Gente PVToma Control

Dengue

Estimados amigos, hoy hablaremos de un padecimiento que actualmente está haciendo crisis en todos los sistemas de salud, y no solo en México, sino que hay gran repercusión en países principalmente llamados tropicales, que por las características de su clima, las lluvias, la vegetación, y en ocasiones la inseguridad, favorecen la aparición de una enfermedad infecciosa de tipo viral llama “Dengue”.

 

Contagio.

El Dengue se transmite por mosquitos, siendo los más conocidos el de tipo Aedes aegypti, cuadro que clínicamente se presenta como si se tratara de una infección de carácter gripal, por lo que el paciente se queja de fiebre, dolor de huesos, escalofríos, astenia, adinamia y fatiga, lo que lo obliga a acudir al médico para su revisión. Por fortuna, la mayor parte de los casos que se han presentado en Puerto Vallarta, pueden ser aunque muy sintomáticos, más o menos rápidamente se recuperan, pero un número importante de ellos puede complicarse en forma grave y se le da el nombre entonces de dengue hemorrágico.

 

Las estadísticas.

De acuerdo a las estadísticas, este padecimiento infeccioso ha ido en aumento tanto en el número de casos de dengue de tipo clásico, como el caso de dengue hemorrágico, según lo publicado por la Subsecretaria de Prevención y Promoción de Salud a través de la Dirección General de Epidemiologia, reportando que en lo que va del año 2013, comprado con el mismo periodo del 2012, observaron un incremento de hasta un 45% de casos, incrementándose por supuesto del número de casos confirmados.

 

Estadísticamente corresponden a los estados de Tamaulipas, Tabasco, Veracruz, Nayarit y Morelos, donde se ha registrado la aparición de este cuadro infeccioso y corresponde alrrededor del 50% de todos los casos en México, probablemente porque han fallado las medidas básicas relacionadas con la prevención y el control de este cuadro, ya que ha proliferado en forma acentuada el vector trasmisor que es el mosquito antes referido, en nuestra comunidad de Bahía de Banderas, es una realidad y es la razón del porque debemos recordar el origen de este cuadro.

 

Referencias históricas.

La primera referencia que se conoce es la que se describe en la Enciclopedia Médica China publicada por la dinastía Jin en los años 265-420, y posteriormente fue editada durante la Dinastía Tang del año 610 de esta era, este cuadro fue descrito como una enfermedad que provenía “de agua envenenada” y relacionada con piquetes de insectos.

 

El Dengue continua diseminándose a prácticamente todos los continentes, esta diseminación estuvo siempre íntimamente ligada al desarrollo del comercio entre pueblos que utilizaron la marina mercante, y posteriormente se agrega la importante migración de personas de una país a otro y de un continente a otro hasta el presente.

 

Áreas vulnerables.

En las áreas suburbanas de nuestra comunidad es donde más se ha hecho evidente la presencia de este mosquito vector, ya que en esas áreas pueden encontrarse fácilmente agua almacenada en trastos, llantas pequeñas lagunas o colecciones de agua de lluvia en el campo, causando con esto importante diseminación de este cuadro.

 

El origen.

El primer reporte que se describe como un caso de dengue clásico, fue en el año de 1779  por el Benjamín Rush, quien le pone la etiqueta de enfermedad rompehuesos por sus características clínicas en dolor en huesos, músculos y articulaciones, y fue hasta el año de 1906 que se confirma este padecimiento infeccioso, confirmándose este cuadro como la segunda causa de tipo infeccioso viral únicamente superada por la fiebre amarrilla.

 

Durante la Segunda Guerra Mundial, la humanidad sufrió un importante aumento de la frecuencia de este padecimiento infeccioso, pero simultáneamente los científicos encontraron que se trataba de diferentes tipos serológicos siendo alguno de ellos mortales, de necesidad tal como lo estamos comprobando en el presento siglo, y que se han caracterizado por que los pacientes presentan fiebre persistente y hemorragias.

