Tecnotropismo

Ahora sí no me quedó claro, en verdad estoy contrariada; ¿cómo que los inventores, los creativos y productores de las nuevas tecnologías mandan a sus vástagos a escuelas rudimentarias, donde no hay nada más allá de un pizarrón tradicional, gises y borradores; hojas blancas, lápices y bolígrafos? Esto parece desprendido de un cuento sin sentido, de aquella Galaxia Gutenberg de McLuhan. Una denuncia en contra de las nuevas tecnologías no es necesaria, solamente se requiere apartarlas del sentido humano de la comunicación, extraerlas de nuestra existencia. No depender de ellas tanto para no permitirles que nos conviertan en sus rehenes.

 

Me queda totalmente claro: en todas las sociedades humanas se da el intercambio de información, se producen mensajes y contenidos simbólicos para distinguir aquello nebuloso y lograr aclararlo, mediante varios métodos basados en el uso del lenguaje; no hay duda. La realidad nos brinda demasiadas sorpresas a cada momento; cuando esas pierden su sentido porque se tiene la capacidad de estar en todo sitio en milésimas de segundo o llegar a sitios insospechados sin tener que abrir una enciclopedia ni leer una sola línea porque el escaparate todo nos lo brinda, hasta la tenebrosa capacidad para olvidar el lenguaje o simplemente distorsionarlo, es para preocuparse.

 

Los humanos tenemos un claro objetivo, o al menos así tendría que ser, para existir: una identidad; teorizamos y analizamos en ocasiones sin darnos cuenta, asimilamos contenidos con visiones disímbolas, positivas o negativas, la meta dejar de ser una pieza más en este ajedrez o engranaje en la mejor de las interpretaciones, a fin de escapar y pensar y ser por sí mismos.

 

Demasiados de los investigadores, científicos, productores o dueños de las nuevas tecnologías, me entero con sorpresa, mandan a sus hijos a estudiar  en lugares fuera de la tecnología, de los aparatos veloces de la información, no quieren que se conviertan en ciberadictos, quiero pensarlo así; entonces las formas para aprender la realidad se han ido transformando a cada momento, despertamos, abrimos los ojos y de inmediato ya existe un avance científico totalmente diferente al de ayer, es sorprendente y satisfactorio la tecnología tiene la misión de hacernos más simple y placentera la vida; con respecto a los aspectos de la comunicación humana nos ha convertido en dependientes.

 

A los estudiantes universitarios se les manda investigar y “copian y pegan”, para ellos eso significa; nada más apartado de la realidad no saben lo que hacen cuando ejecutan esas acciones. Umberto Eco, doctor en Filosofía y Letras en la Universidad de Turín, crítico literario, semiólogo y comunicólogo habla de la necesidad de alfabetización digital de estudiantes y profesores para poder así entrenar a sus alumnos: “El problema dramático es que por cierto a veces ni siquiera el profesor sabe enseñar el arte de la selección, al menos no en cada capítulo del saber. Pero por lo menos sabe que debería saberlo, y si no sabe dar instrucciones precisas sobre cómo seleccionar, por lo menos puede ofrecerse como ejemplo, mostrando a alguien que se esfuerza por comparar y juzgar cada vez todo aquello que Internet pone a su disposición.” Innegable acierto. Esto es un asunto colegiado, conocimientos trascendentales realmente, no repeticiones y necedades. Perdón, me preocupa la separación ya casi abismal de la realidad a transformar de forma consciente. Las  nuevas tecnologías, lo repito no son dañinas, el uso desmedido es lo que divide la concepción de la realidad y esclaviza el pensamiento, eso no se puede permitir.