NUEVO REY, NUEVA ERA

Yo nací en dictadura. Pero lo cierto es que no tengo ningún recuerdo en particular, más que el día que murió Franco y me sentí muy feliz porque no hubo escuela.

En esos años mi niñez era absolutamente feliz, mi padre trabajaba mucho, mi madre estaba en casa con nosotros. Estudiábamos, salíamos con nuestros abuelos, tíos y amigos, los domingos eran familiares y divertidos, en verano nos íbamos a la playa en España y el mundo giraba.

No puedo decir, quizás por mi edad, que tenga un mal recuerdo o ni siquiera uno relacionado con la política en cuanto a la dictadura.

Sí llegan a mi mucho más claras las imágenes de la transición, de cuando ya D. Juan Carlos comenzó su reinado. Como todos, estábamos emocionados votando la constitución, viendo cómo se legalizaban los partidos políticos y las cosas comenzaban a cambiar ya que la apertura con el resto de países era mayor.

Recuerdo también con júbilo cuando ganaron los socialistas las elecciones, porque mucha gente de esa ideología lo vivió como un triunfo total después de los años de dictadura. Yo pensé en mi abuelo materno que no vivió para verlo…Pero el hecho de que en mi familia hubo gente de los dos bandos, creo que siempre me brindó un panorama muy amplio y general de lo horrible que fue la guerra civil y como el sufrimiento es para todos, aunque ahora en España determinados grupos de izquierdas quieran capitalizar el dolor solo para ellos.

Toda mi vida consciente y adulta D. Juan Carlos ha sido el Rey de España y así lo he vivido de la forma más natural. Por muchos años lo consideramos como una figura muy respetada, que ayudó a la democracia cuando estalló el golpe de Estado militar, que era un gran embajador en el extranjero de nuestro país, y que era campechano como se dice allá, o cercano y simpático para que nos entendamos.

Luego vino la última época en la que su yerno Urdangarin puso la mancha negra a la reputación de la casa real, sumado a otros escándalos como la cacería de elefantes del rey o sus supuestos líos de faldas. A mí me hacen bastante gracia sus detractores, esos que en redes sociales o bajo la bandera del periodismo lo critican como si ellos estuvieran en los altares y todos tuvieran una vida intachable.

Yo pienso que el Rey es por encima de todo humano y como tal habrá cometido errores y aciertos pero particularmente a mí me dio siempre una sensación de estabilidad institucional.

Y ahora el Rey abdicó. Me enteré al despertar una mañana por un mensaje de mi mejor amiga de España y me puse a llorar. Ella se rio mucho y me dijo que era una llorona sensible, que entrabamos en una nueva era y eso era bueno. No lo dudo, ella siempre tiene un juicio mucho más equilibrado que el mío.  Pero a mí ese momento concreto me dio la sensación de que una fase histórica se acababa y con ella todo lo que había sido mi juventud. El  Rey siempre estuvo ahí, era parte como un tapiz de fondo de las cosas que he vivido y me dolió sentir como la vida pasa y se va.

La semana pasada fue la coronación de Felipe VI. Y me gusta este nuevo rey. Está preparado, es serio y capaz. Creo que lo hará muy bien, aunque “hereda” España en un momento difícil y crítico, con detractores por todas partes, con voces en contra de la monarquía y a favor de la República, con nacionalistas en contra de la misma España, con gente en contra de todo…

Va a necesitar un temple y una inteligencia a prueba de los obstáculos más complicados.

El rey Juan Carlos tuvo a su lado a Dña. Sofía que ha sido modélica hasta el final, Leticia es una incógnita, yo quiero pensar que todo saldrá bien y que ella también cumplirá bien con su papel.

Vi parte de la ceremonia en vivo y me volví a emocionar, me dio mucha alegría ver que todo ocurrió en paz, que había mucha gente en las calles apoyándoles, que había muchas banderas por todas partes y que aún hay españoles orgullosos de agitarla sin que eso signifique que se pertenece a un partido político. Se puede ser español, sentirlo y mostrar nuestra bandera, nuestras raíces, nuestra tierra y nuestra forma de ser, mejor o peor pero diferente.

Por algo el slogan de España ha sido por décadas: Spain is different ¡

Como dijo el Rey Felipe VI en su discurso: “En España, unida y diversa, cabe