¿Sabes qué es en realidad la cizaña…?

 

Es una planta gramínea muy  perjudicial para los buenos sembradíos. También significa  discordia o sea diversidad de opiniones, o puede ser desavenencia.

 

¿Alguna vez a través de tu hermosa vida, alguien ha sembrado cizaña en tu maravilloso y exitoso sendero, sólo por envidia?

 

¿Te has dado cuenta de la terrible cizaña que van sembrando tus aparentes parientes o amigos en  tu camino, con sólo el afán de destruirte, pisotearte, denigrarte, porque piensas y eres diferente a ellos y no estás de acuerdo con su proceder libertino?

 

La siembra de la cizaña es muy común en los jóvenes inexpertos de doce años en adelante, sobre todo en las niñas que todavía no han tenido relaciones sexuales por honestidad, pudor, candor o porque aman tanto a sus  padres que no quieren defraudar la confianza que en ellas han depositado; y como son diferentes, los famosos amigos quieren sembrar cizaña en esas hermosas almas puras, ¡para que desde temprana edad aprendan a ser libertinas!, sin tener en cuenta todas las terribles consecuencias de esos actos irresponsables.

 

Los judíos dicen que no debes confiar ni de tu propia sombra, es más, hay una anécdota que un buen amigo judío me contó:

 

“En una ocasión se encontraba un padre cuidando a su hijito pequeño y para distraerlo un poco lo subió a una silla y le dijo:

 

– ¡Brinca! El inocente niño lo hizo, se lanzó sin temor a los brazos de su padre y éste lo recibió con gran alegría y le dio  una vuelta en el aire; el niño rio feliz porque se sintió seguro en esos fuertes brazos. Después el padre lo subió a un banco más alto, obviamente el niño sin pensarlo dos veces, brincó en dirección a su, papá, pero…

 

¡Oh sorpresa!, lo que menos esperaba era que su propio padre se hiciera a un lado. El infante preguntó llorando:

 

– ¿Por qué te quitaste y no me detuviste?….

 

El padre simplemente le contestó, porque te he dado la mejor lección de tu vida… El niño perplejo y adolorido, sobándose el hematoma de su frente, temeroso preguntó:

 

– ¿Cuál lección papá?, ¡yo confié en ti!.

 

El padre orgulloso le dijo:

 

–       ¡Porque en ésta vida no debes de confiar, ni de tu propia sombra!”.

 

¡Eso es sembrar cizaña en una buena y próspera siembra!…

 

Posiblemente te horrorices ante éste tipo de educación, pero… ¿Cómo ha sido la educación familiar en la mayoría de las familias mexicanas modernas?

 

Posiblemente piensen… ¡En la mía jamás!, pero… cada vez que estés desesperado porque los resultados entre tus hijos, no son como los tenías soñados y tienes un hijo muy estudioso y el otro no alcanza ni un siete en esas calificaciones, es probable escuchar:

 

– “Deberías ser como tu hermano”…

– “¿Cómo es que tu primo puede y tú no?…

– “Ella es muy educada y tu un patán”… etcétera.

 

O por cansancio u otro tipo de razones, delegan sus responsabilidades  de adultos, a niños inmaduros:

 

– ¡Cuida a tu hermanito!…

– ¡Por tu culpa se lastimó!…

– ¿Cómo permites que tus hermanos vean ese tipo de programación?… ( o… ustedes más que nadie sabrán )…

 

Muchas veces sembramos cizaña inconscientemente disfrazándola con las clásicas “mentirillas piadosas”… y después de haber realizado esa sofocante siembra, nos arrepentimos y nos preguntamos ¿por qué a mí?… ¿por qué mi hijito dice mentira tras mentira?… ¿Dónde lo habrá aprendido?

 

Viene el cobrador a la casa y el padre le dice al inocente niño:

 

– Dile que no estoy…

 

Un mendigo estira la mano y el adulto frente al infante dice:

 

– ¡No traigo dinero!… (más adelante le compra un helado a su  hijito )…

 

Cada vez me alcanza menos el dinero de mi salario y…

 

¡Siempre tienen para las famosas apuestas (de fútbol, boxeo, o bebidas alcohólicas con sus amigos)… ¡Eso es sembrar la cizaña, en la maravillosa mies que representa a sus inocentes ángeles terrenales!…

 

¿No es el sueño anhelado de todos los  padres el tener hijos buenos, cariñosos, honrados, responsables, puntuales y  ejemplares?…

 

Y tu… ¿Has sembrado alguna vez cizaña en tu maravilloso hogar?… En lugar de arrepentirte… ¡Hoy es tiempo de arrancarla de raíz!… ¡Para que el día mañana no sufras ni te acongojes,  por la mala siembra en los seres que más has querido!

 

¿No lo crees así?

 

Cariñosamente Ana I.