Razón y Maldad

Los elementos que llegan a describir integralmente la existencia auténtica de cualquier ser humano son: valores universales, actitudes,  libertad que se posea y la comunicación. A partir de este principio me permito proceder al análisis, sin dejar de lado las tesis al respecto de M. Heideger, y J.P. Sartre, en general en sus teorías estos filósofos insisten en estos puntos integrales, independientemente de esto, en estos momentos me propongo señalar solamente la necesaria y primordial orientación hacia una visión integral a fin de considerar los reflejos en la conciencia más allá de una simple apariencia. En otros términos la diversidad de pensamiento cuando se da el divorcio entre el pensar y el ser en el tiempo no puede dejar de sorprendernos.

 

La actitud de soledad en la que se encuentra la mayor parte de la sociedad global conlleva a la incomunicación humana, esta función realizada en la cotidianidad lleva al ser pensante a un terreno donde su espíritu pierde la capacidad de comunicación con sus semejantes, por el aislamiento que le permiten las falsas interpretaciones de una realidad distorsionada, separada de los objetos materiales producto de la misma creatividad ahora sin valor y hasta enajenantes. Diría un maestro mío, no tienen pasado ni futuro esos pensamientos.

 

Pareciera mentira; el pensamiento consecuencia directa y determinante para sentirse consecuente con el significado de la existencia humana; comprender esa dimensión de lo expresado es  ir del tiempo al divorcio del ser, desembocar en el preponderante principio de existir motivo final de la actitud mental de cada persona en la unidad de su conocimiento. Entonces la misión es encontrar y mantener una existencia auténtica, fuera de simulaciones tecnológicas apartadas de la comunicación, estoy segura que ese es uno de los motivos-ancla en contra de la razón del espíritu (Hegel).

 

Es una enorme espiral la cual daña cuando toca las fibras del pensamiento, entonces este traduce todo ello en malestar, enfermedades apenas visibles para el paciente, son los llamados neuropéptidos los cuales desajustan los controles del cerebro, desquiciando acciones, parecían lógicas y ahora se tornan fuera de la razón.

 

Estudios científicos en las últimas dos décadas han dejado claro el daño que producen en el cuerpo humano, al grado de provocar reacciones psicomotoras y arrebatos psicológicos incomprensibles en contextos de coincidencias. Por tanto las investigaciones han llegado a profundizar en este asunto hasta desembocar en  deducciones sorprendentes, los pensamientos negativos llevan a sacrificios lamentables. Interesante sería pensar para no vulnerar a las personas amadas, amigos o familiares. La clave no perderse en laberintos fuera de la comunicación franca, accesible y contractiva. Los elementos que la sociedad industrial ha construido, es lo preocupante, apartan a los seres humanos de la espiritualidad, los llevan a umbrales de la sinrazón y la maldad, tener cuidado con todo lo dañino al ser y al espíritu es lo recomendable.