2014, año de definiciones

CALENTANDO MOTORES. Aunque los vallartenses están a 18 meses de las próximas elecciones municipales, este año será clave en el futuro político de la entidad. Primero porque en unos cuantos días iniciará el proceso electoral intermedio en el vecino estado de Nayarit, lo que genera un estado de efervescencia política en la bahía debido a las elecciones en Bahía de Banderas, municipio conurbado con Puerto Vallarta que históricamente ha sido un oscuro objeto del deseo para los políticos vallartenses, especialmente para los del PAN que por décadas soñaron con ver una bahía completamente pintada de azul. Hoy, por desgracia para los panistas, el panorama político en Nayarit parece ser muy favorable para el PRI, especialmente en Bahía de Banderas donde el panismo prácticamente desapareció a raíz de que Rafael Cervantes Padilla decidió regresar al PRI. Pese a todo, el PAN sigue manteniendo un voto duro, no sólo en Bahía sino en Puerto Vallarta y todo el país, que lo convierte en la segunda fuerza electoral en automático, a expensas de la postulación de candidatos rentables. Por lo mismo, con un buen candidato, que al día de hoy no se ve de no ser por la figura del empresario Adrián Guerra, el panismo de Bahía podría dar la batalla en los próximos comicios locales, especialmente si se concreta una alianza con el PRD.

 

VALLARTA LA VÍSPERA. En cuanto a nuestro municipio, el 2014 arranca con el posicionamiento de los principales partidos políticos, empezando por un PRI que se reagrupa en torno a la casi mítica figura de Gustavo González Villaseñor, quien lo primero que hará al asumir la presidencia del CDM del PRI será colocar un enorme letrero en la entrada del edificio donde se podrá leer: “Se recibe escombro”, lo cual abrirá la puerta para el retorno de cuadros ex priistas como Tito Yerena y Heriberto Sánchez Ruiz. En contraste los panistas tiraron por la borda una buena oportunidad para reinventarse y prefirieron regresar sobre sus pasos, eligiendo a una presidenta del CDM que estuvo de moda hace 20 años, y sólo porque fue una leal colaboradora de don Guillermo Ruiz Vázquez. Con doña Olivia al frente del panismo vallartense ese partido volverá a ser una simple oficina generadora de regidurías plurinominales para unos cuantos privilegiados, aunque con la segura candidatura de Juan José Cuevas García el PAN podrá aspirar a una campaña competitiva, dependiendo de quién sea el candidato del PRI, que por donde se le vea tiene por lo menos tres precandidatos muy rentables: Andrés González Palomera, César Abarca Gutiérrez y el propio Gustavo González Villaseñor, quien se está construyendo un traje a la medida para subir al entarimado electoral en caso de que el PRI se polarice entre andrecistas y cesaristas.

 

EL RFEY DEL BAJO PERFIL. Este escenario electoral se magnifica debido al gobierno de bajo perfil que ejerce el alcalde Ramón Guerrero Martínez, quien finalmente ha encontrado la fórmula para no ser un escándalo cada mañana pero al costo de desaparecer de la escena política. Por donde se le busque, el gran ausente del municipio es el presidente municipal, quien trata de suplir esa ausencia por medio de una sosa estrategia de comunicación social que mantiene vigente su imagen en los medios de comunicación. Sin embargo se equivoca quien piense que el alcalde ha renunciado a su derecho de imponer sucesor, porque la prioridad de su equipo de gobierno es construir un tejido social que permita al Partido Movimiento Ciudadano competir con posibilidades de triunfo en las elecciones del año entrante. Por desgracia el Mochilas jugó mal su primera partida al imponer a Jaime Castillo como coordinador municipal del MC en Puerto Vallarta, cargo que el ex periodista ejerce desde la oficina de Relaciones Públicas del ayuntamiento, lo cual es un claro indicio de los pobres resultados que obtendrá el año entrante. Sin embargo esa decisión del Mochilas podría también ser parte de su estrategia política, porque nadie descarta que al final el alcalde decida hacer un frente con el PAN para jugar sobre seguro, presumiblemente en alianza con el Pery Cuevas.

 

LOS APOYADORES. Mientras llega el 2015, la clase política vallartense hará rounds de sombra en el proceso electoral de Bahía de Banderas, donde las tres principales fuerzas políticas tienen fuertes intereses. No es ningún secreto que el alcalde Ramón Guerrero fue un importante promotor de la candidatura de Rafael Cervantes Padilla en las elecciones de Bahía en el 2011, cuando el Mochilas era diputado local del PAN y Rafa era candidato de la misma franquicia. Tampoco es secreto que hoy el Mochilas es el principal impulsor financiero del Movimiento Ciudadano en Bahía de Banderas, aunque para su desgracia es dinero tirado a la basura porque el MC no será protagonista en las próximas elecciones de Bahía. Lo divertido es que el jefe político de Ramón Guerrero, Abraham González Uyeda, anda metido de lleno en el proceso de Bahía impulsando la candidatura de Adrián Guerra por el PAN, con el ánimo seguramente de conseguir el control político total, y en consecuencia el control económico, de toda la bahía para su beneficio particular. Por lo mismo, al final el Mochilas no tendrá más opción que apostar al PAN en la contienda de Bahía, en un anticipo de lo que podría terminar haciendo el año entrante. En cuanto al PRI, los cuadros locales están a la expectativa de lo que decida el gobernador Roberto Sandoval Castañeda, quien tiene un control absoluto sobre el proceso local que le permitirá la designación de un candidato de unidad en el momento que lo decida.

 

POSDATA. Aunque los punteros en el PRI de Bahía son José Gómez y Omar Reynozo, no se descarta ninguna sorpresa ya que incluso nombres como los de Roberto Mejía y Mónica Saldaña están en la mente del gobernador nayarita. Dependiendo de quién sea el candidato, será la movilización de priistas vallartenses, aunque de manera institucional siempre se registra una aportación de cuadros priistas para el fortalecimiento de la campaña nayarita, fenómeno que será mayor este año gracias a la excelente relación que llevan los gobernadores Roberto Sandoval y Aristóteles Sandoval.

 

VOX POPULI. Por desgracia este 2014 no pinta nada bien para Puerto Vallarta ya que será continuación de un 2013 en el que vimos un gobierno municipal descabezado y apanicado, inmovilizado por la crisis financiera del municipio y resignado a sobrevivir ejerciendo el gasto social que permiten las participaciones federales. 2013 terminó y las 50 patrullas brasileñas que presumió el Mochilas nunca llegaron, por ello la heroica policía municipal sigue patrullando en motocicletas, cuatrimotos, bicletas y monopatines, ya que los pocos vehículos que tiene la dependencia están destinados al transporte federal de los mandos operativos y administrativos, quienes sin ningún recato se pasean a bordo de sus flamantes camionetas de 8 cilindros.