Consejos de una abuelita modernaGente PV

Los labios más hermosos de la bahía

01En la vida diaria durante el trayecto que efectuamos para cumplir con todas las acciones  que nos hemos propuesto, nos encontramos con infinidad de formas, colores y diferentes tipos de labios y aunque lo duden… ¡También salen de ellos diversos olores!, ya que algunos… ¡Olvidan hasta lavarse la boca!

Anchos, delgados, grandes, pequeños… pero al fin y al cabo, casi  todos  por lo general, continuamente están en movimiento…

Unos hablan, muchos comen, pocos mascan, algunos están fruncidos, otros apretados, uno que otro sólo entreabiertos, pero lo más interesante es que varios se encuentran sonriendo…

Unos labios emiten risas contagiosas; de otros más salen estrepitosas carcajadas, que son una delicia para los oídos e inconscientemente alegran el corazón.

Bien dicen que la ociosidad es la madre… “¡De una vida padre!”… y, un día que tenía ir al centro, con un tráfico bastante denso, para distraerme y pasar un buen  rato conmigo misma, me propuse encontrar… ¡Los labios más hermosos de la Bahía!

En un alto, un bello joven con una franca sonrisa, me pareció que era el ganador de mi propio concurso, pero… ¡Oh sorpresa!, al saludar a una linda jovencita, alcancé a escuchar: ¡No mam#*¡!¿?@mm… güey…, quedaste de venir hace una hora!… Al oír esas feas palabras soeces y la falta de respeto para con la señorita, inmediatamente de mi cerebro se esfumó el gran premio, que según mi gusto… ¡Había ganado!

Al lado de mi automóvil, manejaba una distinguida, dama ataviada lujosamente, traía un elegante peinado y me llamó la atención porque estaba bien maquillada, parecía que iba a participar en un elegante evento; de reojo la vi y me sonrió; le observé sus labios muy bien delineados, carnosos y con una gentil sonrisa. De inmediato pensé… ¡Esa es la ganadora!…

Lo más insólito es que un automóvil se nos atravesó para ganar indebidamente del paso, y la reacción de la portadora de esos labios ganadores… de pronto se fruncieron, apretaron y cuando se abrieron fue para maldecir con palabras de la Real Academia de Alvarado.

Increíblemente ese rostro portador de tanta belleza, se transformó de inmediato y al oír la cantidad de sapos y culebras que salían de esos hermosos labios… ¡También perdió su premio!

En una parada de autobuses, una joven y linda madre autóctona, traía de la mano a un hermoso chiquillo de unos maravillosos ojos obscuros, muy vivaces y llenos de energía, al sentir que los estaba observando, me sonrió, mostrando su falta de dientes porque estaba mudando; me dije a mi misma, creo que ésta linda criatura, será el ganador de mi concurso, siento que él es el portador de… ¡Los labios más hermosos de la Bahía!

En lo que cambiaba la luz verde, se soltó de la mano de la madre, para acariciar a un perro que pasaba, como la mamá se lo impidió, esos labios se fruncieron y comenzaron a escupir saliva a su propia madre y con su frágil manita empuñada, trató de golpearla; ella  se lo impidió… ¡Dándole un bofetón!… y de esos enojados labios, salieron palabras que no entendí, por eso… ¡También le quité el premio!… Y continué con mi camino.

Al llegar a mi destino, noble un anciano con el rostro lleno de arrugas, inclusive hasta sus propios labios, estaba cubierto con un sombrero de palma, me extendió su tembloroso brazo para mostrarme el producto de su trabajo honrado; cuando pregunté el precio de un bonito pajarito tejido por él, sólo me contestó con una maravillosa y franca sonrisa: “Lo que crea justo señora”…

Antes de responderle, me quedé observando esos labios deteriorados por el pasar del tiempo, que procedían de una boca faltante de varias piezas dentales, con un aroma a cansancio… cuando le dije que eso era lo que precisamente estaba buscando, de esos indescriptibles labios, salieron palabras llenas de amor y agradecimiento, terminando con una expresión que jamás olvidaré: ¡Que Dios la bendiga siempre!

Sin embargo, yo era la más agradecida, porque… ¡Por fin había logrado mi cometido!… Por fin había encontrado… ¡Los labios más hermosos de toda Bahía de Banderas!

Como Audrey Kathleen Ruston ( Audrey Hepburn) decía:

“Para tener unos labios atrayentes, diga palabras dulces”.

Por eso te recomiendo que… para que seas poseedor(a) de los labios más hermosos de la Bahía… ¡Que sólo salgan de ellos palabras llenas de ternura, mucho amor y bendiciones!…

Cariñosamente A.I.