A turismo municipal

CENTROHace apenas unos días que atendí con satisfacción a un informe de actividades del director de turismo municipal ante un grupo de empresarios preocupados por su ciudad: nuestra ciudad. El funcionario se mereció un aplauso por la serie de actividades y acciones efectuadas a favor de nuestros visitantes. Notamos los asistentes el esfuerzo que se viene haciendo en la presente administración por bien recibir a los turistas que visitan el Centro Histórico de Puerto Vallarta. Mucho queda pendiente, sin embargo. Los problemas torales no se tocan. Son y han sido tabú para todos los gobiernos legalmente constituidos.

El artículo que sigue fue publicado en este diario hace más de un lustro. Lo remembramos como punto de referencia solamente, a la situación actual.

LOS ATRACTIVOS TURÍSTICOS

Si partimos del supuesto que los atractivos turísticos sean los que le dan valor a un destino vacacional, debieran trabajar, las autoridades turísticas de la ciudad, en la forma de atraer inversionistas que los creen y fomentar los existentes a su máxima expresión.

Aunque sabemos que hay al menos unos inversionistas interesados en crear un acuario, también sabemos que cuando se acercan a las autoridades es en busca de algún tipo de apoyo.

Lo lamentable es que  no lo reciban.

CÓMO VIENEN LOS TURISTAS

Si bien el papel de promover el turismo lo llevan a cabo entidades federales y estatales, <Consejo Nacional de Promoción Turística y Secretaría de Turismo del Estado> además de la OCV local, es de esperarse que la Dirección de Turismo Municipal haga las gestiones necesarias o aplique los programas inherentes al caso, para hacer que el visitante permanezca en la ciudad por un mayor número de  días. No habría que olvidar que el gasto turístico optimo se logra con la ecuación turista/ noche.

Los flujos turísticos nacionales y extranjeros llegan a un destino por sus atractivos, por su capacidad de alojamiento y por las facilidades de transporte, como condición primaria. Una vez en el destino, esperan encontrar las condiciones mínimas de: seguridad, salud y cordialidad.

Son los atractivos de la ciudad los que le dan a la experiencia vacacional el valor agregado y es lo que genera la publicidad de boca en boca y la lealtad al destino.

ANTECEDENTES

Cuando en 1970 fundamos la Oficina de Convenciones de Guadalajara, a través de la Cámara de Comercio, el objetivo que entonces se estableció fue uno y categórico: lograr que el visitante se quedara una noche adicional en la ciudad.

No era un objetivo fácil de alcanzar pero bien valía la pena. Guadalajara tenía una estancia promedio anual de 2.0 noches por visitante. Si a través de esfuerzos programados y con la participación de todos los actores del negocio turístico, se lograra elevar la cifra a 3.0 noches se estaría elevando la ocupación y el gasto en casi un 30.0%.

Fue en aquella época que nacieron los autobuses turísticos ofreciendo Tours de varios tipos; un tour de la ciudad incluyendo Tlaquepaque emplearía un día de ocio y diversión. En la región ha tenido un éxito rotundo un empresario que ofrece al turismo de ambas márgenes del río Ameca, tours por mar, tierra y aire. Además de hacer un gran negocio, dicho empresario contribuye de manera importante a que los visitantes a la región empleen por lo menos un día en busca de aventuras; un atractivo natural en todo el mundo.

LOS ATRACTIVOS: EL ZOOLÓGICO DE MISMALOYA, EL JARDÍN BOTÁNICO DE BOCA DE TOMATLÁN Y EL AUTOBÚS DE DOBLE PISO ABORTADO.

Ahora bien; existen en la ciudad atractivos que ha sido subestimados por las autoridades y desdeñados por los transportistas. <Posiblemente por falta de comisiones>  uno de estos atractivos es el parque zoológico ubicado en Mismaloya, otro lo es el Jardín Botánico ubicado más allá por el rumbo de Boca de Tomatlán.

