Mensaje presidencial

La sociedad mexicana está en espera de un mensaje trascendental que de una vez señale los caminos a transitar en bien del país. Son nueve meses de gobierno y habrá un mensaje cien por ciento político, con el antecedente de un reporte de 100 días de trabajo intenso, alcances importantes, no suficientes todavía para una nación con tantas necesidades. Estoy seguro de la congruencia que tendrá el encargo de hoy, aunque haya desviado la tradición del informe, no será contraproducente, es un Presidente joven, con ganas de ver en otra perspectiva a su país, consolidar la agenda estructural de sus planes basados en realidades no posibilidades, esto está a la vista.

El licenciado Enrique Peña Nieto, comprende los motivos de los grupos  inconformes con la Reforma Educativa, así como con las otras propuestas, sabe que hay intereses con direcciones precisas en busca de beneficios personales, no es ajeno a ello y ha demostrado tolerancia: el asunto es cómo  se manejará  esto en su mensaje. Su Primer Informe, como lo veo consolidará  las propuestas, no tratará de convencer a los eternos inconformes, mostrará, con base en el diálogo, cómo y el  para qué de sus planes nacionales; en lo particular ninguno fuera de la realidad, tal vez requieran pequeños ajustes, para ser puestos en marcha y obtener los resultados deseados, tal y como se lo he expresado a mis lectores en algunas colaboraciones publicadas en este importante medio de comunicación.

No creo que busque convencer a los institutos políticos de la pertinencia de tal o cual alternativa nacional, en el fondo los detractores de este gobierno saben lo que aliviaría a la nación y de lo cerca que está el licenciado Pena Nieto de lograrlo. Es más, propondría que se les involucrará de una vez a todos ellos; por otro lado al Presidente le debe quedar claro el papel de los partidos políticos en esta encrucijada nacional y evitar crear cuellos de botella que desvíen de la realidad  las verdaderas soluciones que se requieren. La presión demostrada por esos grupos de inconformes no deben  desviar el camino de las soluciones planteadas por las reformas, por ejemplo, o  los planes que se tienen y aplican a través de programas específicamente sociales, el avance puede verse lento, pero lo es al fin y al cabo.

La nación espera, no un informe tradicional como se venía dando, está consciente que el Primer Mandatario dará a conocer el estado en el que están las negociaciones con los grupos ortodoxos, las estrategias para llevarlas a buen término y los beneficios que la nación tendrá al respecto: repetirá mucho de lo que ha manifestado mediante mensajes directos y suficientes: aunque aun no comprendidos o, mejor dicho no aceptarlos por anteponer caprichos diversos: el licenciado Peña Nieto volverá sobre el camino para dar otro enfoque “más original” y estoy seguro sumamente convincente.

Me detengo un poco. Cuando llega el PRI a gobernar en gran parte del país y específicamente a la Presidencia de la República, se pensó que era un retroceso al viejo régimen, los más enterados así lo vieron, en su mayoría se equivocaron, si se realiza un recuento de actos de gobierno se verá que estos están más cargados a la construcción de voluntades y a darle dirección a  las soluciones con bases solidas, sin negociaciones absurdas o que vayan en detrimento de los intereses nacionales. México no puede esperar, es necesario catalizar procesos, es lo esperado por la nación, será en ese sentido el mensaje presidencial.

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Director General de la UNIVA-PV y Presidente del Consejo Político Universitario, Coordinador Nacional de Universidad- Empresa de la Asociación Nacional Facultades y Escuelas de Contaduría y Administración (ANFECA), catedrático-investigador, Articulista-Conferencista, Miembro del Club Rotario Puerto Vallarta Sur. Consejero de la CANACO Servitur y  miembro de COPARMEX.