Llega portaaviones George Washington a Filipinas

portaaviones USAEl portaaviones se sumará a las operaciones de búsqueda y rescate y proporcionará una plataforma para helicópteros para trasladar la ayuda humanitaria en las comunidades destruidas por Haiyan

El portaaviones estadunidense USS George Washington y otros dos buques, cargados con ayuda humanitaria, 80 aeronaves y cinco mil marines, llegaron hoy a la isla filipina de Leyte para ayudar a las comunidades devastadas por el tifón Haiyan.

El portaaviones se sumará a las operaciones de búsqueda y rescate y proporcionará una plataforma para helicópteros para trasladar la ayuda humanitaria en las comunidades destruidas por Haiyan, que se teme haya dejado hasta 10 mil muertos.

El navío de guerra arribó escoltado por los destructores USS Lassen y USS Mustin y cuenta con 80 aeronaves para distribuir alimentos, agua y medicinas en las zonas más remotas de la isla donde apenas ha llegado la ayuda internacional.

El USS George Washington tomará posiciones frente a la costa este de la isla de Samar para comenzar a evaluar el daño y prestar apoyo logístico y de emergencia, que incluye suministros médicos y agua, informó un comandante de la Marina estadunidense.

Estados Unidos también ha movilizado aviones con capacidad de despegue vertical Osprey MV-22 desde el archipiélago de Okinawa, sur de Japón, para aumentar la presencia militar de emergencia con el fin de responder al desastre natural.

Otros dos destructores estadunidenses ya están en Filipinas y se espera la legada de otros buques de otros países como Japón, Reino Unido y Australia para unirse a las tareas de asistencia a los millones de afectados, según el diario The Manila Times.

El Consejo para la Gestión y Reducción de Desastres de Filipinas elevó este jueves a dos mil 357 el número de muertos provocados por el tifón Haiyan, que devastó hace seis días la región central del país.

Además, precisó que tres mil 853 personas resultaron heridas, 77 están desaparecidas y más de ocho millones han sido afectadas tras el paso del tifón.

Las autoridades filipinas prevén que la cifra de muertos aumentará en las próximas horas, a medida que los equipos de rescate alcancen las zonas de más difícil acceso, por lo que no descartan que el balance final se acerque al dado por las Naciones Unidas, de 10 mil decesos.

Docenas de países y organizaciones han comprometido millones de dólares, pero la situación sobre el terreno es caótica en algunas zonas, con saqueos y pillajes de gente desesperada por encontrar comida y agua.

Los trabajos se ven dificultados por el nivel de destrucción -carreteras cortadas por corrimientos de tierras, árboles y postes de la luz caídos- y la falta de comunicaciones telefónicas y suministro eléctrico.

El tifón Haiyan, uno de los más fuertes en la historia de Filipinas ya que sus vientos superaron los 300 kilómetros por hora, azotó el viernes pasado el centro y sur de Filipinas, dejando un paisaje de destrucción total.

Tras arrasar Filipinas, Haiyan -ya debilitado a tormenta tropical aunque con vientos de hasta 150 kilómetros por hora- llegó esta semana a Vietnam antes de arribar a China, dejando decenas de muertos y heridos.