Una nueva política turística Para recuperar la competitividad y detonar el desarrollo regional

Si los ciudadanos de este país fuésemos  a creer a los políticos el problema del turismo en México estaría ya en vías de solución. Desafortunadamente éstos, los problemas no se solucionan con declaraciones. Se enfatiza, por ejemplo en que lo que la SECTUR persigue es un turismo de calidad para México; turismo con un mayor poder adquisitivo. Se declara también que el turismo cultural será una bandera más vis a vis el de sol y playa. Declaraciones públicas que constantemente se leen en las noticias, acreditadas al vocero de la SECTUR: la propia secretaria de la dependencia.TURISMO

Se declara aquí en todo foro o conferencia de prensa. Lo mismo se hace en el extranjero cualquiera que sea la ocasión, sin embargo hasta ahora, a casi un año de gobierno, lo mejor que hemos visto los mexicanos ha sido oído o leído. Las acciones brillan por su ausencia. No son conocidas públicamente, si es que existen, las políticas públicas para hacer de México un país atractivo para los “más pudientes económicamente”, o para los afectos a la cultura.

Si bien se han enfatizado las acciones de promoción para atraer más turismo al país, como pueden ser una mayor conectividad aérea y campañas coordinadas con los variados destinos turísticos del país, estaríamos trayendo más de lo mismo.

Se han ignorado los clamores sobre un modelo turístico desgastado .obsoleto: el turismo de sol y playa que en la última década se ha desgastado aún más atrayendo turismo en base a precio y volumen y no en razones de calidad. Se sigue pasando por alto el que lo que necesita este país es calidad en contra de cantidad.

Un estudio del INSTITUTO MEXICANO DE LA COMPETITIVIDAD, llevado a cabo recientemente diagnostica y recomienda lo que debería de hacerse. Se trata de un ejercicio neutral: no hecho por ex secretarios, ni ex funcionarios de la SECTUR, como está de moda últimamente. Por otra parte, IMCO es una institución plenamente acreditada nacional e internacionalmente. Por ser un documento público nos permitimos citar aquí algunos conceptos de su propuesta:

IMCO – NUEVA POLITICA TURÍSTICA para recuperar la competitividad del Sector y detonar el desarrollo regional.

“A pesar de que México es el decimotercer país con mayor número de visitantes extranjeros en el mundo, y que cada año aumentan los turistas, el sector se encuentra en retroceso. Aunque parezca paradójico, pese a la mayor llegada de turistas, cada día obtenemos menos de cada peso invertido en el sector. Por otro lado, de acuerdo a las fuentes especializadas más re- conocidas del sector (Condé Nast, Wanderlust, TripAdvisor, National Geographic y Lonely Planet, entre otras), México ya no figura entre los mejores destinos del mundo para visitar, lo que explica la posición 43 de México en el índice de competitividad turística del World Economic Forum (WEF).

Entre las causas de esta pérdida de competitividad se encuentra una política turística desgastada y una mayor competencia de otros destinos. Por un lado, nuevos destinos ofrecen experiencias más atractivas. Por otro, nuestra política turística se ha rezagado al mantener el mismo enfoque con el que fue creado hace tres décadas. Lo anterior, ha fomentado un crecimiento urbano exponencial y caótico en la mayoría de nuestros centros turísticos que  ha llevado a la pérdida  de sus principales atractivos, los recursos naturales y culturales del país.

Las inversiones para detonar polos de desarrollo turístico del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (FONATUR), si bien han traído beneficios incuestionables, también han detonado este acelerado crecimiento urbano que es dos veces más rápido que el del promedio de las demás ciudades mexicanas. Esto combinado con la falta de planeación urbana de nuestros municipios turísticos y el hecho de que las inversiones y desarrollo se centran únicamente en las zonas hoteleras, han convertido el crecimiento de los destinos en su principal amenaza. Por si fuera poco, tampoco hemos evaluado profunda y sistémicamente los impactos de dichas inversiones.

Por ello, de continuar esta tendencia, algunos de los principales destinos turísticos comenzarán a sufrir en el mediano plazo desabasto de agua, problemas de disposición de basura y depredación de la cobertura vegetal. Por ejemplo, Los Cabos ya superó el nivel de consumo de agua sustentable que establece la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), lo que quiere decir que en un futuro cercano enfrentará problemas de suministro de agua de no cambiar sus patrones y fuentes de consumo. Por otro lado, Cancún y la Riviera Maya han llegado al límite de su disposición de residuos, por lo que de no invertir en nueva infraestructura, ponen en riesgo su atractivo turístico. Además, prácticamente todos los principales destinos turísticos del país (excepto por Los Cabos) enfrentarán  situaciones críticas de pérdida de cobertura vegetal en el mediano plazo. Destinos como Ixtapa Zihuatanejo ya enfrentan tal situación hoy.

