Un caso de Ripley

Carlos Martínez Macías está recordando el increíble caso de Pedro Humberto Garza y su triunfo de más de cuatro millones de pesos, sobre el SIAPA, donde en 2010 era contralor.

En septiembre de ese año, en forma por demás canallesca, le fabricaron escándalo en ese organismo intermunicipal del agua y drenaje en la Zona Metropolitana de Guadalajara, despidiéndolo que por  “pérdida de confianza”. El director general del SIAPA era José Luis Hernández Ayala.

La Comisión de Derechos Humanos investigó el escándalo y llegó a la conclusión de que Pedro Humberto Garza fue víctima de una sucia maniobra y calumnia. Ya para entonces, sin problema alguno, se desempeñaba de director general de CONALEP Jalisco.

La realidad en el despido fue que el contralor Pedro Humberto Garza se negó a firmar un informe al Banco Interamericano de Desarrollo y a BANOBRAS, lleno de falsedades sobre el destino del crédito concedido al SIAPA para el programa “Todos con Agua”.

Se negó a firmar por todo el cochinero que como contralor había encontrado en ese y en otro ciento de asuntos.

Por eso, de inmediato Pedro Humberto Garza interpuso acción legal contra el despido injustificado. A diferencia de las complicidades del jurídico del SIAPA, en los casos escandalosos de los “notificadores” movidos por los abogangsters conocidos como “Talibanes”, el asunto de Pedro Humberto lo pelearon en todas las instancias. Eso alargó el juicio hasta septiembre del año pasado.

Al final, el SIAPA fue condenado a pagarle salarios caídos y prestaciones por cuatro millones 92 mil 339 pesos, así como a reinstalarlo en su trabajo.

Para sorpresa de todos -ahí está lo de Ripley “Aunque usted no lo crea”-, Pedro Humberto Garza se desiste, rechaza la reinstalación y los cuatro millones y pico de pesos, indicando que “son tiempos de fortalecer a las instituciones”.

Añadió algo así como que no quería ser confundido con los pillos que mediante laudos más que sospechosos le han costado al SIAPA cerca de 40 millones de pesos, hasta que el actual Secretario del Trabajo, Almaguer, les puso el alto y se fue con todo contra los empleados desleales y los abogados sinvergüenzas.

Pedro Humberto Garza siempre ha sido un trabajador intelectual conocedor, entrón, salidor, nada dejado. Al rechazar los más de cuatro millones de pesos, pasa al anecdotario y casi a la historia política de Jalisco, porque, ahora sí que nunca antes se había visto caso así.

Llama la atención que de septiembre pasado, a la fecha, tan poco se haya mencionado este asunto, siendo algo excepcional.

A lo mejor los políticos lo consideran un mal ejemplo que no debe cundir.