Entre el populismo y la mediocridad

AGOSTO EN NOVIEMBRE. Pese a los enormes problemas financieros que arrastra el municipio, el alcalde Ramón Guerrero Martínez se dio el lujo de conseguir que su cabildo le aprobara una medida a todas luces populista: el no incremento al impuesto predial para el 2014. Se aplaude la decisión de nuestro alcalde de no aumentar impuestos el año entrante, sin embargo es criticable que en aras del populismo se provoque la depreciación de un impuesto que es fundamental para las finanzas municipales. La gran mayoría de los municipios del país gasta más dinero en el cobro del predial que lo que consigue recaudar, en cambio Puerto Vallarta forma parte de los 10 municipios que mayores ingresos propios generan por la vía del predial en todo el país, junto a Bahía de Banderas, que tiene una mejor captación gracias a su privilegiada zona turística. Aumentar arbitrariamente el impuesto predial es un abuso, pero no actualizarlo cada año de acuerdo con la inflación es una irresponsabilidad porque eso permite un desfalco en las finanzas municipales. Pese a todo, los valores catastrales de Puerto Vallarta son muy aceptables, por lo cual es válido y necesario que cada año se ajusten al alza de acuerdo al índice inflacionario. No pasa nada si cada año el predial se incrementa en un 4%, es lo menos que podemos esperar. Pero en aras del aplauso fácil, el Mochilas anuncia a los cuatro vientos que no habrá aumento del predial el año entrante.

 

EN LOS BUEYES DE MI COMPADRE. Acorde con su política populista, el alcalde Guerrero también dio línea para que sus regidores rechazaran la petición del Seapal Vallarta para incrementar en un 10% las tarifas domésticas y en un 4% las tarifas comerciales. Abusando de su condición de ser el conducto oficial para que el Congreso de Jalisco reciba la solicitud de incremento cada año, el ayuntamiento de Puerto Vallarta impone a la paraestatal su política populista sin importar el grave daño que se hace contra una empresa que arrastra graves problemas financieros precisamente por la visión populista de sus anteriores directores, quienes en aras de sus aspiraciones políticas derrocharon el presupuesto en el pago de publicidad personal y se olvidaron de invertir en la modernización del organismo. Decir que las tarifas del Seapal son elevadas es faltar a la verdad, porque el organismo es uno de los más eficientes a nivel nacional con costos al público muy aceptables. Un estudio al respecto arrojaría el dato de que las tarifas del Seapal no son de las más elevadas del país, por lo que es justo un incremento por lo menos acorde con el índice inflacionario. Al respecto un dato: el Seapal cobra a 5 pesos cada metro cúbico de agua que le cuesta 13 pesos producir. Ante la cerrazón del ayuntamiento encabezado por Ramón Guerrero, el director del Seapal César Abarca deberá buscar otros conductos legales para hacer llegar su petición al Congreso del Estado y conseguir la aprobación de in incremento justo y necesario que permita al organismo seguir adelante con su modernización. Al parecer será el propio gobernador Aristóteles Sandoval quien presentará ante el Congreso de Jalisco la solicitud de aumento a las tarifas del Seapal Vallarta y el Siapa de la ZMG.

 

POPULISMO Y DEMAGOGIA. En cuanto a su decisión de no incrementar el impuesto predial, el alcalde Ramón Guerrero comete un grave error que contribuye a afectar aún más las finanzas municipales, tan ávidas de recursos de todo tipo. En primer lugar es lógico, justo y necesario que todos los impuestos se incrementen en el mismo porcentaje que la inflación, porque eso garantiza la vigencia del impuesto. Sin embargo, ante la decisión de no incrementar los valores catastrales, lo que se impone es una modernización de sus sistemas de cobro, porque mediante una simple revisión al padrón de deudores del ayuntamiento, que se puede consultar en su portal de internet, es posible comprobar que hay una importante cantidad de personas que de plano no pagan el impuesto predial, como es el caso del dueño de la cuenta 67669, dueño de un lote en la colonia Palmares Universidad valorado fiscalmente en 122,688 pesos y por el que debe pagar este año 631.73 pesos por concepto de predial. Pese a lo poco que debe pagar, el dueño de este terreno no ha pagado el predial desde el 2004 por lo que su deuda asciende a 5,658 pesos, sin que hasta el momento el municipio haya hecho el mínimo intento de cobrarle por las vías legales. Un caso más grave es el de la cuenta 68253, dueño de un predio en Marina Vallarta con valor fiscal de $5,747,639.88, por el que debe pagar este año un impuesto predial de 8,715 pesos. Sin embargo al señor le tiene sin cuidado por lo que no ha pagado el predial desde el año pasado, lo que implica una deuda actual de 22,039 pesos con 85 centavos.

 

Y AUN HAS MÁS. Acorde con su política populista, el alcalde Mochilas finalmente consiguió la semana pasada, en una votación celebrada a las 5 de la mañana, que sus regidores le aprobaran por mayoría un crédito de 326.7 millones de pesos que deberán ser destinados a la restructuración de la deuda pública que arrastra el municipio. Se entiende el interés del alcalde por buscar la forma de hacer menos oneroso el pesado lastre de la deuda pública, pero sorprende el hecho de que sólo se le ocurra la renegociación, haciendo lo mismo que Salvador González Reséndiz, quien consiguió mejores condiciones para el pago de la deuda aunque al mismo tiempo consiguió darle un buen bajón. En el caso del Mochilas, lo que más llama la atención es que pretende conseguir un plazo de gracia de por lo menos año y medio, lo que le permitirá olvidarse del pago de la deuda durante el resto de su administración. Anteriormente el Mochilas pedía dos años de gracia pero hoy se conforma con año y medio, lo que podría ser un indicativo de que pretende dejar el cargo medio año antes del término de su gobierno, seguramente para irse en busca de una diputación local o federal tras haber dejado a Puerto Vallarta convertido en una auténtica zona de desastre. Por desgracia a nuestros políticos no se les ocurren formas más efectivas de reducir la deuda, como podría ser la aplicación de una política de austeridad en el gasto público, un agresivo recorte de nómina, una reducción en los sueldos de los altos funcionarios, una mejor recaudación del predial, etc. No, lo único que se les ocurre es pedir más dinero prestado a mayores plazos de pago con las mejores tasas posibles.

 

POSDATA. Por desgracia el populismo del Mochilas pretende arrastrar a César Abarca al obligar al Seapal a no incrementar sus tarifas el año próximo. Lejos de alentar la decisión de Abarca de actualizar sus tarifas sin importar el daño que pueda sufrir su imagen política, El Mochilas prefiere atarle las manos con el evidente interés de que el organismo tenga el mínimo de ingresos posibles, aunque ello implique un daño en sus proyectos de modernización.

 

VOX POPULI. En este contexto, la anunciada reducción de la nómina en un 10% quedó simplemente en promesa, porque el despido inicial de 19 empleados municipales fue abortado luego de que el alcalde Mochilas diera marcha atrás y ordenara la reinstalación de por lo menos 10 de los despedidos, dejando fuera de la nómina a sólo 9 trabajadores, que coincidentemente fueron los que encabezaron de manera más visible la rebelión de los burócratas en contra del fideicomiso municipal.