¿Ser y parecerlo?

Nos cuentan que en Costa Rica toman muy en serio eso de las elecciones. Y debe ser.

Porque aún recordamos aquel escándalo enorme, por parte de los políticos ticos, cuando en alguna ocasión los del PRI les enviaron un asesor electoral, por supuesto experto en mapacherías. ¡Ni cuando que lo vieran como algo “normal”! Se sintieron ofendidos. Hasta dijeron que el partido mayoritario de allá, precisamente había surgido para desterrar para siempre el fraude electoral.

Dijeran aquí nuestros cínicos políticos: allá son tan inocentes que cuentan los votos y los votos, cuentan. No sólo eso: consideran maldad insoportable que algún político ande cambiando despensas o costales de cemento por votos. Lo meten a la cárcel y casi lo deportan a Estados Unidos, donde sí hay pena de muerte.

Es decir, aunque por aquí nos parezca imposible, por allá hay políticos que toman muy en serio eso de la democracia y están dispuestos a dedicarle su vida a esa causa. Por algo a Costa Rica le apodaban “La Suiza de América”.

Total que en Costa Rica van a tener elecciones presidenciales el 2 de febrero.

¿Saben quién va de gran jefe entre los observadores de esas elecciones, a nombre de la Organización de Estados Americanos? Nada menos que quien va a ser cabeza del organismo -¿del gobierno?- que sustituirá al mentadísimo IFE.

El señor se llama Alfredo Cristalinas. Así. Nada de opacidades.

Cristalinas será el encargado de organizar las votaciones mexicanas que suelen organizarse bajo el nombre de “elecciones”.

¿Qué país en el mundo tiene un Cristalinas, organizándole sus votaciones?

Nadie. Sólo nosotros lo tendremos, para no dejar pasar a los habituales: Jonathan Oscuro, Cristian Tiznado, Urna Embarazada, Pancho Trampas y Justo Vendido.

Todavía no lo hacen oficial. Cristalinas aún está de jefe de algo en el IFE, como ave que cruza el pantano y no se mancha. Digo, porque si le supieran algo, habría dejado de ser Cristalinas. Elemental, Watson.