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“El movimiento teatral está tomando fuerza en el panorama vallartense.”

Juan Pablo Hernández Salcedo

Actor

 

Este sábado 16 de agosto, se presentará en conocido teatro de la ciudad en la colonia Olas Altas la puesta en escena El Hombre Sin Adjetivos montada por Grupo de Teatro Dionisio, obra escrita por Mario Cantú en la cual se narra la historia de tres amigos que emprenden un viaje que toma un giro inesperado provocado por sus peculiares personalidades.

 

Juan Pablo Hernández, miembro del colectivo, es un joven comunicólogo quese ha dedicado al teatro desde 2008, periodo durante el cual ha observado la evolución de las artes escénicas en la ciudad, en entrevista habla sobre esta actividad y su visión de la misma.

 

Originario del pueblo de San Vicente en Bahía de Banderas, Juan Pablo es licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Arkos, en sus primeros años de graduación, se dedicó al periodismo en diferentes facetas, hasta llegar a los escenarios por avatares del destino.

 

¿Cómo surgió el gusto por la actuación?

Cuando yo comencé a estudiar la licenciatura en Ciencias de la Comunicación en 1999, conocí a Wally Lobato, quien en ese entonces era encargado de un Festival de Cine, y también estaba en una obra de Teatro con Soledad García, y necesitaban un actor que hiciera una sombra, literalmente, me hicieron pruebas para que hiciera la sombra, ahí comencé, estuve cuatro años en la compañía de Soledad García, ella me enseñó las cosas básicas, me puso a leer a Stalivnaski, en fin todo lo básico. En ese inter terminé mi carrera y luego me fui a trabajar haciendo reportajes, radio, aquí y allá, y como tú sabes, de reportero no hay horarios, y aparte era algo nuevo para mí, muy emocionante todo lo que estaba haciendo yo en el periódico donde trabajé, después en el Departamento de Cultura con Manuel Santana, después me hablaron de Vallarta Life’stiles, y la verdad es que yo no hubiera regresado otra vez a hacer teatro si no fue porque en 2007 Wally me vuelve a hablar, me dijo que venía un director del DF a dar un taller de actuación, coincidió con unas vacaciones mías, y ya no me soltó el escenario, ya no lo quise soltar tampoco, y desde entonces empecé a trabajar con Fabián, más tarde con un musical y hace dos años fundamos nuestro propio grupo de teatro que se llama Dionisio con Juan Carlos Ramírez y César Trujillo, y de ahí a la fecha estamos tallereando.

 

¿Te formaste como actor?

No soy un actor de educación formal, no hice la licenciatura en artes escénicas, pero me he estado preocupando por tallerear, por tomar un curso cada que se puede, el estar en constante capacitación.

 

¿De dónde viene la vena artística?

De parte de la familia de mi papá está lleno de músicos, de gente que canta, siempre me llamó la atención el escenario, pero durante mi adolescencia yo era muy tímido para esas cuestiones, siempre me gustó cantar pero solo lo hacía en el baño, no me atrevía a subirme al escenario, no tenía la confianza para hacerlo, pero sí tenía la inquietud, en 1998 tuve un problema de salud que me obligó a cambiar perder un año de universidad, por lo que tuve que tomar terapias que me ayudaran a superar esa situación, entré a un grupo de baile que me ayudó muchísimo, fue ahí donde entré a concursos de canto y baile que me llevaron a tomar gusto y confianza, lo que fue determinante para atreverme a subirme al escenario y de ahí desarrollarme en este ámbito, desde entonces las cosas se han dado poco a poco.

 

¿Cuál es el placer de la actuación?

Yo creo que es el momento en que me siento más completo, yo creo que tiene que ver con que algunas veces uno hace ciertas cosas, unos trabajos, y está uno bien y le gusta, pero no hay ese éxtasis que a mí me da el escenario, cuando yo regresé en 2008 haciendo Monstruos invisibles yo ya había hecho radio, periódico, había sido reportero de sociales, me había encargado de la prensa en el departamento de cultura, ya había probado diferentes aspectos de un comunicólogo, lo que me faltaba en ese momento, y había ofrecimiento, había un periódico que me buscaba para cuestiones políticas o turísticas, pero no me llamaba la atención, pero llegó lo de la obra de teatro y eso fue lo que me hizo decidirme regresar al teatro defintivamente.

