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Bebidas azucaradas, la realidad.

03Azúcar líquido: el que tomamos sin querer queriendo

Señores no nos hagamos que no sabemos las cosas. La verdad me decepciona tanto ver que tristemente seguimos en lo mismo… ¡Queriendo dañar la salud de los niños! Adultos, a ustedes No les creo que no sabían, o que estaban viviendo en la ignorancia. ¿Qué culpa tienen ellos?, ellos son el reflejo de uno mismo.

Les platico brevemente, hace unos días se realizó un convivio en todo el colegio de mi hija, nos mandaron un aviso dos días antes, “por favor traer a su hijo con ropa casual y un alimento para compartir”. Cuando llegué a la escuela, muchas mamas con refrescos, botellas de “Pau-Pau”, nieve, donas, pasteles, galletas, bombones, es decir, todo lo posible (perdón de la palabra) por “fregar” la salud de los niños.

Imaginen, muchos van sin desayunar a la escuela (un terrible habito), ¿y tener que consumir ese tipo de alimentos que las propias mamás llevan para que sus hijos las tomen, coman y compartan?… ¡Qué terrible! me decepcioné y enojé, ¿por qué hacen eso?, ¿qué es mucho llevar plátanos, fruta picada, tacos de frijoles, leche, etcétera, en lugar de comida y bebida chatarra?, ¡por dios es para tus hijos! Es por eso que escribo esta nota, quiero que se den cuenta del daño que les hacemos a nuestros hijos permitiendo que tomen disque “juguitos” de frutas, botellitas de refrescos, latas de “te” (pura azúcar y cafeína). Y eso es poco.

Como vi más refrescos y “juguitos” infantiles comerciales y corrientes, hablaré de las bebidas azucaradas.

Las bebidas azucaradas son azúcar líquida.

Es importante detener el consumo excesivo de azúcar de los niños, no sólo con la ingesta de dulces y caramelos, sino también el de refrescos y jugos “naturales” que afirman tener pulpa de frutas, que lucen inofensivas pero son nocivas a la salud de tu niño.

La realidad:

La comunidad médica y expertos en el tema de la comida chatarra, coinciden que solamente tomar una sola bebida de frutas artificiales, una soda regular o una bebida energizante, contiene más azúcar que la cantidad que deben consumir los niños o los jóvenes en todo un día.

El consumo de las bebidas azucaradas es una de las principales fuentes de azúcar agregada en la alimentación de los niños y jóvenes.  Por su parte, los padres creen que no le hacen daño a los niños ofreciéndoselas porque los empaques dicen contener frutas, pero las bebidas con frutas artificiales son igual de nocivas. Es decir la publicidad los engaña.

 

Ante epidemias como la obesidad infantil, la diabetes y el colesterol alto en los niños, las cuales también han sido directamente relacionadas al consumo desmedido de bebidas azucaradas, no es sorprendente que existan campañas para disminuir la ingesta de las bebidas azucaradas y combatir la publicidad de este tipo de “bebidas chatarras” dirigidas a los niños.

Qué son las bebidas azucaradas

Según el Centro de Control y prevención de Enfermedades, son todas aquellas bebidas que contienen azúcar artificial o natural que exceden el promedio de la cantidad recomendada por los médicos para la ingesta sana de niños y adultos. Las bebidas endulzadas con azúcar abarcan a las bebidas carbonatadas o gaseosas regulares, y las bebidas con sabor a frutas, al igual que las conocidas bebidas deportivas o “energy drinks”. No se incluyen a los jugos puros o naturales de fruta, es decir hechos al momento.

La publicidad y la salud de tu niño.

La publicidad confunde a los padres, porque la información es contradictoria, ya que por una parte presenta frutas como parte de los empaques de los productos, pero el contenido de las bebidas son azúcar artificial en sus distintas versiones, tales como jarabe de maíz alta en fructosa y agua.

Además del agua y el azúcar natural o simple, el problema es que las bebidas azucaradas incluso las que dicen contener jugos, también contienen azúcar artificial, aditivos o endulzantes y colorantes artificiales que dañan la salud de tu niño.

Para saber si la bebida azucarada contiene azúcares agregados, o lo que se conoce como edulcorante, o el aditivo que duplica los efectos del azúcar, lea la etiqueta con la lista de ingredientes. Allí encontrará si tiene jarabe de maíz, corn syrup en inglés, dextrosa, el cual es otro nombre de la glucosa; fructosa, conocida en inglés como fructose; miel o melaza (honey or molases) y en algunos casos el endulzante tales como la sucralosa, conocida en inglés como sucralose y el aspartamo entre otros. Los especialistas en salud y control de peso, recomendamos evitar consumir productos que contienen azúcares u otros endulzantes con niveles altos en las listas de ingredientes. No olvides que 4 gramos de azúcar equivalen a una cucharadita de azúcar y la mayoría de los niños no deben consumir más de 15 gramos diarios de azúcar.

Como evitar las bebidas azucaradas

Ofrézcale y compre agua para su niño. También puede ofrecerle y comprar leche baja en grasa.

