Caleidoscopio Moral

Depende del cristal con que se mire. El maestro Carlos Manzano Gómez, entregado al estudio de la teología dice convencido “todo acto humano es visto por Dios, a él no se le puede engañar, tampoco el hombre puede escapar a su conciencia, esto ha sido así a través de todos los tiempos, sucede desde siempre”; sus palabras parecieran estar a merced de cualquier ponderación, no existe. La verdad muchos comparten su pensamiento, en lo personal me parece totalmente cierto. Lo realizado por el ser humano es catalogado como bueno o malo a partir de  la visión y consecuencia de la acción y reacción que produce.

 

Todo tiene su tiempo, cada momento llega a su clímax: nacer y morir. Enfermar y sanar; edificar y destruir, llorar y reír, todo mantiene su espacio, nada escapa a esto. Irremediablemente su estructura es moral, a partir de ese acto y de la capacidad que se tenga para actuar estará catalogado el hecho. La voluntad con la que se actúa en la vida determina los resultados, por eso digo y estoy de acuerdo con el maestro Carlos Manzano, el grado de conciencia es importante para llegar a la intención que se tuvo, esto en lo individual, y con plena  razón derivada del juicio social. Los actos humanos son libres, nadie duda esto, el asunto es hacia dónde se dirijan, al bien o al mal.  No se puede negar el pensamiento es subversivo y temerario, se acostumbra a lo cómodo a los privilegios a lo establecido lo ve de una vez y para siempre. En pocas palabras a la rutina. Algunos de mis amigas y amigos son así, repiten esquemas que implican poco pensar; lo digo convencida, me gustaría que fueran más anárquicos positivos no contemplativos inactivos.

 

Hoy se celebra el Día Mundial de la Educación. Momento propicio para preocuparse por crear un pensamiento menos, concederle su lugar en la vida, propia y de los demás; saber cómo contemplar el abismo del miedo sin temor a caer, el pensamiento armado de una moral adecuada es valor, firme y con luz. Hoy la educación en nuestro país se busca fortalecer con valores humanos, con una moral que los fortifique, la esperanza es dejar mejores seres humanos; hacer que las personas que se dedican a trabajar por una mejor educación para los jóvenes del futuro tengan una mejor visión de lo que es el amor por la vida, de lo que Jesús nos dejó como uno de sus más preciados encargos, amar a Dios y a nuestro prójimo; no verlo como un acto de razonamiento lógico sino como la responsabilidad permanente a la cual no se le puede eludir. A los herederos que lo entiendan así, se les estará legando un mundo de enormes perspectivas, estarán llenos de vida, un futuro de luz además de convencerse de lo que es capaz de hacer el espíritu humano cuando deja la pasión y la necedad de lado y se preocupa por transformar para bien propio y de los demás. “El gran riesgo del mundo actual, con su múltiple y abrumadora oferta de consumo, es una tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada” (Exhortación apostólica Evangelii Gaudium del papa Francisco) Una transformación de mentalidad es lo que se requiere, con el debido respeto para los miembros que no quieran cambiar, deben saber que la sociedad lo demanda con urgencia.

*Comunicóloga con estudios de actuación y doblaje en España, ha participado en la conformación de obras de teatro clásico y contemporáneo, estudios de interpretación corporal, danza y caracterización dramática; escenógrafa, columnista, educadora de teatro en la división infantil, coordinadora de eventos especiales en la Revista VIP, fotógrafa, actualmente es responsable del área de publicaciones de la Universidad del Valle de Atemajac, Campus Puerto Vallarta.