 

¿Cuántas obras tienes ya en tu haber?

Son aproximadamente 13 obras

 

¿Cómo surge el grupo?

El grupo surge porque llegó un momento en que ya éramos varios, la cantidad de gente que queríamos hacer teatro, decidimos explorar opciones de obras de teatro accesibles porque no teníamos experiencia levantando un proyecto, levantamos una obra que se llama Abuelita de Batman, hicimos 4 funciones dos fines de semana, porque era un arriesgue total y una prueba, porque no sabíamos si éramos capaces o no, yo la dirigí, César y Juan Carlos me apoyaron, fue un trabajo colectivo, Dionisio es un colectivo porque así seguimos trabajando, nos repartimos responsabilidades y vemos iniciativa privada para ver quién nos apoya porque no es nada barato levantar un proyecto, así surgió, cuando levantamos Abuelita de Batman nos fue bien esos fines de semana, entonces nos sentamos y le dimos forma al grupo para seguir y definimos bien el proyecto, se montó La Ley del Ranchero que dirigió Juan Carlos Ramírez, nos inscribimos a un concurso, quedamos seleccionados, ganamos el tercer lugar, uno de nuestros actores ganó el premio al mejor co-actor, y eso ya fue una validación para seguir tomando cursos, y así fue como ha ido creciendo la bolita.

 

¿De qué manera ha evolucionado el teatro en la región?

Ha crecido mucho, pero aun así yo creo que está apenas comenzando a tomar forma, ojo, hay gente que hizo y limpió el camino muchos años atrás, y que muchos de ellos siguen trabajando, y que son muy importantes y que merecen todo el reconocimiento, hablando desde Alberto Fabián, Marcela Lepe, Arturo Ortega, Alfonso de la Vega en los setenta, todas estas personas realmente limpiaron el camino para lo que está sucediendo ahorita, y es muy importante que eso se reconozca, pero ahorita estamos en un momento en que el Teatro Vallarta sigue funcionando, se abrió el Cuale para el teatro, está el Teatro Boutique que también abre sus puertas en verano para cosas en español, está Stages que abre sus puertas durante todo el año para puestas en español, entonces la infraestructura ha crecido un poco con sus limitaciones pero ha crecido, hay gente que está llegando de fuera con sus propuestas, con el propósito de quedarse a vivir y quedarse a abonar a este movimiento, estamos nosotros que hicimos teatro con estas personas que tienen años haciendo teatro, pero también estamos levantando nuestros proyectos, entonces ahora estamos en un punto importante como movimiento para que si le seguimos trabajando a este ritmo, yo creo que en dos años todavía va a estar mucho mejor, porque aquí lo importante es que jalemos gente nueva a que vaya a ver nuestros trabajos, la competencia ahorita entre teatreros no es entre nosotros, está con la disco, con la playa y con el cine.

 

¿El teatro no es todavía una alternativa real de entretenimiento para el vallartense?

No, ahorita es un grupo muy específico y muy selecto el que va al teatro, que ya está acostumbrado, que tiene mucho que ver con todo lo que han sembrado Fabián, Soledad García y todas estas personas en el pasado, poco a poco con cada proyecto añadimos personas nuevas, pero todavía el porcentaje es muy bajo, pero no es una problemática solo de Vallarta, también se vive en Guadalajara, la gente que va a ver teatro es la misma, entonces si son muchas propuestas se reparten el público, la ventaja que nosotros podríamos tener es que como le estamos echando ganas a la promoción y a atraer otro tipo de gente, que si trabajamos organizadamente, puede ser que este número de personas que va y ve el teatro, crezca de manera importante en los próximos dos años, ese es el reto.

 

¿Cuántos grupos de teatro hay en Vallarta?

Ahorita está el Grupo Municipal de Teatro, Rakítica Producciones de Edgar Treviño, La Otra Cenicienta, Ramiro Daniel, Perro Bravo, Grupo Dionisio, Alas de Carla Barragán, Escenart, en grupo de la Preparatoria Regional, Melissa Castillo y su movimiento de artes escénicas, Eureka Producciones, entre otros, que son los que en este momento recuerdo, en sí el movimiento teatral está tomando fuerza en el panorama vallartense, también creo que el entusiasmo comenzó cuando llegó el Teatro Vallarta.