Vallarta hoy:

El impacto de un muelle de cruceros en la industria turística del Caribe

Este es el título de un estudio situacional del Caribe Mexicano en 2012. Elaborado por la Universidad del Caribe en Cancún, Q. R.

La inquietud sobre la bondad del turismo de cruceros ronda en la mente de estudiosos e investigadores del fenómeno turístico desde hace años. No así entre autoridades y hoteleros, a pesar de que éstos últimos son afectados directamente por una competencia encubierta en piel de oveja pero con dientes de lobo.

Los hoteleros de Cancún agrupados en su asociación han resistido por años la intención de las poderosas empresas navieras para construir un “Home Port” en esa ciudad. Han sabido defenderse con argumentos válidos responsables: han demostrado con cifras el peligro que un puerto de embarque representaría para sus inversiones.

Es bien sabido que durante el último año del Presidente Felipe Calderón, envío a su secretaria de Turismo, Gloria Guevara, a Cancún con instrucciones precisas de convencer a los hoteleros de la conveniencia de construir el anhelado puerto de embarque. Una vez más, y al parecer de manera definitiva los hoteleros resistieron la presión y evitaron ser rebasados por el cabildeo de empresas tan poderosas como puede ser Carnival.

Uno de los principales argumentos, probados matemáticamente, ha sido la isla de Cozumel. Isla que cuando Cancún se inició a mediados de la década de los setenta del siglo pasado ya contaba con varios miles de cuartos hoteleros. Sin embargo su apertura a la industria de los cruceros, auspiciada por gobernantes de poca visión, convirtió a Cozumel en uno de los principales puertos de cruceros del mundo, pero con una hotelería reprimida hasta la fecha.

El mercado turístico del Caribe, estudiado en la obra que nos ocupa descubre cifras, tendencias y realidades no fácilmente reconocibles para quienes se dejan cautivar por los maravillosos buques que arriban a nuestros puertos.

“En su conjunto la hotelería del Caribe tuvo una participación porcentual en el mercado mundial en 2010 al país que ocupa el octavo lugar en el número de turistas y el noveno lugar en ingresos turísticos”.

“El Caribe y el Caribe Mexicano han sido por años mercados de sol y playa atractivos para muchos turistas, ya sea en crucero  o vía aérea; viajar a cualquiera de los destinos del Caribe es prácticamente un sueño para muchos visitantes. Durante la década los destinos del Caribe Mexicano se encuentran posicionados entre los seis que más turistas recibieron. Entre los más visitados destacan Puerto Rico y Las Bahamas, con cerca de cinco millones de turistas en promedio al año; seguidos por Republica Dominicana, con más de cuatro millones; luego Cancún, Cozumel, Cuba, Islas Vírgenes, Jamaica y la Riviera Maya, con alrededor de tres millones de visitantes internacionales”.

“De acuerdo con la información disponible, en 2010 el Caribe oferta más de 260 mil cuartos de hotel, de los cuales el Caribe Mexicano aporta el 27.0%. En 2010 la Republica Dominicana y Cuba mantienen la mayor oferta; la primera, con más de 60 mil cuartos, y la segunda con 55,872”.

“Los mayores crecimientos de la oferta hotelera se presentan en destino con bajo porcentaje de cruceristas entre sus visitantes internacionales, o sin cruceristas. Incluso, ello parece obedecer a un patrón definido si se realiza un análisis econométrico que correlacione el crecimiento del número de cuartos con el porcentaje de cruceristas por destino en el total de visitantes internacionales por destino en el periodo”.

“Como ha sido posible observar, la correlación es muy fuerte, lo que nos estaría diciendo que uno y otro visitante internacional, -cruceristas y turistas en hoteles- no han sido complementarios en el periodo, sino más bien competitivos. (El texto analizado contiene todo tipo de gráficas para apoyar los argumentos expuestos).

“Se ha dejado ver con enorme claridad cómo a mayor penetración de cruceristas en los visitantes internacionales, menor crecimiento en el número de cuartos del destino turístico. Los resultados de la regresión también nos dicen que por cada 10 puntos de aumento del porcentaje de cruceristas en el número de visitantes internacionales totales, la reducción en la tasa de crecimiento del número de cuartos es del 3.6%”.

CONCLUSIONES DEL ESTUDIO

“La reorientación de la demanda del turismo estadounidense hacía zonas más cercanas de su país, con visitas de menor estancia, se ha dado a través de la modalidad de turistas en hoteles y no en la de viajes en cruceros. Ello puede deberse no a la falta de demanda de servicio de cruceros, sino a una falta de oferta; no porque no existan buques, sino porque sus nuevas dimensiones requieren de instalaciones y servicios portuarios que pueden no estar siendo satisfechas en los destinos del Caribe”,

“El aumento del turismo en hoteles se ha dirigido a Cancún, Cuba, Jamaica, Republica Dominicana y la Riviera Maya. En el periodo de análisis, la derrama por visitante en cinco de los 10 destinos muestra una tendencia creciente en Puerto Rico, Jamaica, Barbados, Bahamas y las Islas Vírgenes. Ha sido decreciente en Cuba y Cozumel. El menor gasto promedio por visitante internacional se presenta en Cozumel, en segundo lugar en Bahamas y en tercer lugar en Cancún. Los dos primeros son destinos importantes de cruceros, pero Cancún no”.

“Mientras mayor proporción de cruceristas, menor será el promedio de gasto por visitante del destino: generalmente, los visitantes en crucero dejan una derrama muy baja. Así se comportan en el caso de Cozumel y Bahamas, pero también en Cancún, destino que no recibe cruceros y que en el periodo ha tenido el gasto más bajo por visitante, a excepción de Cozumel”.

“Los mayores crecimientos de la oferta hotelera se presentan en destinos con bajo porcentaje de cruceristas entre sus visitantes internacionales o que no tienen cruceristas. Existe un patrón definido en la relación entre el crecimiento en el número de cuartos con el porcentaje de cruceristas en el total de visitantes internacionales por destino en el periodo. La correlación es muy fuerte. Nos estaría informando que uno y otro visitante internacional- cruceristas y turistas en hoteles- no han sido complementarios, sino más bien, altamente competitivos”

Es entonces natural preguntarse si la decisión del gobierno federal de mejorar algunos puertos para cruceros ha sido la mejor, Sobretodo a la vista de las carencias y necesidades que tienen algunos centros turísticos precisamente por falta de recursos

Sería entonces no muy buen negocio ir tras los cruceristas cuya derrama de gasto es muy baja en comparación con turistas en hoteles. De seguro que algunos mal pensados, <que no faltan> apostarían al cabildeo de las poderosas empresas navieras. Las mismas que lograron detener una ley aprobada por el congreso mexicano: el pago por internación de los cruceristas, que son los únicos extranjeros  que no pagan para ingresar a este país.

(*) El autor es analista turístico, presidente de la Asociación Mexicana de Expresidentes Empresariales de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas A.C., expresidente de Canirac, exdirector de Hoteles Camino Real, miembro de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística y fundador del capítulo Puerto Vallarta de la Chaine des Rotisseurs.

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