La artritis reumatoidea

Estimado amigos, como siempre les comentamos a través de este artículo sobre casos relevantes relacionados con padecimientos que siempre representan un reto, en esta ocasión les comentaremos el caso de una amable señora de 42 años de edad, que trabaja para una apreciable Familia de esta región. Esta paciente tiene varios años con un padecimiento que de plano ya no lo soporta pues se caracteriza por dolores intensos en casi todas sus articulaciones, este dolor es migratorio ya que a veces las dolencias son más severas en algunas regiones que otras y cambian de lugar, lo que produce incapacidad para desarrollar las labores más elementales de una casa.

 

La mencionada paciente acudió con nosotros en búsqueda de una solución,  ya que todo lo que ha probado solamente le alivia temporalmente el dolor, pero a costa de una presencia de efectos indeseables por tanto medicamento que incluso pueden llegar a producir daño importante en órganos vitales como serían los riñones.

 

Características de la artritis

Para entenderlo de una forma fácil, la artritis reumatoidea es un cuadro que se caracteriza por la aparición de inflamación, que puede ser aguda o crónica, de las estructuras de las articulaciones donde participan la membrana sinovial articular y puede dañar conforme va evolucionando las caras de las articulaciones de los huesos, apareciendo erosión ósea junto la destrucción del cartílago articular y la pérdida completa  de la estructura articular, la afectación puede ser única por que se lesiona una sola articulación,  o puede haber deterioro y destrucción de múltiples articulaciones.

 

La artritis reumatoidea es la afectación más común de las articulaciones por un proceso inflamatorio, y puede afectar hasta el 1% de toda la población adulta. El inicio de este cuadro inflamatorio es a partir de los 30 años de edad comúnmente, lo que representa de los 30 a los 50 años la población que económicamente es activa y productiva, por lo que cuando aparece esta enfermedad produce muchas ausencias tanto a nivel laboral como escolar, y esto representa grandes pérdidas desde el punto de vista productivo, como importante deserción escolar sin contar con todos los grandes gastos que originan la atención medica a estas personas, y por supuesto la cobertura económica por incapacidades prolongadas.

 

Una enfermedad incapacitante.

Algunas de estas personas, aproximadamente el 30% en los primeros tres años de evolución de este padecimiento, llegan a tener incapacidad permanente que incluso les impide el desarrollo de actividades tan sencillas como desabrocharse la blusa o camisa, no poder  utilizar sus manos para abrocharse sus zapatos, y por supuesto pueden tener importantes cambios posturales, lo que significa una importante y crónica discapacidad física.

Esta es una enfermedad inflamatoria y de carácter autoinmune. Los enfermos producen autoanticuerpos  (anticuerpos producidos por el propio organismo) que están dirigidos en estos pacientes contra las articulaciones, como lo mencionamos anteriormente, al producirse destrucción progresiva de diferentes articulaciones.

 

En muy raras ocasiones este padecimiento autoinmune descrito como artritis rematoidea puede presentar un comportamiento de carácter extraarticular, ya que puede llegar afectar diferentes órganos y tejidos, como sería el pericardio, produciéndose pericarditis, afectar al corazón y le llamaos carditis así como puede aparecer alteración de la piel (dermatitis) de los ojos, los pulmones, la pleura o los vasos sanguíneos con la correspondiente alteración de carácter inflamatorio en dichos órganos y tejidos.

 

El diagnóstico.

El diagnostico de este padecimiento se realiza principalmente desde el punto de vista clínico por la presencia de signos y síntomas muy ostensibles de los órganos y tejidos afectados. Se le ha relacionado etiológicamente que en este padecimiento también pueden existir factores genéticos y del medio ambiente. Se han detectado en el 80% de los casos diferentes subtipos HLA- DR1 o DR4 y otras afectaciones del complejo mayor de histocompatibilidad  lo que involucra también a los linfocitos “T” CD4+ en la lesión reumatoidea de estas articulaciones proliferan muchos macrófagos y fibroblastos además de una importante filtración de linfocitos en las regiones periovasculares que pueden producirse  neovascularisaciones que van a tener tendencia a ser vasos anormales con alto riesgo de producir fenómenos microtromboticos y aumentar el proceso inflamatorio.

