El Centro de Convenciones

CONVENCIONESEl día 6 de febrero del año 2004, hace poco más de nueve años, se publicó el primer artículo de una serie de varios, bajo el polémico tema del Centro de Convenciones. Ante una decisión del gobierno del Estado, un alcalde sumiso y una comunidad empresarial ídem. Tal vez las páginas de Vallarta Opina fueron las únicas que hicieron eco ante la advertencia de lo que vendría.

Son tiempos de hacer un balance: algunos “hoteleros” defendieron su ubicación. Muchos otros se opusieron. La mayoría calló. ¿Qué hacer con este elefante blanco?

“El Centro de Convenciones de Puerto Vallarta podría ser “ÚNICO, IRREPETIBLE Y MÁGICO”, pero parece ser que la decisión de su ubicación obedece más a intereses ajenos que a la lógica, a la experiencia y a la competitividad.

Con el debido respeto para quienes abogan por su ubicación en el Estero del Salado, de erigirse en esa zona un edificio para Convenciones internacionales estaría en un gran peligro de convertirse en “Elefante blanco” reduciendo su utilidad a eventos con otros propósitos.

Surge la pregunta sobre quienes, de entre las personas que han decidido la ubicación propuesta tienen conocimientos y experiencia en el negocio de Congresos y Convenciones.

Cabría también preguntarse cuáles de las múltiples revistas y publicaciones especializadas en el negocio de los Congresos y Convenciones leen dichas personas. ¿Se habrán dado cuenta de lo que ofrecen en sus páginas los Centros de Convenciones de otras ciudades con las cuales competiría Puerto Vallarta?

¿Construirían un Hotel de Gran Turismo en el Estero del Salado?

Pues bien, un Centro de Convenciones debe ser la extensión de la hotelería de calidad internacional de la ciudad.

Puerto Vallarta necesita un Centro de Convenciones (y usos múltiples) que lo incluya en las ligas mayores de las convenciones internacionales, por lo tanto estaría compitiendo con los Centros de San Antonio, San Diego, Houston, Dallas, Los Ángeles, etc.

Con una ubicación de tercer mundo nos limitaríamos a competir con Monterrey, Puebla, Guadalajara, Veracruz, Tabasco, y otros de ligas menores que compiten por el mercado nacional de Congresos.

¿Cuáles serían las ventajas de una ubicación frente al mar y cercana al pueblo?

1.- Sería un edificio emblema o “Land Mark” de clase mundial “World Class”, estratégicamente ubicado, visto por: CIELO, TIERRA Y MAR.

Lo que le daría un valor agregado invaluable, como los Centros de Convenciones, Museos de Arte Moderno y Centros de exposiciones de los países del primer mundo y de los que quieren competir con ellos.

Ejemplos: Los Centros de Convenciones de Chicago, New Orleáns, Puerto Rico, San Diego, Boston, (En construcción), Vancouver, Hong Kong.

Los Centros de Exposiciones de Arte Moderno de Bilbao, Valencia, Sevilla, Lisboa, y la Opera House de Sydney. (Símbolo de los pasados Juegos Olímpicos de Verano en Australia)

2. – La Bahía de Puerto Vallarta es una de las más grandes y hermosas del mundo, por eso somos miembros del Club de las Bahías más hermosas del mundo, con sede en Francia.

Estar frente al mar, lo haría ÚNICO Y ERREPETIBLE ante los cuatro Centros de Convenciones que se terminaron de construir en estos últimos cinco años en las ciudades de León, Mérida, Puebla y Chihuahua, que ya son competencia para Puerto Vallarta.

4. – Para los que toman las decisiones o “Decisión Makers”, de dónde será la sede de su próxima convención, congreso u exposición, así como los que promueven eventos culturales y deportivos, sigue siendo fundamental otorgar un valor agregado:

La SINERGIA que crearía un complejo de Congresos, Convenciones, Deportes y un pueblito típico mexicano al que se podría acceder caminando sería un valor agregado tanto para los  Convencionistas como para los comerciantes del pueblo, que así se le devolvería vida.

Un Centro de Convenciones ubicado en la trastienda del pueblo obligaría a los convencionistas a trasladarse de sus hoteles al Centro y a regresar a los mismos, sin mayor atractivo, desperdiciando así la oportunidad de capitalizar esa salida, en beneficio del comercio del pueblo y en contra de CENTRALIZAR el gasto del convencionista sólo en los hoteles anfitriones.

