Aprendiendo a VivirGente PV

Cómo evitar discusiones en el Matrimonio

01Durante los dieciocho años de matrimonio, tal pareciera que su vida había transcurrido sin ningún problema, sin embargo un día ella estallo en cólera y su relación término en Divorcio.

El pleito fue por algo insignificante, pero lo que realmente sucedía, era que Lolita se había guardado todo su coraje, frustración, odio y rencor. Sin embargo la  insatisfacción por el comportamiento de su marido, iba en aumento. Como ella solía decir; “¿Para qué le reclamo? No quiero tener problemas con él.”

Y así cada día ella soportó, insultos, abandono, descuido durante todos esos años. Hasta que un día no aguanto más y le quiso dar su merecido terminando con la relación.

Cuando dos personas discuten violentamente, se hallan en un estado de elevada tensión, nerviosa. Siendo que el impacto de las emociones en la mente siempre produce una disminución del control voluntario de la acción y del pensamiento.

Por tal motivo, este momento de ofuscación, los conduce a recriminarse, ofenderse y a decirse hasta lo que nunca se habían atrevido a hablar. Y esta conducta da paso a heridas emocionales profundas y dolorosas.

Las emociones negativas guardadas, se comparan a una olla de presión, que cuando menos se espera pueden estallar sin control.

Lo más sano es que diariamente, se arregle cada situación difícil, nunca se deberían de ir a la cama sin haber resuelto sus diferencias, hablar sinceramente, comunicar lo que se piensa y siente. Y así la válvula de escape emocional queda desahogada, para la siguiente.

Y en esta situación se podría aplicar el siguiente consejo Bíblico:

“La blanda respuesta quita la ira; más la palabra áspera hace subir el enojo” (Proverbios 15:1).

Una sana ventilación de las emociones, nos conduce a una relación madura y satisfecha, en donde cada miembro de la familia es escuchado y aceptado, Las relaciones interpersonales sanas, solo llegan a este estado cuando logramos expresar lo que sentimos de una forma segura, sabiendo que no es lo que digo, sino como lo digo.

Si te cuesta trabajo expresar lo que sientes, sigue estos cuatro pequeños puntos, notaras la diferencia de hablar o quedarte callado (a)

  1. Siempre tienes que reconocer algo positivo de la otra persona, por ejemplo: Agradezco que trabajes tanto por nosotros. Admiro tu esfuerzo. Eres admirable. Tú sabes que te amo. Para mis eres el mejor del equipo, como madre eres excelente etc.
  2. En este punto señala el “Pero” o defecto, ejemplo: Pero cuando tú llegas tarde, no me avisas, no me llamas, tomas demasiado, no me das el desayuno etcétera.
  3. Habla en primera persona, nunca señales a otros. Yo me siento…Triste, sola, desilusionada, descuidado, abandonado, deprimida, etcétera.
  4. Di que te gustaría a ti, no a los demás. Ejemplo: Me gustaría que llegaras más temprano, que me avisaras cuanto vas a tardar etcétera.

Te invito a que practiques esta pequeña pero muy eficiente formula de la buena comunicación.

Lic. Livier Nazareth. Psic./Tanatóloga, Especialista en Crisis Familiar y de Pareja, Terapía por la pérdida de un ser querido. Citas 22 5 82 63.

livier590@hotmail.com