EPN promete puente en 10 días a la costa grande

El Presidente recorrió Coyuca de Benítez y cruzó el río que desbordó y rompió los puentes que conectan a los municipios ubicados entre Acapulco y Zihuatanejo; se instalará uno provisional.

[spacer style=”1″ icon=”none”]

En Coyuca

Luego de 30 horas de incesante lluvia provocadas por la tormenta Manuel, la fuerza del torrente del río Coyuca partió por la mitad el puente vehicular de dos carriles de 800 metros de longitud. Hace diez días era la carretera que comunicaba Acapulco con Zihuatanejo, ahora sólo se observan dos pedazos de enorme concreto con toneladas de lodo y escombros por debajo.

El municipio de Coyuca de Benítez resultó con daños devastadores, en esta región el agua inundó casas, zonas agrícolas, provocando afectaciones en el 75 por ciento. A este lugar, hasta ayer incomunicado, llegó el presidente Enrique Peña Nieto.

Apenas lo observaron, alrededor de dos centenares de damnificados clamaron por ayuda. Ante los gritos, que apenas se entendían, el mandatario decidió cruzar a pie. Una vez ante él, le pidieron restablecer la carretera para que tener acceso a comida y servicios de salud.

El titular del Ejecutivo federal se comprometió a la reconstrucción total de la vialidad, por lo pronto, subrayó, se construirá un puente militar para que fluya la circulación vial que une Coyuca de Benítez con el puerto de Acapulco, además de la rehabilitación de restaurantes ubicados a las orillas del río.

“El apoyo va a fluir casa por casa, no se va a entregar a nadie en particular… Las ayudas que vamos a llevar, no son distintas en un lugar de otro, son iguales… Para que no se pretenda decir que hay guerrerenses de primera y de segunda; estamos apoyando de manera igualitaria evidentemente en razón de los daños causados”, explicó a los afectados.

Las palabras del Presidente calmaron la intranquilidad de personas como Carlos Arroyo, quien vio afectado el suministro de víveres por las daños en los caminos que dejó Manuel, y por los que ha tenido que caminar 80 kilómetros para llevar a su casa alimento, porque, “las despensas que por aire llegan son insuficientes… nuestra gente tiene hambre”.

Los poblados de la montaña, como San Andrés de la Cruz, Santiago de la Unión, San Vicente de Benítez, El Paraíso, La Pintada, Tecpan, San Jerónimo… son los más afectados, mencionó Carlos.

Y es que además de los puentes caídos, sus comunidades están incomunicadas. Las carreteras que llevan a ellos quedaron bloqueadas por el desgajamiento de los cerros.

A la orilla de uno de estos puentes afectados, se observa a quienes ofrecen viajes de personas o traslado de insumos en tractor, camioneta, coche, carretas jaladas por burros o caballos, incluso motocicletas y bicicletas.

Los costos van de 5 y hasta 500 pesos o más, dependiendo el tamaño de la carga y el trayecto que se va a realizar. Unos recorren sólo un tramo carretero de poco más de un kilómetro y de ahí trasbordan a las “Urvan” del transporte público.

Otros recorren ese trayecto caminando y lo hacen con cargas a cuestas.

Se observa gente con baldes con gasolina, costales con pequeñas despensas, ropa… sigue la emergencia.

Desde: La Razón.