 

Desde el punto de vista clínico, los pacientes inician quejándose de dolores articulares, sensación de rigidez principalmente en las manos por las mañanas acompañándose de cansancio y fatiga fácil, en ocasiones pérdida de peso y ataque al estado general. El diagnostico se realiza principalmente por lo encontrado en la exploración física;  articulaciones deformadas, hinchadas dolorosas y con aumento de la temperatura a ese nivel  por inflamación,  y por supuesto puede haber perdida en la fuerza  que se reconoce cuando alguien saluda con la mano a este tipo de pacientes.

 

Desde el punto de vista de laboratorio, se solicitan exámenes generales para confirmar o descartar anemia, existiendo aumento de la velocidad de sedimentación, leucocitosis con presencia de factor reumatoide positivo entre otras pruebas. Los estudios de imagenologia  mostrarán el grado de deformidad de estas estructuras articuladas.

 

Características del reumatismo.

La Sociedad Americana de Reumatismo ha definido que las características más importantes de este cuadro son las siguientes; rigidez matutina, involucración de tres o más articulaciones, afectación de las articulaciones de la mano acompañándose de cambios de resultados de laboratorio y los estudios de imagenlogia.

 

Tratamiento

Para el manejo convencional de estos cuadros inflamatorios crónicos pero muy molestos, deben tomarse en cuenta medidas generales, desde la terapia física, terapia psicológica, así como un tratamiento multidisciplinario para combatir desde todos los ángulos esta enfermedad autoinmune  que se comporta muy agresiva.

 

Ordinariamente los pacientes reciben antiinflamtorios no esteroideos, pero cuando estos ya no surten efecto, se van a emplear otro tipo de medicamento como serían analgésicos más potentes, incluso se llega a utilizar morfina y por supuesto otros medicamentos antiinflamatorios, pero al final estos padecimientos no van a ser controlados con estos medicamentos porque mientras el paciente siga produciendo anticuerpos propios dirigidos con sus propias articulaciones no va a tener una buena evolución,  ya que estamos proporcionándole únicamente mitigadores del dolor pero no estamos quitándole la causa o el origen de estos cuadros.

 

Es muy común que estos pacientes al revisarle su cavidad oral sean portadores  de amalgamas que están hechas con mezcla de metales pesados (mercurio, plomo, cadmio, plata, etcétera) lo que hace que estos  metales al estar siendo desprendidos por la masticación o la acción solvente de  las enzimas salivales facilitan que estas macropartículas emigren a  la  medula ósea y entonces  nuestro organismo reacciona haciendo producir a las células plasmáticas anticuerpos propios dirigidos contra estas articulaciones al no poder eliminar los metales pesados, y por lo tanto persistirá la producción de autoanticuerpos que van a estar lesionando estas articulaciones.

 

Un nuevo abordaje terapéutico.

Nuestra institución ha  diseñado un abordaje terapéutico donde se incluye en primer lugar, la eliminación de incrustaciones metálicas (amalgamas), seguido de la eliminación de estos metales pesados que se han ido acumulando en sus tejidos utilizando agentes quelantes, complementariamente se utilizan sesiones de acupuntura, ozonoterapia, homotoxicologia y una inmunosupresión bien controlada y la posterior eliminación de sus autoanticuerpos que le están haciendo daño, utilizándose equipo separador de células  para practicar varias sesiones de recambio plasmático y así poder permitir que en las articulaciones ya no refieran dolor los pacientes y se mejore la función de estas articulaciones, y poco a poco desaparezcan las deformaciones en los mismo afectados.

 

Este artículo fue escrito con la colaboración de la Dra. Estela Serratos Sevilla, y otros distinguidos miembros Biomedical Center de Occidente. Cualquier comentario o sugerencia al correo drmorales1999@gmail.com  o al teléfono: (322) 293-6161.