La explosión de La Mejor

CODINAUNA MUERTE ANUNCIADA. Tras más de una década de ser una eficaz escopeta terror de todos los patos de la región, la empresa propiedad de la estación de radio XECJU-AM, hoy conocida como La Mejor pero afamada por décadas por su mote original de La Explosiva, atraviesa por el peor momento de su historia a raíz de que el Instituto Federal de Telecomunicaciones anunciara en días pasado la cancelación definitiva de sus frecuencias en AM y FM. La historia comenzó en agosto pasado cuando la dependencia federal inmovilizó el equipo de transmisión de La Mejor FM debido a que la empresa propiedad de Luis Carlos Mendiola Codina (y manejada por su hijo, Luis Carlos Mendiola Lamas) decidió de manera unilateral transmitir su señal por el 96.7 del cuadrante de FM, pese a que su concesión original le asignaba la frecuencia 95.9. De acuerdo con los responsables de la estación, que tras ser La Explosiva por más de una década pasó a denominarse La Mejor como parte de un convenio con la empresa MVS, la frecuencia 95.9 no era la indicada para transmitir su señal por FM, de ahí que decidieron escalar al 96.7, por desgracia esa señal transfería con los canales de transmisión de la torre de control del aeropuerto de Vallarta, lo cual ponía en grave riesgo la seguridad de miles de personas que a diario arribaban o salían del puerto por la vía aérea. Por este motivo el Ifetel inició el proceso de revocación de la concesión de los Mendiola, proceso que culminó en días pasados. Sin embargo hasta el día de hoy La Mejor seguía gozando de cabal salud porque sus contenidos se siguen transmitiendo sin ninguna novedad, por lo menos en su frecuencia de AM y en su portal de internet.

 

LA LEY DEL OESTE. Como ocurre con muchos concesionarios del interior del país, los señores Mendiola usaron y abusaron del poder que les dio la amplia penetración radiofónica de La Explosiva, que con la hoy regidora Susana Carreño al micrófono se erigió en el fiel de la balanza a la hora de quitar y poner candidatos. Ese mismo poder llevó a la empresa a negociar en dos ocasiones anteriores la mismísima candidatura de Susana Carreño a un cargo de elección popular, quien tras fracasar en el intento por ser candidata del PRI terminó enrolada en los colores del PRD y finalmente como candidata a regidora por el Movimiento Ciudadano mediante un acuerdo político con Enrique Alfaro. Gracias a su enorme cobertura en la mayoría de los municipios que integran el 05 distrito, La Explosiva se convirtió en un poder de facto, lo mismo para beneficiar o perjudicar a determinados proyectos políticos que para imponer costosos acuerdos económicos con gobiernos municipales y estatales. Sin límites en el horizonte, los dueños de La Explosiva rebasaron cualquier expectativa a la hora de confrontar a los hombres del poder, especialmente con los priistas Gustavo González, Javier Bravo y Salvador González Reséndiz, con quienes terminaron cocinando conflictos que rayaron en lo personal. El caso más ilustrativo es el del propio Gustavo González Villaseñor, quien como locutor fue fundador de La Explosiva y como alcalde fue un generoso promotor de esa empresa, hasta que fue incapaz de cumplir todas sus exigencias y se convirtió en un enemigo, al grado de que el propio Mendiola Codina le dijo la última vez que lo visitó en su oficina de la alcaldía: “de mi cuenta corre que nunca más vuelvas a ser alguien en la política”.

 

TIEMPO DE VACAS FLACAS. Pese a todo, La Explosiva no era en los últimos años el gran negocio que fue, especialmente por la negativa de los últimos alcaldes de aceptar las condiciones impuestas por sus propietarios. Las incursiones políticas de su locutora estrella Susana Carreño también desgastaron la imagen de la estación, que a gran velocidad perdió rating ante el crecimiento de estaciones como La Líder o la naciente Patrona que terminó por imponerse como la número uno del cuadrante. Fue el principio del final, sorpresivamente de la noche a la mañana La Explosiva desapareció para dar paso a La Mejor, luego de una alianza entre los Mendiola y el grupo MVS. Previo a eso los explosivos intentaron conquistar el mercado de Guadalajara mediante la operación de varias estaciones rentadas, proyecto encabezado personalmente por Susana Carreño, quien por un tiempo cambió su residencia a la ciudad de Guadalajara. Finalmente La Mejor se convirtió en una más de las estaciones de radio que operan sin pena ni gloria en Puerto Vallarta, casi desmantelada, convertida en caja de resonancia personal de las actividades de Susana Carreño en el cabildo vallartense, desde donde sigue controlando el micrófono de los espacios informativos de la estación.

 

CON LA VARA QUE MIDES. Hoy los señores Mendiola sufren en carne propia el embate de una institución gubernamental que amenaza con cancelarles la concesión en lo que probablemente sería un acto pocas veces visto en este país, donde los concesionarios de radio se sienten prácticamente intocables, dueños y señores de un espectro radioeléctrico que en estricto derecho nos pertenece a todos los habitantes del país. Pero más allá de los asuntos de forma, pareciera que es el fondo el que impone criterios en este conflicto entre los Mendiola y el Ifetel, pareciera como si el gobierno federal estuviera decidido a poner el ejemplo para que los concesionarios se apeguen a la legalidad y de pasada se pongan flojitos y cooperando. Sin embargo hay que recordar que la embestida contra los Mendiola inició en el sexenio de Felipe Calderón, por lo que no se puede decir que se trate de una venganza del nuevo gobierno federal por la agresiva línea editorial de la estación en contra de algunos priistas. Se trata, al parecer, de una primera llamada para que los dueños de estaciones tengan claro que el país ya cambió y que ya no podrán hacer lo que les venga en gana. Aunque no se tiene memoria de un hecho similar, las concesiones de radio son revocables de acuerdo a los parámetros establecidos por el gobierno federal, y en ese terreno los explosivos Mendiola se pusieron de pechito.

 

POSDATA. Lo peor de todo es que a su decisión de transmitir en una frecuencia no autorizada, los Mendiola incurrieron en otra falla considerada como grave por el Ifetel: mover sus instalaciones de un estado a otro sin la autorización federal. Y es que la concesión original de La Explosiva tiene como base el poblado de Jarretaderas, Nayarit, donde mantiene su antena de transmisiones, pero sus oficinas operativas están radicadas en Puerto Vallarta desde su fundación. Mediante una sencilla triangulación técnica los Mendiola hicieron de una modesta concesión nayarita una poderosa estación de radio jalisciense.

 

VOX POPULI. Tras tolerar por más de una década esa simulación, el Ifetel “descubrió” que los Mendiola habían violado el título de concesión al operar la estación desde Puerto Vallarta, por lo cual agregaron otra causa al expediente que culminó con el anuncio de la revocación definitiva de ambas concesiones, tanto en AM como en FM. Por lo visto el proceso sigue, porque La Mejor sigue transmitiendo como si nada, en espera seguramente de una notificación oficial que les abrirá la puerta para un largo proceso judicial que seguramente terminará fallando a su favor, siempre y cuando se aprendan finalmente ese principio juarista que establece que “a mis amigos justicia y gracia, a mis enemigos: justicia a secas”.