Un verdadero Centro de Convenciones como lo requiere Puerto Vallarta necesita la creación de una infraestructura equiparable y del nivel de calidad de su zona hotelera, que es la actividad preponderante en el destino.

Un Centro de Convenciones que además tendría que serlo de CULTURA podría llevar a cabo Conciertos, Opera, Ballet, Exposiciones de Pintura, Escultura, etc., de calidad mundial.

Especulando sobre las posibles razones para ubicar el Centro de Convenciones en una zona actualmente sin urbanizar solo se nos ocurre el propósito de darle plusvalía a los terrenos adyacentes lo cual sería un error, pues así como a ningún inversionista conocedor del negocio del turismo se le ocurriría erigir un hotel en esa zona a nadie que realmente conozca el negocio de Congresos y Convenciones se le ocurre ubicarlo fuera de las zonas de más plusvalía en el Destino: FRENTE AL MAR.

No pueden estar equivocadas tantas ciudades en el mundo que así lo han decidido. San Sebastián en España, por ejemplo, es muy parecido a Puerto Vallarta. ¿Dónde construyó su Centro de Congresos, Convenciones, Cultural y de exposiciones?

Justo frente al mar y a la entrada a la Ciudad Vieja como le llaman a su Centro Histórico.

¿Estará equivocada? Vean el éxito obtenido con Congresos, Festivales y Eventos  de toda Europa. Los convencionistas toman un descanso o refrigerio justo frente al mar… o caminan a los muchos cafés y restaurantes que se ubican a corta distancia. ¿Un PLUS?

Actualmente la ciudad de Barcelona está construyendo un Centro de Convenciones frente al mar, en la desembocadura del río, (Parecido a San Sebastián), pero además se está llevando a cabo una reingeniería de la ciudad.

Otra posible razón para haber seleccionado la ubicación en cuestión sería que el Gobierno del Estado estaría donando los terrenos. ¿Y qué valor tiene los terrenos en relación con el costo de lo que se erige encima y de la oportunidad de negocio futuro?

En cualquier construcción: edificio de oficinas, hotel, hospital, casa habitación, el valor del terreno es ínfimo con relación al valor de la construcción y las perspectivas de negocio.

¿Por qué entonces considerarlo para  una decisión tan importante?

Cuando se construyó Expo Guadalajara hace 17 años hubo no menos de cinco ofertas para donar los terrenos. Se tomó la decisión de adquirirlos a su valor comercial en el lugar donde se erigió el Centro de Exposiciones, cercano a la mayoría de los Hoteles con los cuales se complementaría. Cercano a un Centro Comercial y a restaurantes, tiendas, boutiques, etc., es decir CERCANO AL CORAZÓN MISMO DE LA CIUDAD.

Ahí está el éxito que supo escaparse del fracaso fácil.

Existe ya, desde 1996, un proyecto arquitectónico y los estudios que lo sustentan, para erigir un CENTRO DE CONVENCIONES de primer mundo, en cualquiera de los varias opciones que existen FRENTE AL MAR. De repetirlo, a precios actuales, habría que pagar más de 2 millones de dólares. En el mismo participaron especialistas en el diseño de éste tipo de edificios, expertos en el negocio de Congresos y Convenciones, Autoridades Estatales y Municipales de aquel entonces. El Proyecto es hermoso, práctico, eficiente, nacería con más probabilidades de éxito que inventar uno nuevo.

Se tomó como punto de partida el Centro Pan Pacific y Orca Bay de Vancouver en Canadá y como criterio una zona desarrollada, con vías de comunicación y con vista al mar. Así mismo, el hecho de que la gran mayoría de los Centros de Convenciones en el mundo se ubican en zonas de primer nivel. Jamás en áreas subdesarrolladas o barrios de bajo nivel socio económico.

Los inversionistas serios estarían interesados en un proyecto de éste perfil. Parecería poco probable que empresarios hoteleros invirtieran en un proyecto especulativo como el que se pretende ubicar en el Estero de El Salado.

Los rancheros mexicanos tienen un dicho: “Si no se puede con chongo, dénmela aunque sea despeinada” implicando que si no se puede de otra manera, se aceptará lo que llegue”.

Y DESPEINADA NOS LA DIERON…

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El autor es analista turístico, presidente de la Asociación Mexicana de Expresidentes Empresariales de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas A.C., expresidente de Canirac, exdirector de Hoteles Camino Real, miembro de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística y fundador del capítulo Puerto Vallarta de la Chaine des Rotisseurs.