Una tesis sobre la educación turística

Cuando a principios de 1968 confrontamos el reto de abrir el mayor y mejor hotel de la ciudad de México de su época, nos vimos obligados a voltear los ojos al extranjero.  No había en nuestro país suficiente talento ni experiencia para operar un establecimiento de hospedaje de lujo y vanguardia como CAMINO REAL MÉXICO. El director general de la mayor hospedería en el país, don Federico Jiménez O´Farril había estudiado en Europa; un hombre cuya muerte prematura ocasionó una enorme pérdida de talento y mística hotelera para el país. El que esto escribe, gerente residente designado, había estudiado en los Estados Unidos, una hotelería pragmática y productiva. La fusión de dos visiones produjo la nueva hotelería mexicana… hasta que llegaron los españoles.

Fue entonces que surgió la idea de visitar un par de escuelas de hotelería en Suiza, nación reputada antes como ahora de producir los mejores hoteleros del mundo. Nos habíamos enterado que una generación de estudiantes mexicanos estaba a punto de terminar sus estudios en la ECOLE HOTELAIRE DE LAUSSANE en dicha ciudad suiza.

Allá fuimos con la misión de investigar, identificar, convencer y contratar a cerca de una decena de jóvenes que para entonces se habían preparado en el arte de recibir, hospedar y alimentar a viajeros exigentes de todo el mundo.  Jóvenes instruidos, educados, refinados, poliglotas y gastrónomos por añadidura. Ellos fueron la simiente que hizo de la compañía hotelera CAMINO REAL la mejor empresa de México en la industria de la hospitalidad. <Filial en México y Centro América de Westin Hotels, con sede en Seatle Washington>

Como director de operaciones de Hoteles Camino Real por más de una década  tuve la enorme satisfacción de ver crecer y multiplicarse a generaciones de hoteleros que enriquecieron la hotelería de México y cuyas secuelas aún se hacen sentir en establecimientos de alta calidad. Nunca tuvo nuestra empresa que buscar fuera para llenar puestos directivos: crecer desde dentro era nuestra misión; la gente hace la diferencia: nuestro credo.

Mantengo fiel en la memoria la imagen del atrio de la escuela de Laussane con un enorme mapamundi que identificaba con claridad las ciudades del   globo. Con banderines de color se marcaban los lugares donde se encontraba un egresado de tan prestigiada escuela ocupando un alto puesto directivo.

La generación de egresados mexicanos de las escuelas de Lausana y de Glion hizo una brillante carrera, primero en CAMINO REAL, luego en otras empresas. Todos llegaron a la cima y algunos ahí se encuentran todavía.  El tiempo y la experiencia con nuevas generaciones educadas en el país nos hizo alcanzar la conclusión de que lo que la industria hotelera, base y cimiento del turismo  necesita, son hoteleros. Mientras que en nuestras instituciones educativas públicas y privadas se enseña turismo. Se necesitan técnicos más que teóricos en todo.

La razón es simple: el turismo es un universo. Es tanto como la medicina o cualquier otra disciplina amplia. Requiere de especialidades pues es muy difícil que alguien  pudiera comprender el todo; la hotelería, la aviación, las agencias de viaje, la transportación, los grandes operadores, la restauración institucional, el catering, y muchas disciplinas más.

El gerente de hotel actual no únicamente debe conocer de finanzas, de cuestiones fiscales, debe conocer sobre la preparación de alimentos tanto como sobre la naturaleza humana. Pero sobre todo debe mantenerse actualizado sobre ciencia y tecnología de vanguardia para vender su inventario de cuartos; los grandes operadores de turismo están llamados a desaparecer, ahora son las OTAs, las empresas de reservaciones globales y el E-commerce. La historia también nos enseña que la experiencia internacional es muy valiosa en esta profesión.

En las escuelas de hotelería y gastronomía europeas los maestros son certificados en su especialidad para enseñar. No basta que un buen cocinero conozca los secretos de la cocina, para pretender ser profesor debe conocer la ciencia de enseñar, es decir, la pedagogía especializada en su área de conocimiento.

Es por ello que he gustado de reproducir el presente artículo que reconoce la supremacía de las escuelas suizas, que junto con las europeas en su conjunto enseñan el noble arte de la hospitalidad más allá del turismo masivo.

“Escuelas suizas de administración hotelera clasificadas entre las mejores del mundo por hoteleros de lujo. Les Roches International School of Hotel Management y Glion Institute of Higher Education están clasificadas entre las mejores escuelas de administración hotelera del mundo para una carrera internacional

Glion Institute of Higher Education y Les Roches International School of Hotel Management fueron clasificadas en una encuesta reciente entre las tres mejores escuelas de hotelería para preparar estudiantes para una carrera internacional en administración hotelera. Tanto Les Roches como Glion son miembros de la red Laureate International Universities.

