Elisa somos todos

ELISAA BALAZOS O A MAMADAS. Con el caso de la regidora de Guadalajara Elisa Ayón hemos visto el pequeño profesor que todos llevamos dentro, porque antes que ser priista o regidora, Elisa Ayón es orgullosamente profesora, al grado de que por años ha cobrado simultáneamente cerca de 50 mil pesos al mes por ser directora de dos escuelas públicas, lo que aunado a su chambita como regidora de Guadalajara le permitía ingresos que rondaban los 150 mil pesos al mes, hasta que su primo el secretario de Educación, Francisco Ayón, le exigió que se definiera, optando por quedarse con su regiduría. Para desgracia de los alumnos de ambas escuelas públicas, Elisa Ayón seguramente ya exigió su reincorporación como directora luego de que el alcalde, Ramiro Hernández García, le pidió dar un paso al costado, lo que literalmente quería decir “pedir licencia”. Y todo a raíz de que la “poderosa” regidora priista montó su teatro ante un grupo de colaboradores a los que puso como palo de gallinero por no rendirle cuentas en sus negocios en el área de Cementerios de Guadalajara, lúgubre territorio gobernado por la regidora Ayón, quien presumía que el alcalde no se metía en los cementerios porque era ella quien controlaba la zona.

 

LA DAMA DE HIERRO. El nombre de Elisa Ayón no es ajeno para el priismo vallartense, donde hizo presencia durante el tiempo que fungió como dirigente estatal del Sector Popular del PRI Jalisco, desde donde hizo mancuerna con el ex alcalde Javier Bravo Carbajal, a quien le concedió el favor de imponer a su hermano como dirigente local de ese sector partidista. Empoderada a más no poder, Elisa hizo su numerito cuando pretendió ser candidata del PRI a la alcaldía e Guadalajara, duelo que perdió ante la también empoderada Rocío Corona Nakamura, quien es más modosita que Elisa porque no recurre al lenguaje grosero y bravucón de la regidora licenciada. El caso es que a las dos les quedó muy grande la candidatura por lo que el CEN del PRI les hizo manita de puerco para que dieran un paso al costado y permitieran la candidatura de Ramiro Hernández, jugada que funcionó de maravillas porque el eterno aspirante a la gubernatura de Jalisco finalmente recuperó la alcaldía de Guadalajara, que estaba en manos del PAN desde 1995. Pero volviendo a doña Elisa, la señora se trepó a los cuernos de la luna y metió en un dilema al gobernador Aristóteles Sandoval porque amenazó en convertirse en el rostro del nuevo PRI.

 

LOS PRIISTAS AQUELLOS. Aunque a muchos ya se les olvidó, vale la pena recordar cómo eran los viejos políticos del PRI, aquellos que aunque corruptos hasta la médula eran muy respetuosas de las formas. En la época de oro del PRI gobierno las esposas sólo aspiraban a ser presidentas del PRI, hoy, gracias a los panistas, las esposas de los políticos ya sueñan con ser mínimo regidoras, aunque le tiran a una diputación o incluso a suceder al marido en la presidencia municipal. Con el cuento de que tenían carrera propia, las esposas de los políticos del PAN se disputaban con los maridos los cargos de elección popular, mala práctica que contagió a muchos priistas, que como en el caso de Puerto Vallarta terminaron por hacer del DIF una pasarela política. Fue Javier Bravo Carbajal el primer priista en cometer la estupidez de imponer a su hermana Aleyda como candidata a regidora en la planilla de Salvador González Reséndiz, lo que abrió la puerta para que desde entonces el DIF se convirtiera en una plataforma política desde la que Celina Lomelí saltó a la planilla de Adrián Méndez, aunque para su desgracia en una posición que no le permitió ser regidora plurinominal. Sin embargo Celina es perfilada como la próxima Secretaria General del PRI Vallarta, desde donde seguramente volverá a formar parte de la próxima planilla del PRI, y ahora sí en la segunda posición para garantizar su inclusión en el cabildo aunque el PRI vuelva a perder la contienda.

 

DIOS LOS COJA CONFESADO. Escuchar el lenguaje de carretonero de Elisa Ayón no tiene nada de extraño, ya que a pesar de ser mujer está curtida en una actividad que se caracteriza por su vileza. Lo que realmente preocupa es que esta mujer ha sido durante muchos años profesora y directora de escuelas públicas. En ese contexto Elisa Ayón representa a miles de profesores en todo el país que detrás de la piel de cordero esconden un auténtico lobo. Esos maestros son los que tienen en las calles a millones de niños de Michoacán, Oaxaca, Chiapas y Guerrero sin educación porque han cerrado sus escuelas y se mantienen en paro laboral en demanda de sus derechos laborales. Son profesores que de una manera impresionante se transforman en hampones capaces de sacar con lujo de violencia a un puñado de padres de familia que habían tomado las instalaciones de su escuelita para garantizar que hubiera clases con profesores del SNTE. Por desgracia ya es normal que miles de profesores salgan a la calle cotidianamente a manifestarse de forma violenta en defensa de sus intereses, mismos que nada tienen que ver con los intereses de la sociedad a la que dicen representar. Peligrosamente los profesores de la CNTE se han convertido en un auténtico cartel que condiciona al gobierno federal y pone en riesgo la aplicación de la reforma educativa. Lo más grave de todo es la forma en que el ejemplo de la CNTE contagia a miles de maestros de la SNTE que empiezan a simpatizar con las causas de los otros huevonazos. EN ese contexto es explicable el lamentable caso de la profesora Ayón.

 

POSDATA. Coincidentemente, ante el escándalo de la regidora tapatía Elisa Ayón, el gobierno de Aristóteles Sandoval respondió con una bomba mediática: el anuncio de las acciones legales en contra de la administración del panista Emilio González Márquez por presuntas irregularidades en el gasto público, irregularidades que superan varios miles de millones de pesos. Al final, por desgracia, no pasará gran cosa, porque panistas y priistas son lo mismo, políticos operando de espaldas a la sociedad.

 

VOX POPULI.  Hoy termina el Gran Fin, uno de los más grandes timos que hemos sufrido los consumidores mexicanos de parte de los grandes grupo empresariales que incapaces de aguantar a diciembre decidieron anticipar en noviembre el consumo masivo de todo tipo de bienes. Vendido como una copia del Viernes Negro de Estados Unidos, el Buen Fin es una verdadera burla, porque sus grandes ofertas no pasan de un 10% de descuento, sin embargo las grandes televisoras nos hacen creer que se trata de un verdadero remate. Lo peor de todo es que el gobierno federal se suma a la estafa adelantando el pago del 50% del aguinaldo a todos sus trabajadores para que se lo gasten en el Buen Fin. Jodida la economía nuestra, que debe mantenerse a flote gracias al gasto del consumidor y el gasto social del gobierno.