Entre Piales y Manganas

Pesar por la muerte del “Durazno”, caballo de estima de “Pillo” Palomera

Este jueves terminó la carrera de la vida, el famoso caballo el “Durazno”, que según cálculos de su propietario “Pillo” Palomera, fue el padre de más de 300 ejemplares en la región de Bahía de Banderas, donde se asienta Puerto Vallarta.

Era poco después del mediodía, cuando sonó mi teléfono  y me hablaban de parte del señor Porfirio y me quedo pensando pos de cual Porfirio, hasta que me habló el famoso amigo ganadero “Pillo” Palomera, a quien ya tenía tiempo de no saludarlo. Luego de los saludos de rigor, me invitó a su granja, que se ubica en las inmediaciones del Rastro Municipal y el motivo era darle los últimos honores al “Durazno” caballo de la raza Cuarto de Milla, de color orizbayo, aunque su arrendador “Millo” Avalos, dijo que él lo recuerda color bayo cabos negros: “Pero con el tiempo se le hizo el pelo muy claro…”, me explicó Millo.

Junto con ellos estaba Elías Alvarado mejor conocido como “El Charro”, quien fue el que recibió el caballo cuando llegó aquí a la región, de un año  y 7 meses y él lo tuvo cerca de dos años y lo metió al carril donde ganó buenas carreras. “Dicen que venía del otro lado, luego llegó a Guadalajara  y era de un licenciado, pero no recuerdo quien…”, dijo el famoso charro, que algo le vio al caballo, sobre todo su nobleza y le dijo a su compadre Pillo que lo comprara.

Sobre este dato de quien era el caballo, hay un halo de misterio, debido a que Luis Gutiérrez de Rancho de caballos El Naranjal, fotografió el fierro que traía el animal, lo llevó a la Unión Ganadera Regional de Jalisco y no lo encontraron, por lo que se cree que el caballo venía de otro estado y aunque por un buen tiempo lo estuvieron buscando nunca lo pudieron localizar y es que buscaban tener otro de esa misma línea.

En el mismo tenor me comenta “Millo” Avalos Rodríguez que el caballo llegó a sus manos como a los 3 años de edad, luego que lo compró su compadre Pillo, se lo entregó como al año con una buena cala, pero ya casi no lo utilizaron para charrear, aunque si era bueno y hasta en las colas destacaba, tanto que lo querían comprar Daniel Ibarría y Miguel “El Chato” Ibarría, pero no se les hizo.

Por su parte Porfirio “Pillo” Palomera Torres, me comentó que ese caballo era parte de la familia, porque la verdad conviví con él alrededor de unos 20 años  más y era un caballo muy apreciado y muy querido por muchas personas conocedoras, como a las que invite a su despedida, dijo.

“El caballo era de Ultimio Gallardo y en aquel tiempo pedía por el caballo 16 mil pesos, Daniel Ibarría le daba 12 y el “Chato” Ibarría le daba 14 mil y por eso le hice caso a mi compadre Millo, quien me recomendó el caballo y me dijo que se iba a poner muy bueno. Dure como dos meses queriendo juntar el dinero, pero la verdad nunca se pudo juntar. Para eso yo tenía dos lotes aquí en la colonia Infonavit y le dije a Ultimio que le daba uno de los lotes por el caballo y él me dijo voy a ver el lote y hablamos. Lo vimos y negociamos y le gustó el terreno y se quedó con uno, para esto a los 15 días vendí el otro lote y me dieron por el 16 mil pesos, por lo que pienso que el trato fue justo.

Todavía vive Ultimio y me dijo un día que le daba mucho gusto que el cuaco haya quedado en buenas manos”.