 

En la década de los 70, se distinguió por que se le etiquetó como el origen  de la mayor causa de muerte infantil, tanto en América como en los países de Asia  Pacífico, el nombre de choque hemorrágico por dengue se acuñó por primera vez en Sudamérica en el año de 1981, y a partir del año 2000 al Dengue se le sigue considerando la segunda enfermedad mas común de las transmitidas por mosquitos, compitiendo con el paludismo (malaria).

 

Actualmente, la prensa nos hace referencia de noticias trascendentes relacionadas con este cuadro, como es el ejemplo de un brote de Dengue que apareció en Brasil en Febrero del 2002, afectado a más de un millón de personas.

 

Afecciones.

Desde el punto de vista clínico, este padecimiento puede afectar simultáneamente a varios órganos de nuestro sistema, siendo importante la participación a nivel cerebral, en algunos casos ocasionando cambios en la conciencia, probablemente secundarios a una encefalitis por este virus, otros órganos que son afectados también es el hígado, y pueden considerarse como encefalopatía hepática grave, y desafortunadamente estos virus pueden desarrollar un daño importante a la neuroconducción, en ocasiones puede presentarse un daño de carácter autoinmune por la respuesta del organismo, produciendo daño a nivel de sistema nervioso periférico al lesionar la mielina o capa aislante de los nervios, resultando con ello  a una parálisis flácida, a veces progresiva y de carácter ascendente, afectándose inicialmente los miembros inferiores, acompañándose de paresías y parestesias (entumecimiento y sensación de hormigueo), esta debilidad de los músculos puede progresar a los miembros superiores, e incluso músculos de la cara en un tiempo corto, y raramente pudiera agravarse y paralizarse los músculos del tórax, requiriendo el auxilio de respiradores mecánicos automatizados.

 

Esta enfermedad representa  un reto para los clínicos, ya que se requiere en primer lugar, sospechar que se trata de un dengue, y posteriormente debe confirmarse y clasificarse.

 

Clasificación.

La clasificación más moderna se le considera dengue clásico y dengue grave, lo que permite programar un buen abordaje terapéutico. El Dengue tiene un periodo de incubación de 2 a 8 días, y puede manifestarse como si fuera un cuadro catarral aunque pudiera no presentarse ninguna manifestación y pasar desapercibida.

 

La historia natural de este cuadro  cursa con un periodo febril de aproximadamente una semana, y posteriormente puede aparecer la segunda fase de carácter crítico donde el paciente puede referir náusea y vomitó, dolor abdominal, puede presentarse también manifestaciones de sangrado a nivel de mucosas, clásicamente las plaquetas son disminuidas en forma importante, y los pacientes pueden presentar manifestaciones graves del estado de conciencia y manifestaciones de sangrado severas que requieren de trasfusión de muchas unidades de plaquetas para posteriormente entrar a la fase de recuperación, donde es posible ya una mejoría clínica de los pacientes, desaparecen las manifestaciones de shock y se normalizan las cuentas de linfocitos y plaquetas.

 

Tratamiento.

Desde el punto de vista terapéutico los pacientes pueden ser manejados únicamente con sintomáticos para la fiebre y el dolor con paracetamol, con un importante incremento de la ingesta de líquidos para compensar la deshidratación que produce la fiebre, y solamente en aquellos pacientes que se han considerado que son portadores de dengue grave, deben ser trasladados a unidades especializadas de cuidado intensivo para lograr su recuperación y evitar la muerte.

 

Es por eso que las autoridades de Salud y las de Educación, han insistido en programas preventivos para eliminar todos los contenedores de aguas residuales que son criaderos de mosquitos, y las  largas jornadas de fumigación intensiva en los lugares que se conocen que son focos de infección. Nuestra Institución se mantiene alerta en este tipo de casos, y precisa los diagnósticos con el auxilio del laboratorio para poder entonces tener un diagnostico definitivo e iniciar el tratamiento respectivo.

 

Este artículo fue escrito con la colaboración de la Dra. Estela Serratos y otros distinguidos miembros de Biomédica Center de Occidente. Si tiene usted alguna duda o comentario puede consultarnos al teléfono (322) 293-6161 o al correo electrónico; dr.morales@iibmedicalcenter.com o drmorales1999@gmail.com.