Pese a esta realidad, nuestra política turística no sólo no responde a dichos problemas, sino que nos aleja cada día más de las nuevas tendencias del sector. Por ejemplo, a pesar de que los turistas buscan disminuir su impacto en el entorno natural, nuestro reciente Acuerdo Nacional por el Turismo no considera ningún estándar internacional para certificar establecimientos en el cuidado del medio ambiente. Por otro lado, las inversiones de los últimos 3 años de FONATUR en Escuinapa siguen concibiendo la zona hotelera como el centro del desarrollo, cuando lo que buscan los nuevos turistas es el contacto con la cultura local y la naturaleza en zonas dónde vive la gente. Además, prácticamente no estamos haciendo nada  para captar a los nuevos turistas que prefieren viajar más pero menos tiempo, como sería el utilizar el Internet como herramienta para todas las etapas del viaje.

A pesar de los avances en la política del sector, como: la creación del Consejo Consultivo de Turismo, la Nueva Ley General del Turismo y la elaboración de distintas normas, creemos que el país requiere un nuevo enfoque en política turística en 4 ejes: 1. Crear corredores verdes que interconecten destinos turísticos cuyo desarrollo se base alrededor de su patrimonio cultural y natural. De esta forma las inversiones de FONATUR podrán servir para detonar una planeación urbana de clase mundial integrando principios de desarrollo urbano compacto, dando autonomía a sus institutos municipales de planeación urbana (IMPLANES) y creando inversiones en corredores multimodales para conectar destinos a través de sistemas de transporte alternos, entre otros. 2. Aumentar la competencia en el mercado aéreo (más libertades del aire) para atraer a los nuevos turistas que viajan más veces pero con estancias más cortas. Esta ha sido una de las razones que impulsó a Malasia como uno de los recientes casos de éxito en el sector. Esta tendrá que ser una política bien diseñada y negociada país por país, por ruta, equipos y otros criterios debido a las diferencias en las condiciones de competencia  entre las distintas aerolíneas de los países.  3. Promover la adopción de estándares de turismo responsable y sustentable en el país mediante distintos incentivos, capacitación, promoción de esquemas de certificación por niveles, parecido a lo que hizo Costa Rica, y otorgando premios a los establecimientos certificados, entre otros. 4. Rediseñar la promoción turística para que los gobiernos locales puedan escoger qué medios y qué tipo de promoción les conviene más para sus destinos y mejorar los sitios oficiales de Internet de los 20 principales destinos turísticos del país utilizando las mejores prácticas internacionales.

Este trabajo, además de presentar un análisis y recomendaciones sobre  la política turística nacional también elabora recomendaciones particulares para dos casos de estudio, Los Cabos y Escuinapa Sinaloa. Los principales hallazgos del análisis en ambos lugares son:

En el caso de Escuinapa se siguen cometiendo los mismos errores del pasado. El plan maestro de desarrollo de FONATUR no contempla el crecimiento urbano fuera del polígono de la zona turística, lo que ocasionará la misma depredación que viven actualmente las periferias de nuestros destinos turísticos. Aunque esto es competencia de las autoridades municipales, FO- NATUR no había dialogado al momento de realizar esta investigación ni con las autoridades municipales vecinas, ni con los IMPLANES para coordinar la planeación urbana del futuro de la región. Pero quizá lo más alarmante que encontramos es que su plan maestro tampoco considera la protección y valoración de la extensión de manglar más extensa del continente”.

A nivel regional y local se sigue la misma política auspiciada por la SECTUR: “Turismo a cualquier precio”, sólo que el precio que está pagando el país es muy oneroso en cuanto se refiere al turismo de sol y playa. Modelo que se ha convertido en depredador de las economías anfitrionas en donde, como dice el estudio referido: “Lo que busca el turista, <el de calidad>, es el contacto con la población local y la naturaleza en zonas donde vive la gente”.

Bajo el mismo modelo de poco sirve a las poblaciones anfitrionas el que el CMPT y las entidades promotoras locales tengan éxito atrayendo más asientos de avión y con ello más turistas si la derrama del gasto no llega a la comunidad en la proporción que debiera.

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El autor es analista turístico, presidente de la Asociación Mexicana de Expresidentes Empresariales de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas A.C., expresidente de Canirac, exdirector de Hoteles Camino Real, miembro de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística y fundador del capítulo Puerto Vallarta de la Chaine des Rotisseurs.