Quién y Qué

EN EL éxito logrado por los destinos turísticos más exitosos de México ha sido determinante el trabajo de gestión y de cabildeo y hasta de presión, realizado por el llamado sector privado integrado fundamentalmente por los grandes empresarios hoteleros que gracias a un trabajo en equipo con los gobiernos estatales y municipales en turno han logrado solucionar graves problemas y concretar proyectos que resultaban de la mayor importancia.

Es el caso de Cancún y de la Riviera Maya que si bien son desarrollos de Fonatur (Fondo Nacional de Desarrollo Turístico), afrontaron en su momento problemas muy serios que pusieron en peligro su viabilidad como destinos turísticos.

Sin embargo, los inversionistas pudieron solucionarlos con un trabajo constante de cabildeo ante autoridades federales, estatales y municipales frente a las que se manejaron en función de la respuesta que obtenían de ellas. Es decir, si obtenían atención y resultados ante sus peticiones el diálogo se daba bajo las mejores condiciones pero si había que dar un golpe en la mesa no existían vacilaciones para hacerlo.

En Cancún y en la Riviera Maya, los grandes empresarios contrataron hace 25 años a Sigfrido Paz Paredes, el ingeniero aeronáutico que construyó el aeropuerto de Cancún y que luego el Banco de México contrató para que pusiera los cimientos de lo que hoy es Cancún.

Paz Paredes, fallecido el año pasado, era uno de los hombres que mejor conocía de la industria turística de México. Fue subsecretario de Turismo, director de Aeropuertos y Servicios Auxiliares, director de Fonatur, director de Aeroméxico, consultor de gobiernos estatales y de corporaciones vinculadas al turismo.

Sigfrido Paz Paredes y la Asociación de Empresarios del Caribe constituyeron un grupo de trabajo que debería ser un modelo de cómo el sector privado puede defender sus intereses de los malos gobiernos que no saben de la importancia que tiene la industria del turismo y en consecuencia gobiernan en sentido contrario a los intereses de ésta importantísima fuente de divisas.

Lo mismo ha sucedido en Los Cabos en donde el reconocido empresario Juan Sánchez Navarro mantiene un liderazgo importante con el respaldo de otros destacados inversionistas. Los Cabos se ha consolidado, al igual que Cancún y la Riviera Maya, como uno de los tres destinos turísticos más exitosos de México.

EN EL caso de Puerto Vallarta y de la Riviera Nayarit, llama la atención el apoyo recibido de tres ex gobernadores: Flavio Romero de Velasco, de Jalisco, y Celso Humberto Delgado y Rigoberto Ochoa Zaragoza, en Nayarit. El primero apoyó con todo a Vallarta en los inicios de la década de los años ochentas y los otros dos proyectaron y consolidaron el desarrollo de la hoy llamada Riviera Nayarit.

Sin embargo, actualmente, Puerto Vallarta y la Riviera Nayarit afrontan problemas muy graves que complican mucho su futuro como destinos turísticos: inseguridad, desempleo, gobiernos municipales muy deteriorados y un sector privado que no dispone de la fuerza suficiente como para lograr que los gobiernos estatales incorporen a su agenda las principales necesidades de estos dos destinos turísticos que se ubican prácticamente en el filo de la navaja, al presentar serias deficiencias en asuntos tan esenciales como la seguridad pública, la limpieza, la gobernabilidad y la imagen visual, entre otros.

Resulta urgente que todos,- sin excepción,- los organismos del sector privado de Puerto Vallarta y de Bahía de Banderas, revisen su agenda porque no están respondiendo a las necesidades de ambos destinos turísticos sobre todo en sus funciones de interlocución con el sector gubernamental.

Basta con analizar cómo se encuentran Puerto Vallarta y la Riviera Nayarit para poder observar la ausencia de los gobiernos de Jalisco y de Nayarit.

ALBERTO Cárdenas Jiménez ha desilusionado completamente a los panistas tapatíos quienes esperaban que el ex gobernador de Jalisco y es secretario de la Semarnat se convirtiera en el abanderado del panismo ante el nuevo escenario del priismo que gobierna los municipios más importantes del estado y que tiene la mayoría en el Congreso del Estado.

Resulta que Cárdenas Jiménez ha sido el gran ausente en las luchas de los regidores panistas que van solos en su afán de contribuir a la solución de los graves problemas que afectan a los tapatíos.

Desgastado políticamente y con sus acciones a la baja, Cárdenas Jiménez no ha respondido a las expectativas no sólo de los panistas sino de los habitantes de Guadalajara que esperaban mucho más del polémico político originario de Ciudad Guzmán.