“…son unos pinches ladrones”

La frase lapidaria no es de Elisa Ayón. Tampoco Elisa tiene el monopolio del lenguaje político actual, tan contundente como tabernario.

“… son unos pinches ladrones” pertenece al político mayor, Cordero. La dijo respecto a los panistas diputados federales, del grupo de Madero, presidente nacional del PAN. Aun cuando dura fue la mención. No hubo fuerte revire.

Cordero se refería a los coordinadores en la Cámara que les exigían “mochada” a los alcaldes panistas, por conseguirles otras tajadas del presupuesto federal. “Pinches ladrones”.

Pero bien saben que hay otros no tan pinches. Los hay de enriquecimientos fabulosos e impunes. Igual antes del Calderonismo, como en el Calderonismo, como después del Calderonismo.

Ni modo de llamar “pinches” a Taylor y Emilio González. ¿“Pinches” los panistas explicablemente enriquecidos con los Juegos Panamericanos?

Hay niveles, hay niveles.

Pero ese lenguaje en el PAN, significa que hay pleito como entre cárteles. No sólo entre los de maderistas y los calderonistas. También entre otros, “el pleito por la gorda”, anda en grandes.

Acaba de regresar Paco Ramírez Acuña y reapareció, ante unos cincuenta panistas, en más que humilde subcomité panista de un barrio tapatío. Reapareció para decir que los panistas que votan por candidatos de otros partidos, simplemente son traidores. Igual que los panistas que se alían con otros partidos. Según Paco, el PAN “no necesita bules para nadar”. ¡Órale! ¿Será porque el PAN ya no “nada de nada”?

En este momento el máximo operador político de Paco, mientras fue alcalde de Guadalajara y gobernador de Jalisco, Lalo Rosales, ya salido de la categoría de “pinche”, anda reuniéndose con Taylor y Emilio, para seguir empujando a Enrique Alfaro.

O sea que los traidores de hace un año, siguen siendo traidores y traidores serán en el 2015.

Pero, ni regresan las treinta monedas, ni buscan palo para colgarse.

Diga lo que diga Paco, la lana es canija y ¿ a quién le van a hacer más caso esos panistas ya nada “pinches”: a quien desde México los mandó a hacerle el caldo gordo a Enrique Alfaro … o a Paco que ya ni de una caída al bote los puede salvar?. Paco conoce a Rosales ¿ y no conociera la voracidad descarada de Herbert Taylor y lo chaquetero de Emilio González Márquez? Estos dos, investidos panistas por el poder chilango y de sobra enriquecidos por el PAN. ¿O no?

Tampoco Paco puede hacerse el que no sabe hasta dónde depende de un presidente del PAN, aliarse o no, hasta con los de El Peje, si así le llega la línea. ¿Desde cuándo los partidos políticos en México tienen otro dueño que no sea el gobierno federal en turno?

Al PAN ya lo bajaron a “tercera fuerza política”, hasta en el Congreso de Jalisco, según nota de esta misma semana.

¿Quiénes descaradamente al PAN entraron con el declarado propósito de “hacer mas “, cómo van a quedarse donde ya no hay o donde van a estar con el pendiente de que les quiten lo mal habido?

Ante esa realidad, el ex embajador de México en España, viene a San Andrés a hablarles a los panistas de valores que no son en dinero y de lealtades que no son para políticos.

¿Perdió Paco contacto con la realidad de aquí?

De su enemigo Cordero puede aprender: “… son unos pinches ladrones”. Dura, pero realista lectura.

De ahí puede partir Paco a la reconquista que apunta. Eso, en caso de conserve estómago para tragar esos sapos.