de mucha importancia se los describo, ya que constantemente se comenta la importancia en este tema que es la columna vertebral de cualquier sociedad en el mundo. Dice: nosotros la iglesia, impulsamos la tésis de que la familia es el corazón de la sociedad. Si el corazón está enfermo, la sociedad esta enferma, si la sociedad tiene un corazón vivo, la familia está viva. Si la familia está fundada sobre el matrimonio con hijos, educación, crecimiento, responsabilidad, capacidad para compartir….todos estos valores pertenecen a la familia cristiana y también a la familia humana. Esto contribuye a que la sociedad camine en el sentido de la responsabilidad y del bien común. La familia desde 1968 hasta nuestros días, ha sido olvidada, ofendida, marginada, con todos los temas del aborto, divorcio, eutanasia…., con todas las extrañas leyes sobre la bioética, y con todos estos temas que no hacen bien a la familia, que disgregan a la familia, que fracturan a la familia.

Sobre lo expuesto anteriormente, llego a la conclusión que la tarea que debemos de cumplir es la que se tiene por delante y el momento presente, siempre valorizando la actitud de la acción inmediata, para poder tener honor y goce de ser humano positivo, que conoce del tiempo, pero sobre todo el beneficio de saber decidir con rapidez y acierto. Todos somos responsables de lo que ocurre con la sociedad, debemos de tomar al toro por los cuernos para obtener siempre una sensación duradera de sentido y propósito para experimentar una vida más significativa y valedera, contribuyendo al bien de los demás en amor y fé. Acumular riqueza, poder, influencia y prestigio, puede ser en sí mismo gratificante, pero no satisfacerá las necesidades del hombre y la mujer para dar sentido perdurable a la vida.

Recuerdo como decía un gran amigo  Dalmau Costa Alonso ( qepd.), refiriéndose a la productividad del individuo, que el secreto de la satisfacción en el trabajo no está en obtener lo que queremos, sino en redefinir lo que se necesitamos. Sabias palabras de este gran amigo a quién admiraré toda mi vida, que está seguramente al lado del Creador, siempre hizo lo que quiso, disfrutó de lo que hacía, lo gozaba, lo sentía en lo más profundo de su ser, fue una persona realmente humana y con un  sentido de la vida, digno de imitar. Con esto es importante reflexionar que la clave ésta, en que no sean las circunstancias las que determinen nuestra satisfacción, sino nuestra fe y confianza en Dios. En esta columna debo de rendir un homenaje a su figura, porque fue parte de mi familia, siempre estuvo conmigo en las horas adversas, inyectándome las energías necesarias para lograr  un equilibrio emocional con sus muy atinados consejos siempre constructivos. Ahora me encuentro realmente listo para seguir luchando por alcanzar en nuestra comunidad las herramientas necesarias que nos permitan obtener satisfactores dignos para buscar nuestra prosperidad.

Dicen que el tiempo y las circunstancias ubican siempre a la gente en su lugar, y realmente es cierto, por eso ante cualquier adversidad mi estado de ánimo estará de cara hacia los retos que vengan a vencer todas las crisis desestabilizadoras que se presenten en mi camino; con entusiasmo, inteligencia, perseverancia, honestidad y trabajo saldré adelante,  siempre lo he dicho con mucho orgullo soy un hijo nacido y bien parido. Provengo de una familia, en donde me enseñaron a levantar la guardia y a sentirme orgulloso de mi sangre, y es muy cierto que el destino lo labramos todos y en consecuencia cuando formamos una gran sociedad con sentimientos y anhelos comunes, garantizamos a toda costa un futuro lleno de certidumbre.

Ahora en día la cultura en la que vivimos da más valor a las posesiones y a los logros que a las personas y las relaciones, ya había hecho estas reflexiones que en lugar de estimular y nutrir las relaciones familiares y personales, la cultura vigente sugiere que el éxito profesional y económico son la medida del valor de un hombre. Lo más importante de nuestra existencia es alimentarnos del espíritu de Dios, esto significa el vivir siempre motivado por el Amor al prójimo.

-.De esta manera, trataré de contribuir siempre a la grandeza de mi Patria a la que tanto amo.-