Consejos de una abuelita modernaGente PV

Tristeza en el alma

01Conocí a un atractivo y alegre joven extranjero que me presentó a su amiga, una hermosa chica muy entusiasta y dicharachera… ¡Quien está casi segura del haber encontrado a su famoso príncipe azul!

Cuando le pregunté al chico que si era su novia, porque ella lo visita en forma esporádica, sólo para tener relaciones sexuales, él me respondió de inmediato: ¡Para nada! ¡En unos meses partiré y a mí no me gustan los compromisos… y ella lo sabe!

Siento que es una joven, aparentemente buena, parece que es una “Niña bien”, hija de una familia estable, que está haciendo grandes sacrificios para que sus hijos se superen y obtengan esos títulos universitarios que ellos, por cosas del destino, tal vez jamás lograron… o quieren que lleguen a ser tan preparados o más que ellos.

Que al igual que muchas chicas de su edad, que dejan familias y pueblos, trasladándose a la gran Metrópoli para poder superarse, al sentir que sus padres ya no los supervisan porque les han depositado su confianza, éstos, algunas veces confunden su libre albedrío, con el ya muy famoso libertinaje, producto de las nuevas costumbres adquiridas, gracias a la “globalización mundial”, que por cierto… ¡También nos ha traído grandes beneficios!

Con lo primero que se topan en esos cambios de vida, son las grandes tentaciones y el “gusanito” del no esforzarnos mucho para conseguirlo “todo”, a cambio de nada…

Gracias al libre albedrío, podemos elegir el cómo será nuestro futuro; pero mientras nos auto-justifiquemos y no reconozcamos nuestros errores… ¡Jamás seremos mejores y siempre le echaremos la culpa de todos nuestros fracasos a  la mala suerte!

Si nos dejamos llevar por el Yo, para darnos cualesquier tipo de placer sin poner límites, a la larga nos producirá gran dolor, porque nos convertiremos en esclavos de nuestras propias pasiones y vicios… ¡Cada vez que tomemos decisiones equivocadas!…

Y es cuando llegamos a conocer la tristeza en el alma, provocada por la misma indiferencia y la satisfacción permanente del deseo… ¡Olvidándonos de quiénes somos realmente, y cuál es nuestra verdadera misión en éste enigmático Planeta Tierra!

Debemos de dejar de soñar en esos famosos “Castillos en el Aire”, y comenzar a vivir en forma honesta y cabal, para ubicarnos en la realidad, por más dolorosa que sea. Hay un dicho que dice: “Novia del estudiante, nunca esposa del profesionista”…  ¡Aunque conozco varias excepciones…! entre ellas mis dos hermanas… Que como fueron educadas a la antigua… al igual que yo, la primera vez que salí sola con mi novio, fue para iniciar mi viaje de bodas… y por lógica… ¡Nunca tuvimos la oportunidad de portarnos mal!

No me quiero imaginar la tristeza en el alma, que sufrirá esa pobre chiquilla, tan enamorada e ilusionada con ese joven extranjero, cuando a él le toque partir… pues como expresó:

Los tiempos han cambiado y los chicos estamos acostumbrados a ser sinceros… y como el tener sexo es muy natural… ¡No tiene ni caso comprometerse y menos con una amiga!

Tal vez esté equivocada pero siento que ella, sufrirá enormemente su partida…

Muchas chicas que se encuentran en esa misma situación, y cometen la tontería de embarazarse para retener “al ser amado”, si tienen suerte, les mandarán una pequeña pensión para su criatura, pero lo más probable es que ellos… ¡Nunca se casen con sus amigas!, continúen viajando por el mundo y jamás regresen…

Por eso algunas de ellas al sentir esa gran tristeza en el alma, si sus hijos llegan a tener las mismas facciones que su padre, por desgracia, les agarran mucho coraje a ese indefenso ángel terrenal, o simplemente lo repudian…

Por lo tanto, si no quieres conocer la terrible tristeza en el alma… y echarle la culpa a la mala suerte…  ¡Comienza por  amarte y respetarte a ti misma!

Cariñosamente A.I.