Sirva porciones pequeñas de los jugos naturales. La Academia Americana de Pediatras recomienda ofrecer no más de 4 a 6 onzas de jugo 100% naturales al día a niños entre 1 y 6 años de edad y de 8 a 12 onzas al día a los niños mayores.

Lea todas las etiquetas de las bebidas de frutas de sus niños, verifique el azúcar, los endulzantes artificiales, y los sabores y colorantes artificiales. No olvide que 4 gramos de azúcar equivalen a una cucharadita de azúcar y la mayoría de los niños no deben consumir más de 15 gramos diarios de azúcar.

Si pudiéramos saber exactamente cuánta azúcar contiene las bebidas que toman nuestros niños, seguramente no se las compráramos tan frecuentemente. “Mi niño desayunó con un vaso grande de jugo pasteurizado de manzana -8 sobres de azúcar-, merendó un cuartito de bebida achocolatada -5,5 sobres de azúcar-, acompañó su almuerzo con una lata de refresco -9,5 sobres de azúcar- y cenó con un vaso de té de durazno -6 sobres de azúcar-”

¿Sabes cuántos sobres de azúcar “tomó” tu niño al finalizar el día?

Sin querer queriendo, consumió un total de 29 sobres de azúcar y lo máximo recomendado para un niño en edad escolar o adolescente son 9 sobres de azúcar, lo que equivale a 3 cucharadas de azúcar. Este puede ser el panorama común de muchas familias, acompañar las comidas con un vaso o una unidad de bebida diferente al agua, sin darnos cuenta de cuánta azúcar está contenida en su interior. Una porción diseñada para una persona, que varía desde el “cuartito de jugo” con 250 ml hasta el casi medio litro con capacidad de 300 a 400 ml de jugo o refresco, aporta una cantidad aproximada de entre 6 a 10 sobres de azúcar. Esto es una cantidad abrumadora, nadie se tomaría 10 sobres de azúcar en un vaso de agua, pero la cantidad de acidez de muchas de estas bebidas, hace que no nos percatemos cuán dulce son. Por esto siempre es recomendable leer bien la información nutricional del producto.

Y si lo máximo recomendado son 9 sobres de azúcar ¿Qué pasa con los restantes 20 sobres de azúcar?

Una de las consecuencias más inmediatas es que vemos al niño un poco más activo, o hiperactivo. Nuestro cuerpo busca quemar ese extra de azúcar, pero si ya es de noche y hay que dormir, sencillamente es convertido en grasa bajo el principio de que “todo extra de calorías nuestro cuerpo lo convierte en grasa”.  Las bebidas con alto contenido de azúcar están asociadas con sobrepeso y obesidad en niños. Los niños en edad preescolar y escolar que consumen bebidas con alto contenido de azúcar entre comidas, como jugos con azúcar no 100% naturales o refrescos, son más propensos a tener sobrepeso que aquellos que no las consumen. Estudios demuestran que los niños que regularmente (al menos 4 o 6 veces por semana) toman refrescos o jugos de frutas no 100% naturales entre comidas y a la hora de la merienda, tienen el doble de riesgo de tener sobrepeso, que los niños que no consumen bebidas con alto contenido calórico entre comidas.

¿Y qué pasa si mi niño necesita ese azúcar porque tienes muchas actividades deportivas y además esas bebidas lo hidratan?

Ese extra de energía que tu hijo necesita porque realiza actividad física, no debe ser aportado por el azúcar, que sólo son calorías vacías, sino que debe ser dado por frutas o por la leche, alimentos que tienen todos los maravillosos beneficios de las vitaminas y los minerales.

Si entramos en el tema de la hidratación, no hay mejor bebida hidratante que el agua, darles vasos grandes de agua (aproximadamente 2 o 3 vasos) durante las 2 horas antes de la práctica, luego medio vaso justo antes de empezar y sorbitos cada 20 minutos en el entrenamiento o juego, marcará la diferencia en el rendimiento deportivo. Y no se puede olvidar reponer los fluidos al finalizar la práctica. Deben saber que cuando el niño tiene sed, es porque ya está deshidratado. Los jugos que no son 100% naturales y refrescos, no son en ninguna circunstancia un sustituto del agua. Las bebidas deportivas que tienen azúcar y electrolitos son ideales en casos de actividad física prolongada y bajo temperaturas muy altas. Y todo esto no significa que está prohibido el consumo de estas bebidas, la idea es poder alertarlos y que con conciencia, tomen sus medidas para reducir su consumo. Pueden ser reducidas a un máximo de una unidad al día; recuerden que lo mejor siempre es ofrecer a nuestros niños jugos naturales con poca azúcar o jugos de frutas 100% naturales y leche o yogurt descremado.

No hay como endulzar e hidratar la vida con un rico vaso de agua de coco natural ¡Brindemos!

Lic. Nutrición. Fabiola Ramírez me encuentras en PEDIATRI-K prisciliano Sánchez 550 interior 203 3er piso, teléfono para citas 22 47 543. Escribe tu comentario y preguntas a fabyluchis911@hotmail.com será un placer poder atenderte. Estoy trabajando para que tengas una mejor educación nutricional y logres un equilibrio en tu calidad de vida.