Aprendiendo a VivirGente PV

Violencia psicológica

01Tanto hombres como mujeres hemos sido víctimas de “Violencia psicológica”. La Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (2007), la define como “cualquier acto u omisión que dañe la estabilidad psicológica, que puede consistir en: negligencia, abandono, descuido reiterado, celos, insultos, humillaciones, devaluación, marginación, desamor, indiferencia, infidelidad, comparaciones destructivas, rechazo, restricción a la autodeterminación y amenazas, las cuales conllevan a la víctima a la depresión, al aislamiento, a la devaluación de su autoestima e incluso al suicidio.

 

La violencia psicológica no es tan clara como la física, porque los diversos actos son percibidos dependiendo de su contexto cultural; sin embargo, en cualquiera de sus formas afecta de manera importante, la autoestima de las personas que la sufren. Por ejemplo, lo que para una persona puede ser agresión con ciertas palabras, para otra no; un acto de violencia psicológica puede ser ignorar lo que una persona habla, o bien expresarle desaprobación o burla con gestos, a fin de humillarla o avergonzarla, arrojarle objetos, amenazar a uno de sus familiares o importante para ella o él.

 

Actitudes que generan frustración, tristeza, inseguridad y autodevaluación. En cualquiera de sus formas, la violencia deja graves secuelas en la salud mental de quien la padece y además en el desarrollo físico de los niños. Existen estudios que muestran que esta situación se refleja en el crecimiento del niño, el cual es menor al promedio esperado de acuerdo con su edad.

 

Cuando se contraen nupcias, escuchamos las palabras del Sacerdote o Pastor:

“Hasta que la muerte los separe” y yo diría, “Hasta que tu mal genio nos separe”

No se debería permitir a nadie el maltrato. “Yo que culpa tengo de tus frustraciones o de tu baja estima, o de tus vicios”. Nos casamos para ir en busca de la felicidad, pero si tú no llevas contigo la felicidad que a ti te pertenece, entonces será infeliz, porque dependerás de la felicidad de otro, y si ese otro no lleva más que amargura, odio y rencor en su corazón, casi siempre esos sentimientos son transferidos a la persona más cercana a nosotros.

 

Y de esta forma se ejerce poder y control sobre los demás. Y si se les señala sus groserías y mal carácter, contestan defendiendo su postura: “Así soy,  y qué”

La solución se encuentra en ti mismo (a), lo primero que se debe hacer es:

Platicar sobre el tema, y buscar una solución.

 

Acudir con un especialista de Terapia Familiar o de pareja, si la situación económica no te alcanza para ir con un particular, acude a las instituciones del Gobierno para que te ayuden a canalizar tu situación, pero nunca jamás te quedes inmóvil. Deben luchar por salvar la familia que con tanto amor se construyó.

 

La iglesia tiene eventos para rescatar a las familias y son gratuitos. Nunca pienses como único recurso de solución el Divorcio, ese solo se debe pedir, cuando hay otro amor en puerta y te quieras casar nuevamente.

 

Y por último, obvio que mientras no se solucione tu situación, abstente de iniciar cualquier otra.

 

Recuerda que la madurez no llega con los años, porque puedes tener 15 años y ser maduro en tu forma de salir adelante ante un conflicto o tener 60 años y no saber cómo resolver un problema.