La encuesta abarcó una amplia muestra de gerentes de contratación de compañías hoteleras internacionales de lujo de todo el mundo y fue realizada por Taylor Nelson Sofres (TNS) Travel & Tourism (U.K.), el mayor proveedor de investigación y análisis personalizado del mundo. La encuesta de 2013 estableció la “clasificación” relativa de las escuelas internacionales de administración hotelera que ofrecen programas con títulos de nivel universitario.

“Glion continúa liderando al mundo en lo que se refiere a brindar la educación en administración hotelera internacional de más alta calidad”, dijo Michael Huckaby, director ejecutivo interino de Glion. “El objetivo de las principales escuelas de administración hotelera internacional es preparar administradores que compitan exitosamente en un mundo rápidamente cambiante. Esta encuesta, al igual que una similar en 2010, confirma que el sector hotelero entiende y aprecia la naturaleza única de nuestro modelo educativo, que combina instrucción práctica con estudios académicos en diferentes recintos universitarios y pasantías profesionales en el extranjero”.

Según la encuesta, 56% de los administradores del sector basados en hoteles de lujo prefieren graduados de tengan capacitación en más de un país. Esta es una de las fortalezas de los programas de Glion y Les Roches. Por ejemplo, el plan de estudios de Les Roches brinda a los estudiantes la oportunidad de estudiar en recintos universitarios en España, China y Jordania. “Nuestro nuevo título de licenciatura global Les Roches y su componente de pasantía brinda a los estudiantes hasta cinco destinos durante sus estudios, lo cual es algo único para programas en administración hotelera”, dijo Sonia Tatar, directora ejecutiva de Les Roches a nivel global.

La encuesta se llevó a cabo en la primavera y el verano de 2013, e incluyó invitaciones a más de 50.000 hoteleros en 80 países. Laureate Hospitality Education, una división de Laureate Education Inc., encargó a TNS la realización de la encuesta utilizando técnicas objetivo “a ciegas”. Los resultados de la encuesta fueron estadísticamente fiables a un nivel de confianza de 95%. Resultados similares se obtuvieron en una encuesta global al sector realizada en 2010 por TNS. Laureate Hospitality Education (LHE), un miembro de la red Laureate International Universities, es un grupo líder en educación para administración hotelera que ofrece educación en administración hotelera, turística, de eventos, deportiva y de entretenimiento a estudiantes de más de 100 países. Está compuesto por cuatro de instituciones de primera categoría con instalaciones en siete países (Reino Unido, Suiza, España, Australia, China, Jordania y Estados Unidos) en cuatro continentes, lo cual coloca a LHE en posición para ofrecer al sector una impresionante reserva de talento”.

Es entonces un orgullo y una satisfacción que egresados de Laussane, (no mencionada en el estudio) y de Glion, como Andrés Rossetto, Eduardo de Lima, René Macín, Emilio Calderón y otros más, todos ellos que fueron gerentes generales de Camino Real Puerto Vallarta, hayan contribuido a dignificar su carrera en un mundo altamente competitivo y sobre todo, sin jamás comprometer la calidad, característica que hizo de HOTELES CAMINO REAL la verdadera escuela hotelera de México.

Antes de 1968 tenía México una escuela de turismo modesta y modelo: la Escuela Mexicana de Turismo. <Antecesora fue la Escuela Técnica Hotelera fundada en 1952> Su creación se debió a las necesidades de personal profesional para una industria que apenas despegaba. Auspiciada por el entonces Departamento de Turismo y administrada por un patronato dirigido por muchos años por ese gran personaje que fue don Antonio Ruiz Galindo. Hoteles Camino Real contó entre sus filas a algunos excelentes hoteleros que fungieron como gerentes generales, uno de ellos, grande amigo personal: don Miguel Espejel Romero, quien desde sus inicios en el hotel Alameda en 1964 llegó a ser director de cadenas hoteleras y se desempeña ahora como un consultor capaz y profesional para la industria de la hospitalidad.

Sin hoteles no hay turismo, sin hoteleros profesionales no habrá buenos hoteles y sin buenos hoteles no tendremos turismo de calidad. La ecuación es simple. El turismo masivo es la antítesis de la hotelería de calidad.

(*) El autor es analista turístico, presidente de la Asociación Mexicana de Expresidentes Empresariales de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas A.C., expresidente de Canirac, exdirector de Hoteles Camino Real, miembro de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística y fundador del capítulo Puerto Vallarta de la Chaine des Rotisseurs.