También comenta Pillo Palomera, que ese caballo era para las carreras y la persona que lo tenía inicialmente, perdió un día una carrera y de coraje lo iba a matar, fue cuando Ultimio se lo compró en 2 mil pesos. Luego al tiempo, el tipo ese se lo quiso comprar a Ultimio, ya cuando lo vio bonito en 6 mil pesos, pero no se lo quiso vender porque los hijos de Ultimio ya estaban encariñados con el cuaco. “Era muy noble y siento que tuvo como 400 crías, porque cuando lo tuvo mi compadre “El Charro” tuvo como unas 80 crías, con Millo ha de haber tenido un año pasaditos haciéndolo a la rienda, ha de haber tenido como unas 70 yeguas, además yo le daba a Millo lo que el cobraba por la maquilas, claro que no todas las maquilas se dieron. Las potrancas del caballo, salieron igual de ligeras que el “Durazno”, pero más ligeras las nietas que las hijas.

Millo lo calaba cuando charreaba con los Ibarría y ahí mucha gente se le acercaba para que se lo vendiera y daba buenas puntas, pero luego lo dejamos de meter a charrear. El caballo daba en sus tiempo para todo, daba para las charreadas, para las parrandas, para ir al cerro a bajar ganado, daba para todo.

“Ese caballo era muy noble y de enfermarse, sólo una vez hace como 10 años, comenzó a orinar con sangre, por lo que se le habló a varios veterinarios y hasta al doctor Larios lo atendió y así estuvo varios días hasta que se alivió y nunca más se volvió a enfermar”, refiere Pillo Palomera, con un dejo de tristeza en el habla.

Ya después de haberle puesto su inyección, porque el caballo estaba muy débil, casi no comía y se la pasaba echado, por eso se tomó la determinación de que ya no sufriera y así luego de 27 años el caballo quedó al pie de su caballeriza.

Cabe mencionar que al momento de estarle echando las paladas de tierra, se dejó escuchar con una banda de música, las canciones tradicionales, como “Un puño de Tierra”, “El Caballo Bayo”, “Seis Pies Abajo” y otras más, hasta que la tierra se unió a tristeza de su dueño y comenzó a llover pertinazmente, hasta volverse tormenta, hora de regresarse a casa, entre pensamientos de como un caballo puede tornarse como un miembro más de la familia, como lo fue el Durazno para la familia Palomera Sánchez.

 

Algo falla en la Unión del Estado de Jalisco, no hay comunicación

La Coordinación Nacional de Locutores, que preside el ingeniero Apolonio Ibarra, desde mayo propuso a los presidentes de las Uniones de los estados, realizar un seminario de locutores y envio esta carta:

“La Coordinación Nacional de Locutores por medio del presente, les envía un cordial saludo, a Ud. Sr. Presidente de la Unión de Charros de su Estado, y a la vez le informo que de acuerdo al proyecto nacional de capacitación de Locutores de Charrería, que expuse en la Asamblea Ordinaria de mayo en la sala de juntas de la Federación Mexicana de Charrería, en donde los ahí presentes manifestaron su aceptación del proyecto, y su servidor se comprometió a enviar el proyecto y desarrollo de los temas a estudiar con el fin de que tengan al alcance todos el material de estudio.

Es por eso que nos acercamos a usted sr. Presidente de la unión de asociaciones del estado, con el fin de que invite y apoye a los locutores de su estado, para que participen en este programa único de capacitación y certificación que sin duda alguna abrirá más fuentes de trabajo y así poder incursionar en radio, tv, protocolo o en los gobiernos estatales y municipales y lógicamente lograr el objetivo de tener locutores dentro de la charrería con un gran nivel de preparación para poder narrar y difundir nuestro deporte nacional por excelencia “la charrería”. Todo esto estará certificado por la SEP y La Universidad de la Voz”.

El caso es que aquí en Jalisco, no se ha emitido ningún comunicado, ni se ha informado acerca del seminario, que por cierto se realizará en Chiapas el 11, 12 y 13 de julio, para lo cual asegún se ha dicho el gobierno del Estado de Chiapas es quien está invitando, desde la transportación vía terrestre, hasta los alimentos y habitaciones a todos los que tengan a bien ir. Comuníquense con el PUA