¡Yo acuso!

Émile Zola lo dijo a Félix Faurel presidente de la República Francesa (1898) mediante una carta en la que defendió al capitán Alfred Dreyfus acusado de alta traición a la patria. Leer la misiva me llevó a la reflexión y no quedarme callado ante la sinrazón de que es víctima la conciencia nacional de México, ante el gran número de manifestaciones originadas por las reformas constitucionales. Se requiere un país acorde a los tiempos, no inmóvil, innovador y moderno; sobre bases firmes, sin bizarrías; fuerte, invencible ante los vientos de la globalización o internacionalización de capitales.

Llega un joven mandatario y propone, respalda y promueve cambios a lo cual se responde con actos de violencia, de rencor, inhumanos en ocasiones al extremo. Niños y jóvenes ven sus escuelas cerradas, clausuradas por la barbarie, sin explicación sensata. Autopistas cerradas, inseguridad en las calles producto de la necesidad o de sofisticadas formas de hacer daño a los ciudadanos de bien: robos, asaltos, desvalijamiento de autos, hurtos en despoblado, ante policías incapaces de detener a la “democracia” o al mal llamado derecho a la expresión.

Así como Zola hace 125 años defendió a un militar ante la injusticia, en estos momentos es el pueblo de México el que tiene el deber de defenderse de la manipulación de aquellos que sienten atacados sus intereses. Si el 18 de marzo de 1938 el general Lázaro Cárdenas, con un puñado de patriotas quitó el control de nuestro petróleo a las compañías extranjeras, en estos momentos se decide reformar para avanzar, sería descabellado realmente detenernos en lo que fue hace más de 76 años un acto patriótico, sin duda, ahora el Presidente Peña Nieto promulga leyes secundarias derivadas de su propuesta de reforma energética, se abre a la inversión privada- local y foránea- en dos áreas: explotación y exploración. Habrá que estar vigilantes, no entorpecer el camino; las voces de los funcionarios públicos, líderes y empresarios al unísono felicitaron al licenciado Peña Nieto. Líderes empresariales felices, habrá que esperar, el paso está dado.

“No hay peor lucha que la que no se hace” dicta el refrán. Me parece eso precisamente, una lucha incesante con varias aristas, las cuales no pueden descartar mayores rencores y visiones derrotistas; así como Émile Zola acusó a la injusticia, me permito elevar mi comentarios y hacer lo mismo, no podemos derrotarnos dejemos que el mercado decida lo propio, con la responsabilidad de los miembros del gobierno; son demasiadas personas involucradas, la más importante es nuestra gente. El miedo a lo desconocido se justifica, lo injustificable es no tener clara visión de lo que ocurre para pronosticar lo que vendrá.

Con esa expresión “Yo Acuso” se convulsionó el mundo sensato. En estos momentos nuestro país corre los riesgos de cualquier cambio, la opinión pública, en muchas ocasiones no se entera a cabalidad sobre los beneficios o posibles fracasos de las iniciativas gubernamentales, no tienen porqué acusar a los demás de su falta de interés por los grandes problemas nacionales, fue en 1898 un día 13   como hoy solamente que del mes de enero cuando se publicó la carta al presidente de la República Francesa Félix Faurel. Espero que exista la congruencia de autoridades del orden público mexicanas y se contrarreste la posible violencia; los inconformes son pocos y las manipuladas grandes masas, los primeros defienden sus intereses añejos, los segundos actúan por la necesidad de alcanzar una mejor calidad de vida. No se confunda.

 

(*) Egresado de la UNAM, maestro universitario desde 1979, fue investigador del ICS, conferencista, articulista, inició su trabajo periodístico en la Revista Proceso, jefe de corrección primera plana de diario El Nacional, reportero y columnista; galardonado en varias universidades del país, 21 años trabajó en el sector público y conformó el SNIM en la Coordinación de Productos Básicos de la Presidencia de la República, se integró a la Univa en 1989 como catedrático investigador, cofundador del IDEO-UNIVA actualmente es coordinador de Comunicación y Publicaciones y del Consejo Político Universitario de esta Casa de Estudios en Puerto Vallarta.