Quince Sugerencias para el Conflicto Matrimonial

En este mes del amor y la amistad, continuo con la serie: Quince Sugerencias para el Conflicto Matrimonial.

 

Número Uno.

No evite, ni trate de manipular el conflicto con Silencio.

El silencio puede ser usado como arma para controlar, manipular o frustrar. No lo use, porque destruye la comunicación. Algunos dirán que es el camino de menos dolor. ¡No es cierto! Puede parecerlo, pero su fruto es amargo, y en ocasiones es el fin de la relación matrimonial.

 

La mitad de los hombres que llegan a consulta, tienen el problema de no hablar. Viven sus vidas matrimoniales más o menos en silencio. Una de las causas del silencio del hombre es una esposa insistente. Y el silencio en la mujer es un hombre exigente.

 

Número Dos.

No guarde un álbum de recuerdos de frustraciones pasadas. Lo que sentimos debemos expresarlo en vez de acumularlo. Por ejemplo: “Yo recuerdo que hace cinco años que él llevó a uno de sus clientes a cenar y no me llevó a mí”.

 

Número Tres.

Aprendan a estar de acuerdo sin pelear.

Un conflicto no tiene que ser un pleito. Escúchense el uno al otro. La comunicación consiste en hablar, escuchar y comprender. Si uno tiene cuidado con sus palabras, puede lograr mucho. Permita que la persona con la cual comparte su vida, se exprese libremente, pero tenga mucho cuidado con el desacuerdo delante de otros y de ser posible cuando vaya a discutir que no estén presentes sus hijos.

 

Número Cuatro.

Ataquen el problema, no el uno al otro.

Observe la diferencia: usted puede dar de puntapiés al problema o pueden darse de puntapiés el uno al otro. No deje que la crítica personal entre en su conflicto: “¡eres una tonta!” “¡cómo eres gordo!” “¡eres una floja!” ¿Qué tiene que ver eso con el problema?

Tampoco haga referencia a los hábitos:

-“¡Ah! ¡Conque yo soy una tonta, gorda y floja! ¡Pues tú eres un calvo glotón!

 

Número Cinco.

Respalde en hechos y no en fantasías, sus acusaciones y declaraciones.

En los conflictos matrimoniales no bastan el “yo creo” “yo pienso” ejemplo:

-“Te has excedido en los gastos este mes” –“¿Por qué lo dices?” –Mira, aquí están los cheques que el banco me devolvió”. – Tienes razón”. ¡Hechos, no fantasías ni suposiciones!

 

Lic. Livier Nazareth. Psic./Tanatóloga, Especialista en Crisis Familiar y de Pareja, Terapia por la pérdida de un ser querido. Citas 22 5 82 63. Cel: 322 151 04 96

livier590@hotmail.com