Intervención en Arroyo Seco concluye a principios de 2014

tlajomulcocerradoTlajomulco derribó un taller mecánico próximo al cuerpo de agua, y reubicó un espectacular

Hace poco más de dos meses comenzó la operación. Martillos y grúas entraron al Arroyo Seco para acabar con dos décadas de invasión y riesgo a los pobladores que decidieron instalar su residencia junto a un cauce natural de agua.

Tlajomulco entró, convenció y reubicó. El pasado 29 de agosto  la autoridad comenzó a destruir viviendas, y a 68 días el panorama –antes repleto de niños, perros, gatos y hasta gallos– da muestras de la intervención de la autoridad.

Hoy, sólo tres personas trabajan en el sitio. Dos de ellas cargan pesadas piedras mientras la otra introduce el material que le acercan en una caja de alambrado resistente, para conformar un gavión.

¿La meta? Que las barreras de piedra alcancen un kilómetro de largo. Tal es la distancia que ocupaban las improvisadas residencias que, según ventilaron sus habitantes, algún político en el cargo de regidor les “permitió” habitar durante años.

Manuel Manzo, de la dirección de Obras Públicas en Tlajomulco, explica que a la limpieza general y el acomodo de taludes de tierra –aún en proceso–, seguirá la colocación de gaviones para que la tierra que ya ha sido reacomodada se erosione y caiga nuevamente en el cauce, y el agua que corra durante las lluvias tenga un desplazamiento sin interrupciones. Después, el ingreso al Arroyo Seco será cerrado permanentemente con bardas.

Esas tareas podrán demorar un mes y medio más, de acuerdo con el cronograma de las autoridades municipales. De ser así, en los primeros días de 2014 se mostrará un nuevo paisaje al cauce que, durante años, puso en riesgo a decenas de personas.

Canal cerrado, por vez primera

El ingreso a la zona que antes estaba habitada hoy está clausurado. Una improvisada barrera de alambrado impide, desde hace 15 días, el ingreso desde el Camino Real a Colima, y un espectacular de grandes dimensiones que antes se hallaba justo en ese cauce fue desplazado, aunque sólo cuatro metros de donde se hallaba.

De igual forma, un taller mecánico que estaba junto al cauce ha sido derribado. Esa fue la última construcción erigida en la zona que el Ayuntamiento demolió, y de acuerdo con el director de Obras Públicas en la localidad, en total apego a la ley, toda vez que quienes ahí trabajaban no lograron acreditar que el negocio fuera de ellos.