Loco tu forma

Locura, según el diccionario, significa “privación del juicio o del uso de la razón”. En una época se creía que la locura era producto de maniobras demoníacas o sobrenaturales. Luego durante el Renacimiento, se llega a la idea de que esta gente debe ser encerrada y aislada del resto de la sociedad, pues pone en riesgo la seguridad de los ciudadanos. Por eso la locura hace referencia a un comportamiento determinado de el, o los individuos que rechazan las normas sociales establecidas por culpa de un desequilibrio mental.

 

Sin embargo, en algunos relatos mitológicos la locura es parte de sus héroes y protagonistas.

 

Ajax mató a sus ovejas creyendo que eran líderes y soldados aqueos, Heracles asesinó a sus hijos trastornado por Era, su madrastra. Medea mató a sus hijos en un estado de trance total. El rey Agamenón fue hervido en aceite por sus hijas. Los ejemplos pueden seguir y no harán más que abultar la lista.

 

Estos pasajes de la mitología griega, ilustran momentos de locura demencial, de personas o personajes que formaron parte de las extensas y ricas leyendas del pueblo del mar Egeo. La locura fue la respuesta encontrada ante estas atrocidades.

 

En el genial Don Quijote de Cervantes, la locura es el eje principal de la historia y en este caso, usada con un riquísimo toque de humor que se burlaba de las convenciones establecidas de la novela de aventuras y de los nobles caballeros que las protagonizaban.

 

La locura, así entendida. Es la falta absoluta de razón, de sentido común o de buen juicio. Actos ausentes del pensamiento racional y lógico. Por eso, cuando un individuo o un grupo de individuos realizan actos fuera del marco de lo “normalmente” estipulado, le decimos coloquialmente “locos”, y aunque la locura es una enfermedad médicamente diagnosticada con sus patologías propias, arrastra una historia de injusticias y calamidades muy extensa. Tal vez hasta hoy.

 

Diariamente vemos y escuchamos actos demenciales. Cuando la locura de un individuo o grupo asesina en nombre de tal o cual dios, o cuando bajo el peso de la autoridad trastocada en autoritarismo se reprime sin miramientos a la gente que enarbola un reclamo justo y necesario. Cuando presenciamos muertes sin sentido, lo que deriva matemáticamente, en una vida sin sentido también.

 

Es posible que una de las locuras mas tristes que vemos todos los días, sea el asesinato sistematizado de nuestra propia especie, y de otras especies. Nada se salva de la locura de destruir el entrono. De matar de hambre a poblaciones enteras o exponerlas a peligros impensables solo para ser usadas como conejillos de indias.

 

Construir campos de exterminios para seres humanos. Presidios para torturar, redes de secuestro infantil y prostitución. Abuso permanente de los inmigrantes que no hacen más que buscar un mejor futuro, y solo encuentran un presente nefasto.

 

La realidad socialmente aceptada puede llamarse muy tranquilamente, locura. Y por tanto a todos nosotros pueden llamarnos, locos. Los manicomios son las cárceles donde encerramos, muy aristocráticamente, a los locos. Pero quizás hay muchos que están afuera que deberían estar adentro y muchos que están adentro que deberían estar afuera. Ser presidentes, o papas, o generales. ¿Usted qué piensa? ¿O yo estoy loco?