Lo leí en el baño de un restaurante carretero

foto 2“No importa la apariencia y el esplendor, la sencillez y la humildad brillan con luz propia cuando son autenticas”

Hoy en día está muy de moda el estilo arquitectónico “minimalista” que se caracteriza por la simplicidad, la sencillez, la sobriedad, pocos elementos de equilibrio y armonía.

Este estilo reacciona contra los estilos recargados de la época de los 60 y descarta la presencia de excesos, dando énfasis a los detalles y al orden de los elementos.

Se dice que este estilo sencillo sobrepasó a la arquitectura y tocó a otras disciplinas.

Me cuestiono si realmente esto es verdad. La mercadotecnia, el mercantilismo y el materialismo se han encargado de pregonar un estilo de vida más sofisticado, y han creado muchas “necesidades”.

Hoy se requiere de muchas prendas de vestir, accesorios, zapatos de diversos estilos y colores.

Se fomenta una carrera por “tener”, por lucir un estatus, por impresionar a los demás por artículos de moda, viajes, autos, muebles. ¿Esto es sencillez en la vida o vanidad y arrogancia?

En el ámbito personal, ¿son las personas simples, sencillas, sobrias; o por el contrario son sofisticadas y rebuscadas?

¿Qué es la sencillez?

La sencillez es la ausencia de adornos y composturas, de dificultades o complicaciones.

Una personalidad sencilla es autentica y sincera, podríamos decir que es transparente y natural. No es complicada, se presenta tal como es, sin fingir lo que no es. Se siente segura de su valor como ser humano y no necesita vivir de apariencias.

Seguramente conoces  muchas personas sencillas y otras que, por el contrario, al tratarlas, dudas si están diciendo la  verdad porque percibes su falsedad  y rebuscamiento.

La sencillez va ligada a:

 

a)               La belleza. Un autor anónimo decía: “El encanto de las rosas es que siendo tan hermosas nunca saben que lo son”. La presunción, la soberbia y los excesos quitan el encanto a la sencillez. ¿Has visto a una mujer maquillada con exageración?. Lejos de verse bonita se ve fea.

En el trato con las personas, una persona que complica las relaciones porque no perdona o guarda rencores o exagera los comentarios para decir lo que opina, tampoco es bella. Al contrario, con estas complicaciones aleja a los demás de su lado.

b)        La sobriedad. Virtud que ayuda a distinguir entre lo que es razonable y lo que es inmoderado, de acuerdo con criterios rectos y verdaderos. Una persona sencilla es moderada en el vestir, en el comer, en el beber, en el hablar.

Posee poco y no acumula bienes para tener libre el corazón para lo esencial: el cultivo del espíritu, el crecimiento interior, el equilibrio personal.

 

c)       Poner atención al detalle para dar importancia a lo que verdaderamente lo tiene y desechar lo que no sirve en la vida. Si queremos adoptar un estilo “minimalista” en lo personal buscaríamos, la verdad, la bondad, la paz, y el amor a los demás dejando únicamente espacio a esto que es esencial en la vida.

VIRTUD DE LOS NIÑOS

 

¿Has observado como sonríen los niños y reflejan paz, bondad y sencillez?

Los niños son espontáneos, naturales, se asombran antes las cosas y las disfrutan enormemente. Saben compadecerse del que sufre y ayudan al que lo necesita, porque su corazón es grande y no es calculador.

Un niño cree en la bondad de las personas y considera que la familia y los amigos merecen lo mejor. Por lo mismo, sabe pedir perdón. Es agradecido, confía en sus padres. Los adultos tenemos la ventaja de que siempre podemos volver a ser niños. Lo que el niño hace espontáneamente por su edad los mayores lo podemos hacer por virtud.

 

Y DE SABIOS

 

La sencillez combina la humildad y la sabiduría. Mucho conocimiento sin humildad puede caer en la tentación del poder, de sentirse superior a los demás, de ser excesivamente racionalista.

Cuando una persona es muy inteligente es capaz de convertir lo complicado en simple. Grandes pensadores como lo fue Agustín de Hipona, buscaron expresar en forma sencilla la ciencia, logrando ponerla al alcance de todos.

Los falsos sabios lo rebuscan todo para aparentar que saben más. Cuentan de un ensayista español que cuando terminaba un texto se lo pasaba a su secretario para ver si lo comprendía. Y si le entendía, lo complicaba y rebuscaba un poco.

Ninguna virtud nos acerca tanto a los demás como la sencillez. En la pequeñez esta la verdadera grandeza, porque el orgullo y la soberbia llevan a la soledad y terminan con el amor a los demás.

 

CONSEJOS PARA LA PERSONA QUE QUIERE SER SENCILLA

 

1.Evita el efecto “pavorreal” que busca anunciar lo propios logros para que los demás los admiren. Ser sencillo es aceptar la verdad humildemente, sin cascabeles, sin protagonismos. Bien dice Tomas Kempis: “No eres más porque te alaben, ni menos porque te critiquen, lo que eres delante de Dios, eso eres y nada más.

 

2.No te sientas “Todólogo” que todo lo puedes. En la sencillez se aprende de todos.

 

3.No utilices mascaras ni finjas. En lugar de agradar, disgustas a los demás.

 

4.Ubícate. Todo ser humano tiene la misma dignidad y por tanto merece el mismo respeto y aprecio. Una persona sencilla no menosprecia a los demás.

 

5.Evita ser el centro de gravedad en las conversaciones, en las fiestas, en las opiniones buscando que todo gire en torno a ti.

 

6.Vive sin excesos. No acumules, despréndete de lo que no usas.

 

LOS ANTIVALORES

 

Lo opuesto a la sencillez es la soberbia, la arrogancia, la vanidad y la altanería o altivez. Una persona soberbia y arrogante:

 

  • Piensa que siempre tiene la razón y se da mucha importancia.
  • Desprecia a los demás por sentirse superior.
  • Le cuesta reconocer las propias limitaciones.
  • Tiene mucho deseo de sobresalir y ser estimada.
  • Tiene dureza de juicio y en el trato con los demás.

 

MI OPINIÓN

 

Publico esto porque verdaderamente me sorprendió que en un restaurante carretero, de comida muy regional, en el interior del baño de  los hombres pueda encontrar un propietario de restaurante que tenga la sencillez de transmitir y retrasmitir un mensaje tan “sencillo” como este que acabamos de leer. Renueva el entusiasmo de cualquiera, duplica las ganas de cambiar, y multiplica el deseo de que todos los humanos pudiéramos tener estos sentimientos tan elementales como el que el Sr. García del restaurante del mismo nombre ha dejado plasmado en este humilde y sencillo escrito.

Ojala merezca la pena leerlo.

“De lo que sí estoy totalmente seguro es que el machacado con huevo, los frijoles refritos y las tortillas de harina que se sirven en este restaurante carretero que se llama GARCÍA, son muy sabrosos”.

También estoy segurísimo que mucha gente lo va a leer no porque yo lo haya re-publicado sino porque está pegado en la pared exactamente encima del mingitorio del baño de hombres en este maravilloso lugar.