El Centro de Convenciones II

CONVENCIONESVallarta Opina publicó el día 03 de abril de 2004 el siguiente artículo, parte de una serie de reflexiones sobre un tema polémico en ese entonces; la construcción y ubicación de un Centro de Convenciones para Puerto Vallarta. Son entonces dos lustros los que han pasado y el tema continúa vigente. ¿Por qué nos tardamos tanto los mexicanos en resolver nuestros problemas? Vale la pregunta.

“Como era de esperarse la incógnita se aclaró y llegó el último aviso: “Si quieren un Centro de usos múltiples háganlo ustedes mismos, el Gobierno del Estado no aportará recursos, pero constrúyanlo aquí, en los terrenos aledaños al Estero del Salado”.

Desde luego no fueron estas las palabras del señor Gobernador, dirigidas a los inversionistas locales, pero sí el sentido de las mismas.

Se iniciaron las obras de mejoramiento de una zona marginada y con ello, se pretendió también, la infraestructura de los terrenos asignados para un Centro de Convenciones.

Se anunció que próximamente quedaran listas las bases para licitar una concesión  a inversionistas de cualquier parte del mundo que se interesen por construir un Centro de usos múltiples en el sitio recomendado por un Comité Científico.

Se habrán tranquilizado las inquietas luchadoras sociales que se oponen a la construcción de un edificio que por su naturaleza originaría un intenso movimiento material y humano y quiérase que no afectaría a la apacible vida del Estero.

Con el camino despejado los señores inversionistas de Nuevo Vallarta podrán erigir su no menos cacareado Centro de Convenciones.

A mí se me antoja que, al menos a corto plazo, no habrá un Centro de Convenciones en la Bahía de Banderas. Veamos por qué:

1.- El planteamiento presentado por el señor Gobernador del Estado de Jalisco no es ajeno al esquema utilizado para la promoción de este tipo de proyectos. El Gobierno del Estado estaría aportando los terrenos y la infraestructura urbana y el capital privado los recursos para la construcción. La Administración y operación quedaría en manos de los profesionales del turismo, o sea los hoteleros principalmente.

Lo que aparentemente está equivocado es la selección del sitio a aportarse para el proyecto, y en eso estamos de acuerdo quienes nos hemos paseado por el mundo y conocemos la ubicación de muchos Centros de “Lo que sea” en ciudades turísticas costeras.

No se puede construir un centro social equivalente al lobby de un hotel o al salón de una residencia, en la trastienda de la casa. No se pueden mezclar en el mismo sitio los fines de infraestructura urbana de carácter social; un proyecto de protección ecológica y un negocio “Para presumir” como debiera ser el famoso complejo.

La función del Gobierno en este tipo de proyectos debiera ser la de convertirse en promotor del mismo, y como tal aportar los terrenos y buscar inversionistas, lo que no debiera hacer es seleccionar la ubicación del proyecto porque eso cae dentro de un campo altamente especializado para el cual existen expertos y gente con mucho más experiencia que las gentes de gobierno.

Por otra parte existe un proyecto para un edifico de usos múltiples, elaborado por expertos en la materia, mismo que podría ubicarse en cualquiera de varios terrenos frente al mar.

Si no ha fructificado habrá sido por falta de voluntad política por una parte y tal vez por falta de unidad entre los posibles inversionistas locales.

2.- Nuevo Vallarta no necesita de un Centro de usos múltiples a corto plazo. El perfil turístico de la zona no es precisamente el mercado para un proyecto de esa naturaleza.

Ni el número de habitaciones hoteleras ni el perfil de los huéspedes que llenan los hoteles requieren de grandes espacios para reunión.

Tampoco tiene la zona la población que requiera de un gran centro social y cultural. Sus asentamientos están dispersos en su amplia geografía y el tipo de espectáculos que gusta al perfil demográfico actual no es compatible con los potenciales asistentes a un congreso de profesionales o un grupo de incentivo.

De insistirse en la construcción de un Centro de usos múltiples se estaría presentado el dilema de que es primero “El huevo o la gallina”. Los hoteleros y “Temporaleros” de Nuevo Vallarta tendrían que ajustar sus estrategias de promoción para atraer al mercado de juntas, congresos y convenciones, que ahora no tienen.