No es de esperarse que alguien venga a Puerto Vallarta por visitar el zoológico, pero ya estando aquí es un atractivo que merece una visita. Ubicado en un entorno natural selvático cuenta con un número impresionante de animales. Por su diseño la interacción, especialmente con los pequeños es fascinante. El atractivo necesita apoyo económico y la mejor manera de allegárselo es promoviendo su visita.

Lo mismo se puede decir del magnífico y hermoso Jardín Botánico con la gran variedad de plantas y flores que además de satisfacer la curiosidad de visitantes, educa e inspira a reconocer las cosas bellas a través de la naturaleza…

Lamentable ha sido la suspensión del proyecto de los autobuses turísticos con unidades de doble piso. Muchos ciudadanos nos cuestionamos sobre el daño que se hace a empresarios de aquí y de allá; a la ciudad y a su desarrollo, por proteger cotos de poder político. El Director de Turismo Municipal debiera insistir, de manera institucional en la necesidad de apoyo para estos atractivos, ¿Y qué mejor apoyo que un sistema de transporte turístico adecuado, como existe en cualquier parte del mundo?

Me imagino un “tour” desde las zonas hoteleras al norte de la ciudad hasta Mismaloya y más allá con el atractivo adicional de visitar el Parque Zoológico y el Jardín Botánico. Esta sola posibilidad requeriría de un día adicional para los visitantes a la ciudad y como consecuencia un  mayor gasto y derrama económica.

Otro beneficio que pueden aportar los circuitos turísticos en el tipo de unidad que se bloqueó, es el conocer la ciudad desde una perspectiva diferente, pues la velocidad, que en este caso es lenta, y la altura, más la explicación de los lugares que se van pasando, facilitan que el visitante se baje del autobús o decida regresar más tarde específicamente a un sitio en particular, sea este tienda, galería o restaurante.

LOS VOLADORES DE PAPANTLA

En cuanto al bello espectáculo de los “Voladores de Papantla” la Dirección de turismo podría tener la iniciativa de imprimir un folleto que explique el origen del ritual y el significado del mismo. De seguro que los empresarios que están ubicados frente al sitio colaborarían en el costo del mismo y desde luego en su distribución. Muchos visitantes extranjeros, principalmente, preguntan y nadie les sabe explicar.

Los “Voladores de Papantla”, que llegaron al malecón durante el régimen municipal anterior pueden ser lo único bueno que se hizo para el centro en los tres años perdidos.

UN PASEO POR EL CENTRO

Si fuésemos honestos nos preguntaríamos a que pueden venir los turistas al centro de la ciudad, de día, desde luego, porque de noche sobran “atractivos etílicos”. De las tres calles que cruzan la zona de sur a norte, Morelos y Juárez no tienen ningún atractivo que justifique un viaje en taxi desde ningún hotel, mucho menos desde Nuevo Vallarta.

La calle Morelos luce un número impresionante de locales vacíos, resultado de negocios que han fracasado por lo mismo: la falta de un flujo peatonal de potenciales compradores. La calle Juárez ha sido convertida en un mercado para la población local, situación que origina más problemas que soluciones para quienes pretenden “rescatar” el centro, pues la afluencia de gentes de las colonias periféricas es proclive a antojitos, aguas, etc., Es decir; Comercio callejero que en el mejor de los casos ahuyenta al turismo.

La prisa por comenzar un proyecto tan complejo pone en duda si se analizaron todas las necesidades de la zona. Rescatar la imagen visual mejorando las fachadas de las fincas no va a solucionar gran cosa. Las fincas lucirán más monas y hasta ahí. Lo verdaderamente importante es la actualización de todos los Reglamentos que afectan la operación del centro y su aplicación con tolerancia cero. No basta con quitar toldos de fachadas, habría que exigir que todos los muros expuestos sean cubiertos.  De primera importancia el Plan Parcial de desarrollo de la zona. Con ese documento legal se podrían aplicar las políticas de mejoramiento urbano que ahora no existen, y que de otra manera, a lo mucho podrán ser opcionales.

