Para temblores: el hijo de Miguel de la Madrid

Según la lógica de la mitología mexicana, Cuauhtémoc Cárdenas es experto en industria petrolera, simplemente por ser hijo de Lázaro.

Quiere decir que cuando se trate de devaluaciones, el “tal por cual partido cerrará filas en torno al hijo de Pepe López Portillo”.

En tratándose de velorios, el experto va a ser el hijito de Calderón y “cerrarán filas” en su torno los gobernadores panistas.

Y ya si se trata de partida de madre general a mexicanas y mexicanos, ni quien le quite la categoría de gran experto nacional al hijo de Zedillo.

Así de absurdo es la vacilada de las ideologías, de los pequeños dogmas que se alegan para contradecir a la realidad.

Porque en el mundo abundan los ingenieros petroleros mexicanos o gringos, conocedores a fondo de la realidad que ahora se discute y con opiniones contrarias a la propuesta de Peña Nieto.

¿Por qué no la “izquierda mexicana”, como dicen, “cierra filas” en torno a la opinión calificada, a la opinión técnica de un experto? ¿Por qué salen siempre con lo que diga Cuau, con lo que opine Rigoberta Menchú, o con alguna de las jaladas del Sub Comandante sospechoso-de-ser-también-del-PRI?

Parece que mito y mitote funcionan mejor en el surrealismo, en donde más le den de patadas al sentido común; donde se celebren los “no cumpleaños “y la lucha contra el hambre corre paralela con la lucha nacional contra la obesidad.

¿Qué sabe Cuau y qué sabe El Peje de manejar una industria petrolera? Nada. Ellos son expertos en vivir del presupuesto “por los siglos de las siglas”. En eso, doctorado y medalla de perseverancia. Entonces, si están discutiendo algo tan concreto y técnico como sacar algo de las profundidades marítimas o de las rocas ¿no pueden contratar a un petrolero que le sepa y que tenga opinión contraria al proyecto que presenta Peña Nieto? Sería de sentido común. Y entonces se acaba la magia y encanto, ya no funciona el “Chipote Chillón”.

Y conforme esta mitológica mexicana: a cada temblor, ni modo que no vayan a preguntarle al hijo de Miguel de la Madrid.