Marzo de 1525: Cuatro días que cambiaron el rumbo de la historia de Puerto Vallarta

A Propósito del Simposio Evolución Cultural de Puerto Vallarta que organiza mi amigo Luis Reyes Brambila, comparto este resumen de la incursión del capitán Francisco Cortés de San Buenaventura a la Bahía de Banderas en el año de 1525. Sin estos eventos, Puerto Vallarta no existiría de la forma que lo vemos ahora:

 

Viernes 24:

  • El contingente desde una cuesta descubre un pueblo de unas 20,000 personas. Es probable que se trate del hoy poblado de Bucerías o Huanacaxtle.
  • Habían caminado 6 leguas, unos 35 Km., cuando tuvieron una escaramuza con 100 indios.  De esa refriega aprehendieron a unos diez, quienes les sirvieron de guía.
  • Cuando estaban a dos leguas del valle de Tintoque, soltaron a cinco prisioneros para que avisaran al cacique que iban en son de paz y para ordenarle que prepararan comida. La advertencia fue que, de no hacerlo, los quemarían.
  • Los Bandera pidieron un día para tratar el asunto con los pueblos vecinos. Luego, respondieron al capitán Cortés que no entraran porque los matarían o comerían vivos.
  • Cortés decide ir adelante y reitera su petición de alimentos, so pena de azotar a los que se opusieran. El contingente comenzó despacio la marcha.
  • Los emisarios volvieron a Tintoque. Dijeron a los habitantes que los visitantes eran muy feroces y que traían animales que volaban y tragaban gente.
  • Había una fuerte división entre los de la Sierra y los de la Costa.

Sábado 25:

  • Tello escribe, […] habiendo caminado aquel día seis leguas mortales ….asomaron en lo alto de encima del valle, de donde le divisaban todo, todos los españoles, y vieron un pueblo hermosísimo y muy grande, de más de diez mil indios, llamado Tintoque […].
  • Salieron a defender, más de 20,000, armados de arcos, macana y dardos arrojadizos, con mucha plumería y embijados, y cada indio traía en la mano y en el carcaj  una banderilla de plumería de diversos colores, unas pequeñas y otras grandes, que era hermosura verlas; traían muchas bocinas de cañas á modo de pífanos, atabalejos muy emplumados, con muchos dijes de sartas de corales al cuello y brazaletes de lo mismo, escarcelas y almetes de plumas de papagayo, verdes y colorados, y unos caracoles grandes que servían de trompetas.
  • Cortés se acobarda ante el portentoso enemigo.
  • Ángel del Villafaña en un discurso enardecido dice a Cortés que si se quiere regresar que se regrese él sólo, recalcando: más vale que digan, aquí los mataron peleando y no, aquí los mataron huyendo.
  • Cortés cambia de parecer; el contingente enarbola, cuatro estandartes reales y otro de damasco blanco y carmesí con una cruz en el reverso y una letra en la orla: En esta vencí, y el que me trajere, con ella vencerá. Por el otro lado estaba la imagen de la Concepción limpísima de Nuestra Señora con una leyenda: María Mater Dei, ora pro nobis.
  • El estandarte de la virgen se llena de resplandores y esto da valor al ejército.
  • El contingente marcha en medio de dos columnas, los de la Sierra y los del mar. Tremolando los estandartes llegaron hasta con los del mar. Ahí el estandarte de nuestra señora se llenó de nuevo de resplandores.
  • Al ver esto, los indios se rinden y ponen sus banderas a los pies del padre Fray Juan de Villadiego. Treinta caciques se rindieron ante la cruz. Los del Mar culpan a los de la Sierra de oponer resistencia.
  • Cortés entra triunfante al Valle. Pero en el trayecto los de la Sierra arremeten y cortés mata a un buen número a punta de lanza y espada. En una segunda embestida, dispara su cañón e intimida a todos.
  • Los del mar se dan por vencidos y reciben a los españoles.

Domingo 26:

  • Es día de San Lázaro –así se nombraba al domingo anterior al Domingo de Ramos–, se pone una cruz de madera en el adoratorio de Tintoque. Se oficia misa. Se nombra San Lázaro a este pueblo.
  • El contingente recorre las cercanías.
  • No conformes, los de la Sierra quieren pelea de nuevo. En un llano raso se reúne mucha gente del mar y de la sierra. Cortés amenaza con su cañón y pacifica a los de la Sierra, haciendo que 20 capitanes de cada bando, del Mar y de la Sierra, se abracen en señal de paz.

Lunes 27:

  • Cortés y su tropa recorren los alrededores. Calculan 100,000 personas. Se observan sembradíos de maíz y algodón cubriendo todo el Valle. Se nombra a este lugar Valle de Banderas. El contingente sale a mediodía rumbo al Tuito, cruza el río Ameca y llega al pie de la sierra que da a Punta de Corrientes.