3.- Recientemente se entregó al Fideicomiso de Turismo de Puerto Vallarta la actualización de un estudio o diagnostico elaborado por vez primera en 2001, por una firma internacional de mercadeo, con el propósito de conocer la posición del Destino Puerto Vallarta en el mercado y encontrar las estrategias y tácticas más apropiadas para incrementar la afluencia de turistas a nuestra ciudad.

Es interesante leer y analizar un estudio extenso llamado pomposamente “Plan de negocios a cinco años” elaborado por la firma de San Diego Goodwin & Associates,  que nos dice lo que ya dijo hace tres años. Pero más interesante aún es el hecho de que aunque recomienda que se busque el mercado de grandes grupos menciona las tendencias que sobre ese mercado han identificado los expertos.

En sus consideraciones, Goodwin & Associates recomienda que primero nos pongamos de acuerdo con lo que queremos, que no debe ser diferente a lo que necesitamos. Se habla con demasiada soltura de: Centro de convenciones o Centro de usos múltiples, sin tener claro que significa cada uno. “Por lo tanto creemos que es importante para la comunidad turística de Puerto Vallarta el tener un entendimiento completo de los factores fundamentales de la industria de las juntas y convenciones y de las facilidades alternativas desarrolladas para servirla”.

“Además, creemos que es importante para la comunidad turística el llegar a un consenso en el tipo exacto de demanda que ese Centro quiere atraer, si esa demanda es compatible con la capacidad y atracciones de Puerto Vallarta y si el retorno justifica el costo del desarrollo”.

La firma Consultora advierte: “Un elemento importante a considerar, en términos del tamaño apropiado y alcance de las instalaciones de juntas, es la distribución de los tamaños de los eventos que se persiguen. Un análisis de la distribución de los eventos internacionales de juntas por número de asistentes, revela una tendencia hacía los pequeños eventos. Este hallazgo es consistente con la tendencia mundial hacía los eventos más pequeños de convenciones, exhibiciones y juntas. La mayor parte de los eventos internacionales de juntas (57.5 por ciento) están en el rango de los 100 a 500 asistentes, lo que representa el mercado objetivo de una instalación potencial en Puerto Vallarta. Muy pocos de éstos eventos de juntas tienen más de 3,000 asistentes (4.5 por ciento) mientras el 86 por ciento tiene 1,000 o menos asistentes.

En sus conclusiones Goodwin & Associates comenta: “Recomendamos fuertemente que Puerto Vallarta contrate un consultor independiente con experiencia en juntas y convenciones internacionales y el desarrollo de instalaciones para eventos públicos, para:

-Evaluar el nivel de demanda potencial disponible para Puerto Vallarta;

-Definir la naturaleza de la demanda potencialmente disponible;

-Evaluar los sitios alternativos disponibles;

-Hacer recomendaciones sobre el desarrollo de una instalación de usos múltiples.

¿De dónde sacaría el señor Gobernador la capacidad de “Un mínimo de 10,000” para el complejo del Salado?

Más le valdría a Puerto Vallarta tratar de consolidar la infraestructura que tiene; mejorar el producto, sacudirse a los grandes operadores y buscar el incremento de la afluencia y del gasto turístico haciendo cada quien lo suyo:

-El Gobierno del Estado promoviendo la conurbación de Bahía de Banderas.

-El Gobierno Municipal “Arreglando la casa”, principalmente el Centro de la ciudad y solucionando los problemas que lo afectan.

-A la comunidad turística profesional (FIDETUR y OCV) aplicando los recursos disponibles en los mercados naturales para Puerto Vallarta.

Pareciera que por ahora hemos recibido el último de los múltiples avisos sobre un sueño que no acaba de hacerse realidad.

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El autor es analista turístico, presidente de la Asociación Mexicana de Expresidentes Empresariales de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas A.C., expresidente de Canirac, exdirector de Hoteles Camino Real, miembro de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística y fundador del capítulo Puerto Vallarta de la Chaine des Rotisseurs.