Deja todo y sígueme

ABAJOEn el transcurso de la existencia, que se llama vida, marchamos por distintos caminos que nos llevan a un solo final: la muerte. Por ese caminar muchos van ligeros y otros con carga pesada. Algunos crucificados en la enfermedades, otros felices en las cantinas, o bien, muchos atareados en el quehacer del conocimiento, en fin, espacio faltaría para tanta actividad existencial.

Sin embargo lo que sí es indiscutible es que todos responden a un ideal, a un propósito que bien puede, o no, acomodarse a sus gustos. Muchos de ellos infelices y amargados buscan con ansia aquel camino anhelado que los apartará del sufrimiento. Algunos tomaron rumbos equivocados y con ansias frenéticas desean rectificar los pasos dados.

En esos senderos vivenciales surgen rémoras que invaden la mente y el cuerpo, no dejando en paz a sus portadores. Esos parásitos se alimentan de nuestros sueños, de las debilidades, de las decepciones y de esa zona de confort a la que tanto estamos acostumbrados.

Somos felices en nuestra cama mugrienta, en el hogar destrozado y en el  odio cotidiano de un existir mediocre. Nos asustan los vientos fuertes, las luces incandescentes, el vivir con libertad. Porque amamos, hasta lo indecible, nuestros sucios harapos y las retorcidas veredas. Es un estado de topo el que llevamos adentro. Pero a lo que más le tememos es a la libertad.

Todo ese montón de cosas nos atiborran y nos hacen imposible la vida. Comienza el dolor de la desesperación y urge un remedio. En ese amasijo de vivencias siempre hay algo que deseaste hacer con todo tu corazón y mente, ese algo lo has venido acariciando como un preciado sueño pero por muchos motivos no lo has realizado.

Dile adiós a todo ese montón de basura existencial que has acumulado a lo largo de tu vida triste, no temas dejar atrás aquello que tanto te ha venido mortificando. Abandona las quimeras y todo aquello que te sujeta con fuertes cadenas. Respira hondo y toma esa gran decisión de dejar todo por ese ideal que te has forjado.

Ese dejar por seguir te hará feliz y volverá a ti la libertad que mucho has querido. Que te valga madre el pasado y el qué dirán, da un paso adelante y dirígete al umbral de tu fantasía por mas irrealizable que te parezca. Ahí encontrarás la paz que tanto ansías y verás con sorpresa y enojo el tiempo que has desperdiciado en tonterías.

Renuncia  a lo que estás haciendo y vuela rumbo al paraíso de tu querido ideal.

Buena suerte.