Leyes secundarias son clave para crecer 4%

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Para que México pueda crecer más del cuatro por ciento, es necesario que los legisladores aprueben las leyes secundarias en materia energética, de telecomunicaciones y en competencia, aseguró la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).


El organismo que preside a nivel nacional, Juan Pablo Castañón, destacó en su informe semanal que de no cumplirse estas disposiciones, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) será menor a 3 por ciento en 2014.

“No exageramos al decir que dependemos de los legisladores para lograr tasas de crecimiento superiores a los pronósticos conservadoras de organismos internacionales que, aún con el impulso de las reformas, prevén un crecimiento apenas cercano a 4 por ciento para el 2015”, señaló el documento.

El crecimiento económico del país no es lo único que depende de estas normas, agregó, también el número de empleos que se generen este año será un factor que se verá impactado por los resultados de las leyes secundarias. “Para que nuestra economía esté en condiciones de crear el millón de empleos que se necesitan cada año, los diputados y los senadores deben demostrar que tienen la capacidad y la voluntad de respetar el espíritu de las reformas”, dijo.

Es por eso que la Coparmex recomendó buscar mecanismos que permitan la retroalimentación con los destinatarios de las regulaciones, es decir, los inversionistas potenciales que están dispuestos a generar proyectos y empleos.

Además de que resaltó la importancia de tomar en cuenta a las pequeñas y medianas empresas (Pymes) que necesitarán de certeza jurídica y reglas claras en los mercados para subsistir y lograr crecimientos en sus utilidades.

“El reto es generar un clima de certidumbre plena de que las leyes reglamentarias no se reducirán a disposiciones genéricas, ni cerrarán la puerta a los agentes económicos grandes y pequeños”, aseguró.

El organismo empresarial opinó que las leyes secundarias no deben de estar ligadas con las circunstancias del exterior, ya que se necesitan reglas independientes que estén basadas en las necesidades de las empresas mexicanas.