Los gemelos González

¿QUIÉN NOS ENTIENDE? Lo que debiera ser digno de admiración y reconocimiento se ha convertido en burla cotidiana. La sinergia establecida entre los diputados Gustavo González Villaseñor y Rafael González Reséndiz llega a niveles hilarantes en los que la figura de Gustavo ha quedado reducida a la de un oportunista que se convierte en la rémora del diputado federal para economizar al máximo sus recursos financieros. La pareja dispareja se impuso en las elecciones del año pasado, cuando Gustavo González y Rafael González coincidieron como candidatos a la diputación por el 05 distrito, uno al Congreso local y el otro al Congreso federal. Conocido el bajo perfil financiero de Gustavo desde que dejó la presidencia municipal, Rafael González lo adoptó como el tercer pasajero de su camioneta durante los recorridos que hizo a lo largo y ancho del quinto distrito. Irónicamente, mientras Rafita ganó la contienda de manera apretada, Gustavo se alzó con la victoria de una forma muy holgada. La diferencia en realidad fue circunstancial. Mientras Rafita se enfrentó a una oposición unificada en la persona del barzonista Fidencio Hernández, Gustavo se benefició de una oposición pulverizada con candidatos del PAN, MC, PRD y PVEM, lo cual le permitió superar ampliamente al panista Juan José Cuevas García.

 

LOS HERMANITOS GONZÁLEZ. Como Batman y Robín, como la Guayaba y la Tostada, Gustavo González y Rafa González han mantenido su mancuerna más allá del proceso electoral, realizando giras mancomunadas por todo el distrito ya como legisladores en funciones. Esta relación los ha llevado a hacer proyectos políticos comunes con miras al 2015, cuando se presume que habrá un enroque entre ambos, Gustavo será candidato a la diputación federal y Rafita saltará a la diputación local. Por ello el primero en destapar públicamente a Gustavo González como próximo presidente del CDM del PRI Vallarta fue Rafael González Reséndiz, quien en un acto político celebrado en Las Palmas tomó el micrófono y dijo: “que se enteren todos, nuestro próximo presidente del PRI será Gustavo González Villaseñor”. Y Gustavo se deja querer. Pese a haber realizado un muy aceptable trabajo como presidente municipal, al grado de haber sido el único alcalde priista en los últimos 20 años en no haber heredado ni un centavo por concepto de deuda pública, Gustavo fue centro de una feroz campaña de desprestigio por parte de un poderoso grupo de empresarios locales que se sintió lastimado por las acciones de Gustavo en la presidencia municipal. Por ello lo sometieron a un juicio político que a punto estuvo de costarle a Gustavo su inhabilitación para volver a ocupar un cargo público, pero al final de cuentas, gracias a la mayoría priista en el Congreso de Jalisco, le hicieron lo que el viento a Juárez.

 

JUNTOS PERO BIEN REVUELTOS. Lejos de ser motivo de burla, esa alianza entre ambos diputados debiera ser generadora de reconocimientos porque permite maximizar los recursos políticos de ambos. Por desgracia en esta historia Gustavo González ha sido visto como la rémora y Rafita es el tiburón. El niño rico que se da el lujo de subir a su lujosa camioneta al niño pobre que ni siquiera tiene para una recarga de celular. Pero las razones que tienen para fortalecer esa alianza sólo ellos las conocen. Rafael González Reséndiz, heredero del colmillo político de su padre Rafael González Pimienta, sabe que su alianza con Gustavo González le garantiza la simpatía de miles de seguidores de Gustavo, quien pese a su retiro político de 6 años ha seguido manteniendo buena parte de la magia que lo llevó a ser el político vallartense más carismático que ha tenido esta región. Hábil en el terreno de la política, Rafita está convencido de que Gustavo puede ser una pieza clave en su futuro político, en el cual obligadamente contempla la alcaldía de Puerto Vallarta, presumiblemente para el 2018 pero que podría adelantarse para el 2015 si las condiciones lo permiten. Es el mismo sueño de Gustavo: convertirse en la tercera opción, el candidato de unidad, en caso de que las precandidaturas de Andrés González y César Abarca polaricen al PRI y lo coloquen en un escenario de ruptura.

 

EXCESOS REPROBABLES.  En el exceso de su sinergia, Gustavo González y Rafita rindieron el pasado lunes sus respectivos informes de labores, en un evento donde demostraron la fuerza del priismo local con un estacionamiento de la Unirse a reventar. El problema es que no se sabe cuál de los dos fue más taquillero, porque ambos vendieron el evento como si fuera personal. Gustavo convocó a los suyos diciendo “te invito a mi informe de labores”. Rafita hizo lo mismo. Incluso el manejo de prensa posterior que se dio al evento fue en la misma tónica, cada uno movió sus hilos para presentar el evento como propio, sin siquiera mencionar en su boletín que se trató de un evento compartido. Lo peor de todo es que no se puede acusar a ninguno de los dos de oportunista ya que ambos tienen argumentos para justificar un acto de esta naturaleza: Rafael González Reséndiz asumió su diputación el 29 de agosto del año pasado, por lo cual ya lleva 14 meses en el cargo y ha concluido prácticamente su primer período legislativo. En cambio Gustavo asumió la curul el pasado 25 de noviembre del 2012, por lo que está a punto de cumplir su primer año como legislador. En todo caso el oportunismo podría cargársele a Rafita, quien ya lleva varios meses rindiendo informes en todos los municipios que componen su distrito. Por desgracia, a la hora de las comparaciones, las cifras manejadas por Rafael González fueron muy superiores a los modestos números dados por Gustavo, quien una vez más pretendió suplir con carisma y buena voz los resultados esperados.

 

POSDATA. Pese a la enorme lista de logros presumida por Rafita, quien destacó que en este primer año la prioridad ha sido el Pacto por México, en realidad queda la impresión de que el joven diputado se ha dedicado a levantar el dedo cada que el coordinador de su bancada se lo indica. Pese al lustre del apellido, Rafita ha sido un diputado del montón, sin una sola intervención en tribuna que sea memorable, sin aportes importantes en esta legislatura federal que está haciendo historia gracias a las iniciativas que le están imponiendo desde el Pacto por México.

 

VOX POPULI. Por su parte Gustavo luce peor, porque su informe de resultados se resume a la misma verborrea de siempre, con logros que son ajenos al quehacer legislativo y se concretan al reparto de recursos que a cuentagotas consigue gestionar ante el gobierno estatal. Pese a todo, se les reconoce a ambos legisladores su interés por mantenerse presentes en todo el distrito, aunque esa presencia tenga que ver más que nada con sus propios proyectos personales, porque ambos pretenden, en el peor de los casos, pasarse otros cinco años recorriendo el distrito con cargo al presupuesto público.