Mientras se aplican los Reglamentos, se podrían crear algunos nuevos atractivos para la ciudad, no necesaria ni exclusivamente para el centro:

1.- Todos sabemos y tememos la ausencia de delicadeza para manejar de nuestros ínclitos conductores de autobuses urbanos. El señor Director de Turismo podría sugerir a quien corresponda, la adecuación de “aceras niveladas” que obliguen a los corredores a disminuir la velocidad y de paso permitir el paso a los viandantes del centro. <Tal como existen frente a todos los aeropuertos>.

2.- Se reubique la zona de descenso y ascenso para los autobuses turísticos que se ubica frente a las oficinas de Correo. Provocan un caos vial y como consecuencia una contaminación en la zona que desmerece la ciudad. Podrían abrirse bayonetas lo más cercanas a la Plaza de Armas para permitir al visitante caminar por el viejo Vallarta.

3.-  Negociar con ganas de ganar, con la API y los transportistas concesionarios, para   obligar a los Guías de camioneta o autobús que permitan un mínimo de tiempo <una hora> en el centro, a los “cruceristas”. Sería una manera de permitir que este tipo de turismo conozca el corazón de la ciudad y de paso ayude a revitalizar la enferma economía de la zona, entrando a las tiendas, comparando precios y ojalá, comprando. Esta idea no es nueva, se aplica en muchas ciudades del mundo. Simplemente, si no dejan al turista una hora, deben pagar una tarifa para ayudar a financiar la mejoría de la zona.

4.- Negociar con los gremios de taxistas para limitar el número de vehículos en “Sitio”, ver que se respeten y liberen los que no les corresponden. Instalar señalamiento con horarios para estacionamiento libre y público y acabar con el negocio de las grúas que arrastran automóviles al corralón.

5.- De igual manera, si se requiere atraer negocios turísticos que le den plusvalía a la zona, es necesario un  programa de estímulos o apoyos fiscales o de otro orden. Las rentas que se pretenden son demasiado altas para permitir la vida a muchos negocios potenciales. Si la vocación original del centro se ha perdido y no se reencuentra, ¿Qué es lo que se pretende rescatar?

LAS GALERÍAS DE ARTE

Son las galerías de arte lo único que le da plusvalía a las calles del centro, y sin embargo no reciben ningún apoyo oficial o de otra índole. Mucho les ayudaría el que hubiese información direccional de manera que fuese fácil para el viandante encontrar estos interesantes sitios llenos de arte y de artistas que debiera ser un orgullo para la ciudad.

Desdichadamente algunas de estas galerías están ubicadas en la ruta de la pestilencia, que alcanza casi todas las calles transversales.

La dirección de turismo municipal podría presentar la iniciativa de cerrar ciertos días y a ciertas horas, ciertas calles transversales, de preferencia donde existe este tipo de negocio. Así, aquellos visitantes que hagan el circuito para visitar las casi treinta galerías de arte de la ciudad, lo hagan como en un museo abierto, pero con la facilidad que los restaurantes cercanos ofrezcan servicio de refrigerio. No de bebidas alcohólicas…

EL CONSUMO DE ALCOHOL EN LA VÍA PÚBLICA

Muchos ciudadanos nos hacemos la siguiente pregunta imbécil: Si en la administración del Alcalde Pedro Ruiz Higuera/ Ignacio Guzmán, ya se había logrado inhibir el consumo de alcohol en la vía pública (malecón) ¿Por qué las siguientes administraciones lo han permitido, cuando la ley de alcoholes del Estado lo prohíbe expresamente?

Si bien los expendios se amparan para seguir operando tal como siempre lo han hecho, ¿Por qué se permite que el comprador de esos negocios consuma el producto en la vía pública? En otras administraciones un inspector de Reglamentos conminaba al comprador a vaciar su vaso. Los bebedores no consiguen amparo.

 

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El autor es analista turístico, presidente de la Asociación Mexicana de Expresidentes Empresariales de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas A.C., expresidente de Canirac, exdirector de Hoteles Camino Real, miembro de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística y fundador del capítulo Puerto Vallarta de la Chaine des Rotisseurs.