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Equilibrio en la familia

Desde hace algunos años hasta la fecha, se observa que el ritmo de la vida humana se ha acelerado. La lucha por sobrevivir se vuelve más áspera, el ajetreo para satisfacer el ansia de los apetitos desordenados que nos dominan en incesante. La incertidumbre del mañana nos desconcierta, o bien nos lleva a la búsqueda de placeres inmediatos y las más de las veces, desmoralizadores.

 

Constantemente he sido repetitivo en mis opiniones periodísticas, del valor tan grande que tiene el ser humano en la búsqueda del bienestar armónico y equilibrado, fomentando siempre el trabajo colectivo en base a la unidad, tradición, costumbres, cultura con bien común, para el amor a nuestra tierra.

 

Reforcemos los lazos familiares

Debemos afianzar nuestros lazos familiares, que es la parte medular en toda sociedad; la vida se ha encargado de darnos algunas lecciones que nos han costado muy caras, la experiencia así adquirida ha sido muy dura y la desilusión que nos ha producido, tanto que nos hemos encontrado faltos de fuerza para ponerla en práctica, en vez de adelantarnos a los acontecimientos, pareciera que nos hemos dejado arrastrar por ellos. Hemos creado nuestro propio somnífero, “parte elemental que mueve el sueño”, no amigos, salgamos siempre adelante, necesitamos justificar nuestra propia existencia para trascender cada uno con los dones que Dios nos ha otorgado.

 

Siempre he manifestado que el hombre y la mujer se miden por los problemas que puedan resolver, esta situación viene a ser un reto constante en la lucha por la vida, la firmeza de corazón y de propósitos en los seres humanos, es garantía de grandes cosechas en triunfos bien obtenidos, recordando que la fuerza y la resistencia se adquieren, la velocidad y la destreza se aprenden.

 

Cooperación constructiva para avanzar.

Está comprobado que para avanzar en las metas propuestas en común, el único camino que existe, es la cooperación constructiva y nunca jamás las estériles recriminaciones, lo más importante es que nos constituyamos todos, pueblo y gobierno, en una verdadera alianza, porque en estos momentos de prueba va a ser determinante en la confianza que se dé a nuestras autoridades, seamos claros en el nuevo Puerto Vallarta Jalisco que tanto hemos deseado. Respetándonos mutuamente y demostrando buena voluntad en las acciones que se emprendan a favor de esta querida tierra que tanto nos ha dado, regresémosle algo de nosotros para justificar nuestra permanencia en este sagrado rincón, morada de hijos bien nacidos.

 

Cultivando facultades de todos nosotros, seguramente lograremos mayores triunfos en nuestra vida con honestidad y no siendo egoístas, seguramente nos dará mayores satisfacciones. Si no nos hemos preparado para la lucha de la vida, es preciso que nosotros mismos lo hagamos. Adelante en nuestras convicciones, cultivemos el cuerpo y espíritu, nunca menospreciarse, ya que el enorme reto en la actualidad, es nuestro propio desarrollo, la meta; la obtención definitiva de un equilibrado progreso.

 

No perdamos el camino.

Es importante el concebir que cuando el ser humano pierde sus principios supremos, pierde el propio sentido de la vida, “su camino”, por lógica se le dificulta su propio destino y el que pierde el camino se ve invadido por una angustia de lo incierto.

 

Nuestro estado de ánimo no debe decaerse, aunque nos parezca difícil en la actualidad; por otro lado no nos dejemos abatir por situaciones internacionales, al contrario, hay que tomar soluciones congruentes y responsabilizar a todos los actores económicos y políticos a que desempeñen a cabalidad su papel, dejando a un lado las lamentaciones, sobre todo aquellas que se refieren a la desconfianza e inestabilidad, cuyo origen se debe a todo lo que acontece afuera de nuestras fronteras y que de alguna forma va sembrado una verdadera psicosis en muchos inversionistas.

 

Elevemos la productividad.

En innumerables ocasiones en mis opiniones hago hincapié en elevar la productividad de los mexicanos, bajo un esquema en el que la alimentación y la salud le den la garantía necesaria a nuestros compatriotas para desarrollarse como seres humanos, y complementarse con una educación que les permita ser activos de nuestro propio desarrollo, con estas acciones seremos un pueblo mas apto para resistir cualquier embate en contra de nuestra estabilidad.

 

Estamos inmersos ante los problemas económicos, sabedores que el gasto social es importante para poder atender primordialmente la pobreza y el rezago. Para dar cumplimiento a este sector, necesitamos generar crecimiento en cuanto a los recursos de la economía pero aparejado al social. Necesario e indiscutible es la generación de recursos públicos para dar cumplimiento a muchas de las demandas que algunas de ellas se hace más de lo posible pero nunca lo necesario.

 

Cuentas claras.

Así pues la mejor forma de corresponder a la armonía y al equilibrio de una comunidad, es necesario obtener confianza hacia los que gobiernan, donde tomen conciencia que la distribución de los egresos, sea transparente y justa, a la vez promueva crecimiento. Por otro lado que la política fiscal tenga una mejor forma de captación, siendo clara, sencilla y segura, para evitar burocratismo excesivo. Todo debe tener una estabilización para lograr hacer que las cosas sucedan con un sentido de planeación para lograr siempre optimizar los recursos que van para el bienestar de todos y a la vez constituir bases sólidas para la captación de ingresos en donde estemos convencidos de su aplicación honesta.

 

Es tiempo de reflexión, pero sobre todo de trabajo comunitario, porque existen muchos seres anónimos que colaboran con su pueblo, sin hacer aspavientos, son estos quienes practican todos los días un verdadero trabajo encausado a buscar el bien de las familias. Es aquí donde el político debe de evaluar las acciones de estas personas tendientes al mejoramiento de su comunidad y así los estimule a seguir adelante y se conviertan en verdaderos aliados por la grandeza de su país, estado y municipio. Todos los partidos políticos si quieren ganarse la confianza, es necesario afrontar el reto de la búsqueda de bienestar social en un clima de paz y tranquilidad con trabajo perseverante; ya que estos elementos son básicos para lograr la evolución requerida en estos tiempos de grandes cambios.

 

Hechos, no promesas.

Con los hechos es como se demuestra la verdad, y las promesas cuando son compromisos adquieren una gran dimensión en el terreno de la sociedad misma, siempre reforzará la confianza en los ciudadanos. En política eleva a la función pública a un nivel de eficiencia y honestidad, signos de grandeza en la confianza de los servidores públicos. Siempre he comentado que el juez más implacable de cualquier rincón del mundo es el pueblo mismo; ante esta situación todas aquellas administraciones pasadas y las presentes pasan siempre por el cedazo de sus gobernados, ahora optan por quienes ofrecen un cambio en muchas acciones a favor de la sociedad misma que gobiernan, porque es aquí donde ha pegado más duro la economía y por lo tanto los programas de infraestructura para beneficio de los más desprotegidos son mínimos.

 

-.El equilibrio se logrará cuando, pongamos en la balanza de la vida una productividad en constante prosperidad con valores capaces de moldear nuestras conductas, pese a que el camino sea arduo. Los mexicanos vallartenses bajo la regia inspiración de nuestra grandeza, manifestaremos tener la guardia levantada, prestos a rescatar conquistas hoy cuestionadas.-